“¿Le serías infiel a tu esposa?”
Yo sonreí,
negué con la cabeza y respondí con firmeza:
“No, no, no…
yo soy un hombre amante de mi esposa.”
Tenemos cinco
años juntos, pero lo nuestro no es un matrimonio cualquiera… lo nuestro es un
proceso.
Un proceso que
solo el amor verdadero puede aguantar.
Mi esposa caminó conmigo cuando no había nada. Cuando lo único que teníamos era fe. Cuando










