El cantante, compositor y pianista puso a bailar a miles en un fiestón que terminó a las 4:00 de la madrugada.
Shawell Peña/Anibelca Martínez/El Nacional
Quedó demostrado una vez más que el merengue no es simplemente género para los dominicanos: es una forma de sentir, de celebrar, de recordar y hasta de contar nuestra propia historia.





