Ginebra, 3 mar (EFE).- La canciller venezolana, Delcy
Rodríguez, acusó hoy a Estados Unidos de estar no sólo detrás del reciente
supuesto golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro, sino de haber
querido derrocar todos los gobiernos bolivarianos de los últimos tres lustros.
"Los Estados Unidos han tenido participación directa
en el golpe de Estado que ha sido desvelado recientemente", sentenció la
ministra en un encuentro con los medios tras su intervención en la vigésimo
octava sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
El pasado sábado, Maduro denunció un supuesto golpe de
Estado en el que se pretendía atentar incluso contra su vida orquestado por
Washington, con la colaboración de figuras de la oposición política venezolana
y de militares desafectos al régimen.
Varios militares fueron detenidos, mientras los líderes de
la oposición y la Administración estadounidense rechazaron rotundamente las
acusaciones.
El Gobierno venezolano ha implementado políticas de
represalia contra EEUU, como exigir visados a todos los estadounidenses,
prohibir la entrada a supuestos "terroristas", entre los que cita al
expresidente George W. Bush, y reducir drásticamente el personal de la embajada
de ese país en Caracas.
La encargada de concretar las medidas de represalias ha
sido la propia canciller, que hoy ha enmarcado ese supuesto golpe de Estado en
una presunta política estadounidense de acabar con la revolución bolivariana.
"Desde que el comandante (Hugo) Chávez llegó al poder
en 1998 ha
habido una política reiterada por parte de las administraciones de los Estados
Unidos de derrocar el Gobierno legítimo del país, lo que en última instancia es
desconocer la voluntad legítima del pueblo de Venezuela", afirmó.
Rodríguez sostuvo que la crisis política, económica y
social por la que pasa Venezuela se debe a una "conjura".
"Se ha producido una especie de conjura, donde se ha
conjugado el poder mediático de los grandes centros mediáticos mundiales, donde
se ha conjurado también algunas ONGs en materia de derechos humanos
especialistas en formar expedientes contra países para permitir la intervención
extranjera en todos sus niveles, incluida la militar", dijo.
La ministra venezolana no citó el nombre de ninguno de
esos grupos ni ONGs.
"El problema de la oposición en Venezuela es que es
una oposición violenta y que bajo el pretendido de que son militantes políticos
pretenden que se les exima de sus responsabilidades criminales", agregó la
canciller.
En Venezuela están presos dos destacados opositores,
Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, y Leopoldo López.
Consultada sobre si ante esta situación no sería deseable
aceptar las múltiples propuestas de mediación expresadas por países
latinoamericanos, Rodríguez descartó que eso sea necesario.
"Nosotros no estamos hablando de mediación, de ningún
tipo de mediación internacional, porque si fuese por eso tendríamos que mediar
en todas las situaciones que hay en todos los países".
No obstante, aceptó que los países de la Unión Sudamericana
de Naciones hacen "un acompañamiento de la situación en Venezuela".
"Pero es un acompañamiento en términos de respeto de
la autodeterminación del pueblo de Venezuela. En términos de respeto legítimo
al Gobierno de Venezuela", dijo.
Tras su intervención ante el Consejo, Rodríguez se reunió
con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, que también se encontraba en
Ginebra para participar en el mismo foro.
"El canciller Bruno y yo somos grandes amigos,
hermanos, estuvimos revisando los asuntos Venezuela-Cuba y estuvimos hablando
de la venidera cumbre de las Américas", afirmó Rodríguez, sin dar más
detalles.
Cuba ha sido siempre el gran ausente de esta cumbre
continental a causa de la negativa de Estados Unidos de sentarse en la misma
mesa que su declarado enemigo durante más de seis décadas.
Sin embargo, el inesperado anuncio hecho por La Habana y
Washington a finales del año pasado de que restablecerán relaciones
diplomáticas permitirá que Raúl Castro sea uno de los participantes de la
próxima cumbre, los próximos 10 y 11 de abril en Panamá.
Paralelamente, como se han degradado aún más las
maltrechas relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, analistas políticos han
comenzado a barajar la posibilidad de que esta vez sea Venezuela la gran
ausente.
La canciller venezolana no hizo comentarios al respecto y
se limitó a destacar que durante la reunión con su par cubano, de una media
hora de duración, también hablaron de derechos humanos.
"Hemos estado revisando el tema de los derechos
humanos, que nos ha convocado este evento. De cómo el doble estándar está
llevándose por delante iniciativas tan propicias como este Consejo de Derechos
Humanos", dijo.
Un tema que también trató en su discurso ante el Consejo,
en el que pidió un Estado propio para Palestina y en el que dio apoyo explícito
al proceso de paz en Colombia. EFE
Autor: Marta Hurtado
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