Por Francis Frias
El 4 de octubre no es una fecha cualquiera en el calendario social de la provincia María Trinidad Sánchez. Aunque a menudo se prestan confusiones históricas, este día no marca la fundación territorial ni la delimitación política de la provincia creada originalmente en 1959 y nombrada en honor a la heroína de la Independencia Nacional, María Trinidad Sánchez. El 4 de octubre
representa algo distinto: la impronta de la lucha social, la tragedia comunitaria y la memoria colectiva de Nagua.La noche en
que la violencia ensombreció a Nagua
Aproximadamente
a las 8:30 de la noche del 4 de octubre de 1995, una estruendosa explosión
sacudió al sector Río Mar, en Nagua. El pueblo se encontraba en la víspera de
un paro de actividades anunciado por el Colectivo de Organizaciones Populares,
un movimiento que canalizaba los reclamos comunitarios de la época y que estaba
encabezado por los dirigentes Juan Ramón Paredes, Carlos Abreu y Dario Vasquez.
La detonación
paralizó a la población. Con la rápida propagación del rumor sobre la
existencia de víctimas mortales, la ciudadanía comenzó a aglomerarse
espontáneamente en las afueras del hospital público de la ciudad. El impacto
fue inmediato al confirmarse el traslado de los primeros cuerpos, desfigurados
por la fuerza de la explosión: correspondían a Juan Ramón Paredes y Carlos
Abreu.
En aquel
trágico suceso murieron cuatro dirigentes populares de la comunidad: Juan Ramón
Paredes, Carlos Abreu, Pedro Lidio José y Ezequiel Javier García
El hecho
truncó la vida de cuatro líderes comprometidos con las demandas de su pueblo e
imprimió un velo de dolor en la historia reciente del municipio.
Reivindicaciones
e inconformidad
Para
comprender la magnitud de lo ocurrido el 4 de octubre de 1995, es necesario
situarlo dentro del contexto socio-político de la época en la República
Dominicana. Durante la década de los noventa, las organizaciones comunitarias y
los colectivos populares desempeñaron un rol fundamental en la articulación de
las demandas sociales en las provincias.
Nagua no era
la excepción. Las huelgas y paros pacíficos eran herramientas recurrentes a las
que acudían las comunidades para exigir: Mejoras en los servicios públicos
(energía eléctrica, agua potable y asfaltado de calles), males todavía persisten
con nosotros.
Atención a la
infraestructura vial y agrícola de la región. Soluciones a las problemáticas
económicas que afectaban a los sectores más vulnerables.
La pérdida de
los cuatro dirigentes en la víspera de una jornada de protesta dejó una
cicatriz profunda en el tejido social local, transformando una convocatoria de
reclamo en un episodio de luto y memoria.
El significado
de la fecha en la actualidad
Con el paso de
las décadas, el 4 de octubre se ha consolidado como un símbolo de la historia
social de María Trinidad Sánchez. Para los movimientos comunitarios, académicos
y ciudadanos de la región, esta fecha encarna cuatro pilares fundamentales:
Entre ellos indicamos
la memoria histórica, el deber colectivo de no olvidar a quienes entregaron su
vida en el marco de la organización popular.
También
colocamos la lucha social, el reconocimiento del valor de las demandas
comunitarias frente a las necesidades no resueltas.
De igual
manera la participación ciudadana, la importancia de la organización
comunitaria como motor de desarrollo y equidad.
No podemos
pasar por alto la dignidad comunitaria, la afirmación de los derechos de la
población de Nagua a exigir una mejor calidad de vida.
Cada
aniversario, la comunidad organiza actos conmemorativos, eclesiásticos y
marchas pacíficas para rendir homenaje a los cuatro dirigentes. Este 4 de
octubre de 2026, al cumplirse 31 años de la tragedia de Río Mar, siempre una
nutrida representación ciudadana reafirma este legado mediante una misa de
recuerdo y una caminata por las calles de Nagua, demostrando que el paso del
tiempo no ha desvanecido el compromiso con su historia.
Identidad
provincial vs. Memoria social
Es fundamental
hacer una clara precisión histórica: el 4 de octubre no debe confundirse con la
fecha de creación de la provincia María Trinidad Sánchez.
La provincia
fue creada formalmente en 1959 tras la segregación territorial de la antigua
provincia Samaná, rindiendo tributo a María Trinidad Sánchez, figura clave en
la gesta de 1844 y en la confección de la primera bandera nacional.
Por su parte,
el 4 de octubre de 1995 permanece en el imaginario colectivo no como un hito
institucional, sino como un recordatorio del costo humano de las luchas
sociales.
Recordar la
tragedia de Río Mar es honrar la memoria de Juan Ramón Paredes, Carlos Abreu,
Pedro Lidio José y Ezequiel Javier García, al tiempo que se reafirma la
vocación democrática y participativa de toda una provincia.
Gracias al
Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), por mantener viva la llama de las
exigencias a los gobiernos que nunca entienden los derechos que tienen los
ciudadanos.

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