Eneroliza suberbi José, M.A
Finalizando un año en cual se realizan muchas compras es propicia la
ocasión para compartirles un artículo importante como es el uso de las tarjetas
de crédito, en esta época tan emotiva de fiestas navideñas y otras que se
avecinan que nos gusta gastar y gastar sin importar los hechos futuros sin
mediar consecuencias.
Al momento que una entidad financiera entrega a sus clientes una tarjeta de
crédito es una modalidad de financiación; por lo tanto, el usuario debe asumir
la obligación de devolver el monto utilizado pagando los intereses, comisiones
bancarias y gastos.
Un uso responsable de las tarjetas de crédito implica la capacidad de
cancelar los pagos a tiempo, usar una tarjeta de crédito para pagar una factura
y luego liquidar ese pago al final del ciclo en la fecha establecida es una
conducta responsable, a la hora de saldar esos pagos, es importante tener
pendiente la fecha del corte, esto implica que mientras más cerca de la fecha
del corte la utilices más rápido tendrás que reembolsar ese efectivo.
El manejo inadecuado y sin control de la tarjeta de crédito se inicia
cuando los consumidores manipular dicho plástico en aquellos gastos que no son de prioridad para
la ocasión. Hay que distinguir los gastos extraordinarios de los ordinarios,
los ordinarios son los necesarios o artículos de primera necesidad mientras que
los extraordinarios están fuera de nuestro alcance pero que si lo deseamos
aunque no se pueda pagar al momento.
Es un error de los clientes excederse más de lo que produce en un mes,
corren un gran riesgo de abuso de las tarjetas de crédito ostentando un estilo
de vida que no pueden sostener económicamente, utilizan la banda magnética para
consumir por encima de sus ingresos, esos compradores utilizan este crédito
para artículos de lujos tales como: excursiones, cenas, ajuares, entre otros,
lo más recomendable seria para prioridad, como salud, entre otros.
El financiamiento con este crédito es un modo de vida costosa que establece
una apariencia que no es real al momento de pagar, para evitar momentos
desagradables frente a sus amigos demostrando que puede capitalizar en
cualquier escenario, estas personas se sienten obligadas a despilfarrar por
encima de sus posibilidades, creando un círculo vicioso.
La entidad con la que tiene la deuda de la tarjeta, en caso de impago,
podría llegar a embargar tus bienes para cubrir las deudas pendiente, cada
entidad financiera tienen protocolos diferentes en cuanto a su forma de actuar
en la reclamación de sus obligaciones, por lo que no es posible determinar que
medio tú banco o financiera escogerá para reclamar su compromisos financieros.
Es importante recordar que muchas empresas consideran el puntaje crediticio
como una referencia acerca de cuán confiable es un cliente a la hora de
otorgarle préstamos o darte un crédito,
una baja puntuación FICO puede dañar la capacidad del consumidor y no hay otra
opción que entrar en los que son acuerdos de pago o declararse en bancarrota,
es complejo pronunciarse en quiebra y lograr salir de las deudas, el uso
responsable de la tarjeta de crédito te asegurar un futuro sin deuda.
Muchos consumidores tienen un concepto errado de este financiamiento de las
tarjetas no se dan cuenta que están
abusando del crédito, pensando que conseguirán pagar a futuro, tal vez cuando
“cierren ese gran negocio, consigan ese bono esperado o un mejor empleo” siguen
aumentando deudas y recurriendo a distintos financiamientos innecesarios ya sea
en el mercado negro llamado popularmente sanes, carritos o prestamistas
usureros sin darse cuenta que se están endeudando; Pon límites a los préstamos y compromisos con
otras instituciones financieras y no cometas el grave error de pagar una
tarjeta con otras.
Recuerden que una tarjeta de crédito es un
préstamo que una institución financiera te está otorgando, han confiado
en el cumplimiento de los compromisos establecidos con usted por lo tanto debe
ser fiel a esos acuerdos pactados, es mejor ser humilde, sincero que aparentar
lo que no es y luego evitar que la situación financiera le lleve a la ruina.
Si entiende que no posee autocontrol de manejar la tarjeta de crédito
cancélala y no sientas temor, es más vergonzoso que un cobrador toque la puerta
de tu casa, renuncia a ella antes tenga que pagar una suma cuantiosa para
saldar la deuda de la tarjeta.

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