Por Wilfredo Álvarez Mejía
El autor es Licenciado en
derecho, ciencias sociales, maestría en antropología social y cultural &
otra maestría en administración pública.
En la República Dominicana, las redes sociales han revolucionado la forma en que se hace política. Los candidatos a la presidencia y los partidos políticos están utilizando plataformas como Facebook, X, TikTok e Instagram para llegar a los votantes y difundir su mensaje.
La irrupción de las redes sociales ha redefinido por completo la
dinámica política global. Lo que hace apenas dos décadas dependía de medios
tradicionales ahora se construye, difunde y discute en plataformas digitales
donde la velocidad, la interacción y la viralidad son la norma. Esta
transformación afecta a la ciudadanía, a los partidos, a las instituciones y a
la calidad de la democracia.
A continuación, una mirada profunda y basada en investigaciones
recientes de cómo las redes sociales están alterando las reglas del juego
político.
1. Participación ciudadana
ampliada y más directa
Uno de los cambios más notorios es el aumento de la participación
ciudadana. Gracias a redes como Facebook, X, TikTok, instaran, cualquier
persona con acceso a internet puede informarse, opinar y organizarse
políticamente sin depender de medios tradicionales.
Estudios recientes muestran
que estas plataformas permiten:
Movilizar protestas masivas. Ejemplos históricos como la Primavera Árabe
o movimientos globales demostraron su capacidad para organizar acciones
colectivas.
Reducir la barrera entre ciudadanía y representantes mediante
transmisiones en vivo, comentarios y retroalimentación inmediata.
La política deja de ser un proceso unidireccional y se convierte en un
diálogo constante (aunque imperfecto) entre gobernantes y gobernados.
2. Desinformación: el “lado
oscuro” de la comunicación digital
El principal riesgo de esta nueva realidad es la proliferación de
noticias falsas, campañas de manipulación y algoritmos que favorecen contenido
polarizante.
3. Redes sociales como
herramienta para fortalecer (o debilitar) la democracia
Un estudio académico de 2024 señala que las redes sociales influyen en
la efectividad democrática, especialmente en países latinoamericanos. Sus
hallazgos muestran que:
El uso optimizado de internet mejora mecanismos como la rendición de
cuentas, el acceso a información y la participación política.
Sin embargo, estos beneficios dependen del nivel de alfabetización
digital y de la capacidad institucional para gestionar los riesgos del entorno
digital.
Las investigaciones destacan:
La viralización de desinformación afecta procesos electorales y moldea
percepciones públicas, como lo demuestran casos ampliamente documentados de
interferencia digital en elecciones alrededor del mundo.
Los algoritmos tienden a mostrar contenido alineado con las creencias
previas del usuario, reforzando cámaras de eco y dificultando el debate plural.
Este fenómeno alimenta la polarización, uno de los mayores desafíos para
la gobernabilidad democrática contemporánea.
Las redes sociales no son inherentemente “buenas” o “malas”: su impacto
depende del contexto y de las normas que guían su uso.
4. Nuevas tecnologías,
campañas digitales y microsegmentación
Las campañas políticas han migrado casi por completo a lo digital.
Investigaciones recientes explican que:
La microsegmentación el uso de datos para dirigir mensajes
personalizados a grupos específicos se ha vuelto una herramienta central en
campañas.
Los contenidos audiovisuales cortos, especialmente en plataformas de
video, se han convertido en el vehículo dominante para captar la atención de
públicos jóvenes.
La rapidez con la que circula la información obliga a los partidos y
actores políticos a ajustar sus narrativas de forma dinámica y constante.
Esto plantea dilemas éticos sobre privacidad, manipulación emocional y
transparencia.
5. Cambios en el consumo de
noticias y el declive de los medios tradicionales
El Digital News Report 2025 revela un cambio sustancial: cada vez más
personas especialmente jóvenes se informan a través de redes sociales y videos
cortos, desplazando medios tradicionales como la prensa escrita y la
televisión.
Este fenómeno reduce el rol de los medios institucionales como
“guardianes” de la información, incrementando tanto la exposición a contenido
no verificado como la diversidad de voces en el debate público.
El uso de la IA en las
campañas electorales
La inteligencia artificial se ha convertido en una de las herramientas
tecnológicas más influyentes en el ámbito político. Desde la segmentación
hiperprecisa de votantes hasta la creación de contenidos sintéticos, la IA está
redefiniendo cómo se diseñan, ejecutan y regulan las campañas electorales.
A continuación, te presento un análisis completo de sus usos, ventajas,
riesgos, y retos democráticos.
1. Microsegmentación y
votación personalizada
Uno de los usos más extendidos de la IA en campañas electorales es el
análisis masivo de datos para segmentar a los votantes:
La IA permite pasar de campañas masivas a mensajes hiperpersonalizados
basados en patrones de comportamiento, preferencias políticas y actividad
digital.
Este microtargeting transforma la comunicación política al permitir que
cada grupo reciba mensajes diseñados específicamente para influir en sus
necesidades e inquietudes.
Este enfoque aumenta la eficiencia de las campañas, pero también plantea
preguntas sobre privacidad y transparencia.
2. Generación automatizada de
contenido (texto, audio, imágenes y video)
Las herramientas de IA generativa permiten crear contenido político de
forma rápida, económica y altamente persuasiva:
Se generan imágenes, videos y audios que muestran escenarios hipotéticos
o mensajes emocionales para influir en la opinión pública.
La IA facilita producir material audiovisual dirigido a segmentos
específicos del electorado, aumentando el alcance y la eficacia de la campaña.
Esta capacidad creativa también abre la puerta a abusos si se emplea
para fines engañosos.
3. Automatización política:
chatbots y asistencia electoral
La IA también mejora la interacción directa entre campañas y ciudadanía:
Chatbots políticos pueden informar sobre centros de votación, programas
de gobierno o responder preguntas en tiempo real, haciendo más accesible el
proceso electoral.
Sistemas basados en IA analizan tendencias y opiniones electorales en
tiempo real, permitiendo ajustar las estrategias al instante.
Esto hace que las campañas sean más reactivas y conectadas con las
necesidades ciudadanas.
4. Ciberseguridad y protección
electoral
La IA también cumple un rol clave en la protección del proceso
electoral:
Puede fortalecer la seguridad electoral, identificando anomalías,
actividades fraudulentas y ciberataques.
Las democracias enfrentan riesgos importantes relacionados con
ciberataques impulsados por IA, agentes persuasivos manipuladores y cuentas
falsas.
La IA se convierte así en un arma de doble filo: útil para proteger,
pero también peligrosa si es usada con fines maliciosos.
5. Deepfakes, desinformación y
manipulación de la opinión pública
Este es uno de los mayores riesgos:
La proliferación de deepfakes y datos sintéticos puede manipular la
percepción pública, erosionar la confianza en las instituciones y polarizar la
sociedad.
La IA amplifica la propagación de desinformación mediante contenido
persuasivo difícil de distinguir de lo real.
La creación de audios e imágenes falsificadas altera la realidad de
manera convincente, afectando directamente la integridad informativa durante
campañas.
Este fenómeno amenaza directamente la equidad y transparencia del
proceso democrático.
6. Desafíos éticos y
regulatorios
La creciente incorporación de IA en campañas electorales ha generado
importantes debates éticos:
La opacidad en el uso de datos personales y en la lógica de los
algoritmos puede socavar la libertad del voto y la equidad electoral.
La autorregulación de plataformas tecnológicas ha resultado
insuficiente; se requieren marcos legislativos más robustos para proteger la
integridad electoral.
Muchos países aún carecen de normas que regulen adecuadamente el uso de
IA en elecciones.
La tecnología avanza más rápido que la regulación, generando vacíos que
pueden ser explotados.
Tenemos como ejemplo de la IA,
Gaitana, la candidata creada con IA que competirá en las elecciones indígenas
de Colombia el 8 de marzo del 2026.
Colombia vive un hecho sin precedentes: por primera vez, una candidata
generada íntegramente por inteligencia artificial participará en unas
elecciones oficiales. Se trata de Gaitana, una postulante virtual que aparecerá
en las papeletas de las circunscripciones indígenas en los comicios
legislativos del 8 de marzo de 2026.
En redes sociales, Gaitana se define como “una congresista que no
necesitará sueldo ni privilegios y que trabajará 24 horas para ti”. Su imagen
busca proyectar neutralidad y coherencia con su propuesta política. Se presenta
como una mujer de piel azul, vestida con un atuendo tradicional y un discreto
tocado de plumas. Además, promueve principios ambientalistas y la defensa de
los derechos de los animales.
¿Qué es Gaitana?
Gaitana es un avatar digital que:
Se presenta como ambientalista y animalista.
Tiene apariencia de mujer de piel azul y vestimenta inspirada en
símbolos indígenas.
Se comunica con voz generada artificialmente, con acento no nativo.
Aunque su figura es completamente virtual, legalmente la candidatura
pertenece a un ciudadano humano, quien hace campaña a través de la IA. Por eso,
en la papeleta aparecerá marcada como “IA”.
¿Qué cargo busca?
Gaitana competirá por uno de los escaños reservados para los pueblos
indígenas en el Congreso de Colombia. Estas circunscripciones existen para
garantizar representación política a las comunidades originarias.
¿Cómo funciona su “candidatura
digital”?
Gaitana opera como una interfaz de inteligencia artificial que organiza,
sintetiza y presenta propuestas enviadas por ciudadanos a través de plataformas
en línea:
Un sistema recibe inquietudes y propuestas de la comunidad y las
transforma en iniciativas legislativas.
Más de 10.000 usuarios han interactuado con su chatbot (gaitanaia.org),
cuyos debates alimentan sus posturas.
Su campaña promueve un modelo de “democracia digital participativa”,
donde todas sus decisiones legislativas serían sometidas a votaciones virtuales
ciudadanas antes de ser llevadas al Congreso.
¿Quiénes están detrás del
proyecto?
Los desarrolladores de Gaitana son:
Jóvenes de diversas etnias indígenas de Colombia.
El equipo es liderado por Carlos Redondo, ingeniero mecatrónico del
pueblo Zenú, quien también figura como candidato humano vinculado al proyecto.
Según ellos, Gaitana busca “organizar la voz colectiva” de las
comunidades indígenas mediante tecnología.
¿Qué propone Gaitana?
Sus principales propuestas se centran en:
1. Democracia digital y
participación ciudadana
Cada votación sería sometida a consulta digital abierta.
2. Defensa del medio ambiente
y los animales
Prioriza iniciativas ambientales y animalistas.
3. Soberanía digital
comunitaria
Desarrollo de tecnologías propias para banca, innovación y sistemas
estratégicos, desde una visión indígena local.
¿Qué dice la Registraduría?
La autoridad electoral aclaró que:
Legalmente se trata de un candidato humano que utiliza IA para su
campaña.
En la boleta figurará como “IA”, dado que su imagen y voz son
completamente digitales.
Un hecho histórico y un debate
global
Gaitana se ha convertido en un tema de discusión internacional por:
Ser la primera candidata IA en unas elecciones legislativas en Colombia.
Plantear desafíos éticos sobre representación, autenticidad,
manipulación digital y legitimidad política.
Poner sobre la mesa si la IA debe o no tener un rol activo en espacios
institucionales de representación.

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