Nagua, República Dominicana, 13 junio 2026. – Durante la celebración de la Septuagésima Séptima Graduación Ordinaria de la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), la invitada de honor y oradora principal, Mtra. Esthetany Holguín, dictó el discurso central en el que convocó a los nuevos profesionales a asumir un compromiso permanente con la educación continua, la ética y la sensibilidad humana para responder a las demandas de un mercado laboral transformado por la tecnología.
Holguín, quien se desempeña como
Viceministra Administrativa del Ministerio de la Juventud y es además
facilitadora de la UAPA, destacó que el país ya no solo requiere de títulos
académicos o dominio técnico, sino de ciudadanos capaces de adaptarse y reinventarse
constantemente.
"La inteligencia artificial, la
digitalización y los cambios tecnológicos acelerados están redefiniendo el
futuro. El profesional exitoso ya no será solamente quien más conocimientos
acumule, sino quien tenga la capacidad de seguir aprendiendo, desaprender y
actualizarse", afirmó la funcionaria y académica.
Un modelo educativo vanguardista con
rostro humano
En su intervención, la viceministra
valoró el impacto histórico de la UAPA en la educación superior dominicana,
señalando que la institución logró democratizar el acceso al conocimiento
mediante un modelo flexible e híbrido que hoy es referente global.
Inclusión social: Resaltó el valor del
modelo de la UAPA, el cual permite a los adultos superarse sin abandonar sus
responsabilidades laborales y familiares.
Habilidades del futuro: Enfatizó que las
sociedades modernas y sectores sensibles como la salud, la educación y el
servicio público necesitan profesionales con alta inteligencia emocional,
pensamiento crítico y empatía.
Resiliencia y superación desde la
experiencia propia
En un momento emotivo del discurso, la
Mtra. Holguín compartió su testimonio personal como profesional de la
enfermería y docente, recordando las largas jornadas de trabajo y el sacrificio
que implica estudiar y superarse en la República Dominicana.
"Sé lo que significa estudiar
después de una jornada agotadora. Por eso hoy les hablo como alguien que conoce
desde la experiencia el sacrificio que implica llegar hasta aquí. Al mirarles,
no veo solamente profesionales; veo historias de esfuerzo y resiliencia",
expresó conmovida.
Al cierre de su alocución, la
funcionaria exhortó a los egresados a no ver el título universitario como un
punto final, sino como el inicio de una evolución constante, invitándolos a
ejercer sus respectivas carreras con un alto sentido de responsabilidad social.
"El verdadero éxito no depende de los cargos o ingresos, sino del impacto
positivo que dejamos en la vida de las personas", concluyó.
Aquí discurso completo
DISCURSO CENTRAL SEPTUAGÉSIMA SÉPTIMA
GRADUACIÓN ORDINARIA UAPA
Por la Mtra. Esthetany Holguín,
Viceministra Administrativa del Ministerio de la Juventud y facilitadora de la
UAPA.
Distinguidas autoridades académicas y
administrativas de nuestra querida Universidad Abierta para Adultos, UAPA:
Honorables miembros del Consejo Académico, estimados facilitadores; invitados
especiales, familiares y amigos de nuestros graduandos y, de manera muy
especial, queridos graduandos:
Muy buenos días.
Con profundo honor y gratitud me dirijo
a ustedes en esta Septuagésima Séptima Graduación Ordinaria de nuestra UAPA,
una institución que ha marcado un antes y un después en la educación superior
dominicana, al democratizar el acceso al conocimiento y abrir oportunidades
reales de crecimiento para miles de personas.
Hoy celebramos logros individuales,
familiares y colectivos. Celebramos metas alcanzadas, sueños cumplidos y años
de esfuerzo que hoy encuentran recompensa en este importante acto académico.
Pero también debemos reconocer que esta
graduación ocurre en un momento trascendental para la educación, para el
mercado laboral y para la sociedad dominicana.
Vivimos tiempos de transformación
profunda.
La inteligencia artificial, la
digitalización, los cambios tecnológicos acelerados, las nuevas dinámicas del
trabajo, los desafíos de salud mental y la necesidad de profesionales cada vez
más humanos y preparados están redefiniendo el futuro de nuestras profesiones y
de nuestras universidades.
Y frente a ese panorama, hay una
pregunta fundamental que debemos hacernos:
¿Qué tipo de profesionales necesita hoy
la República Dominicana?
La respuesta no está solamente en los
títulos académicos o en el dominio técnico. El país necesita profesionales
capaces de adaptarse, aprender continuamente, innovar y, sobre todo, actuar con
ética y sensibilidad humana.
Hoy más que nunca, el conocimiento
evoluciona rápidamente. Lo que aprendemos hoy probablemente será transformado
en pocos años. Por eso, la educación ya no puede verse como una etapa limitada
de la vida, sino como un proceso permanente.
Y precisamente ahí radica una de las
mayores fortalezas de la UAPA.
La Universidad Abierta para Adultos
comprendió hace mucho tiempo algo que hoy el mundo reconoce como esencial: la
educación debe ser flexible, accesible, centrada en las personas y adaptada a
las realidades de quienes estudian.
Ese modelo educativo, que durante años
muchos subestimaron, hoy se convierte en referencia en un mundo donde la
virtualidad, el aprendizaje híbrido y la educación continua son cada vez más
necesarios.
La UAPA entendió antes que muchos que el
estudiante adulto también merece oportunidades, acompañamiento y espacios para
crecer profesionalmente sin abandonar sus responsabilidades laborales y
familiares, y eso tiene un enorme valor social.
Queridos graduandos:
Ustedes representan precisamente esa
nueva realidad educativa. Son hombres y mujeres que decidieron continuar
preparándose aun cuando la vida ya les había asignado múltiples
responsabilidades.
Muchos de ustedes estudiaron mientras
trabajaban. Mientras cuidaban hijos.
Mientras sostenían hogares.
Mientras enfrentaban dificultades
económicas y emocionales. Y aun así no se rindieron.
Eso habla no solamente de capacidad
académica, sino también de resiliencia, disciplina y propósito.
Como profesional de enfermería y como
docente, he podido observar cómo el mundo actual exige mucho más que
competencias técnicas. Hoy necesitamos profesionales capaces de comunicarse,
trabajar en equipo, manejar emociones, resolver problemas y actuar con empatía.
Las sociedades modernas necesitan
personas preparadas intelectualmente, pero también humanamente.
Y eso es especialmente importante en
áreas tan sensibles como la salud, la educación y el servicio público.
Hace poco leía un análisis sobre las
principales habilidades que demandarán los empleos del futuro en América Latina
y el Caribe. Entre ellas aparecían la capacidad de adaptación, el pensamiento
crítico, la inteligencia emocional y el aprendizaje continuo.
Eso significa que el profesional exitoso
ya no será solamente quien más conocimientos acumule, sino quien tenga la
capacidad de seguir aprendiendo, desaprender y reinventarse constantemente.
Por eso hoy esta graduación no
representa un final, representa el inicio de un compromiso permanente con el
crecimiento y la actualización profesional.
Yo lo entiendo muy bien porque también
me tocó construir mi camino paso a paso. Inicié trabajando en el área de
enfermería mientras continuaba mis estudios profesionales. Sé lo que significa
estudiar después de una jornada agotadora, cumplir responsabilidades y aun así
seguir apostando por el crecimiento personal.
Por eso hoy les hablo no solo como
Viceministra Administrativa del Ministerio de la Juventud o como facilitadora
de su Alma Mater, sino como alguien que conoce desde la experiencia el
sacrificio que implica llegar hasta aquí.
Y debo decir con orgullo que ser
facilitadora de esta universidad ha sido una de las experiencias más
enriquecedoras de mi vida profesional, porque aquí no solamente formamos
profesionales, sino que también acompañamos procesos de transformación humana y
vemos personas descubrir capacidades que quizás ni ellas mismas sabían que
tenían.
Eso es educación con sentido humano.
Queridos graduandos:
La República Dominicana necesita profesionales
comprometidos con la construcción de
una mejor sociedad.
Necesita jóvenes y adultos preparados
para enfrentar los desafíos de este tiempo con responsabilidad, ética y
vocación de servicio.
Necesita personas capaces de innovar,
emprender y liderar, pero también capaces de actuar con sensibilidad frente a
las necesidades de los demás.
Nunca olviden que el verdadero éxito
profesional no depende únicamente de los cargos que alcancemos o de los
ingresos que obtengamos.
El verdadero éxito también se mide por
el impacto positivo que dejamos en la vida de las personas.
En la enfermería aprendí que servir
transforma. En la docencia confirmé que educar transforma.
Y en el servicio público he comprendido
que cuando trabajamos con propósito, podemos contribuir verdaderamente al
desarrollo de nuestro país.
No permitan que este título sea el punto
final de su formación. Continúen preparándose.
Continúen creciendo.
Continúen aprendiendo.
El mundo seguirá cambiando y ustedes
deben estar preparados para evolucionar con él.
La educación continua ya no es un
privilegio; es una necesidad para quienes desean mantenerse relevantes,
competitivos y útiles a la sociedad.
Y aunque hoy reciben un diploma
universitario, jamás permitan que envejezca su capacidad de soñar, de crear y
de superarse.
Habrá retos.
Habrá momentos difíciles. Habrá
incertidumbre.
Pero recuerden algo importante: ustedes
ya demostraron que son capaces de vencer obstáculos.
Hoy, al mirarles, no veo solamente
profesionales. Veo historias de esfuerzo.
Veo sacrificios convertidos en logros.
Veo familias orgullosas.
Veo ciudadanos preparados para aportar
al desarrollo de nuestro país. Y eso merece admiración.
Hoy egresan de una universidad que ha
dejado una huella significativa en la educación dominicana. Una universidad que
creyó en ustedes y que continuará formando generaciones capaces de transformar
realidades desde el conocimiento y los valores.
Siéntanse orgullosos de ser parte de la
UAPA.
Salgan al mundo con humildad, pero
también con seguridad. Defiendan sus sueños, honren a sus familias y ejerzan
sus profesiones con ética, humanidad y compromiso social.
Que nunca les falte la fe para
continuar, la pasión para servir y la voluntad para seguir creciendo.
Muchísimas felicidades.
Y que Dios bendiga sus vidas, sus
familias y cada paso que den a partir de hoy. Muchas gracias.

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