En la década de los años 60, el joven Juan Bolívar Díaz,
tras haber presenciado la Revolución
Constitucionalista,
fue enviado a México a superarse y, en su decir: “para sacarme de la
candelada”. Cuestión de la que nunca nadie ha logrado dejarlo fuera desde
entonces y hasta los días que corren- añadimos-.
El hoy director del Noticiario Teleantillas y el programa
Uno + Uno, considerado maestro de generaciones de periodistas se autocataloga:
“un cabeza caliente“ y rememora aquellos momentos en los cuales laboraba en un programa de la emisora
constitucionalista: “hacíamos un
periódico que se llamó Diálogo. Así fue que me encontré con el periodismo, pues
yo lo que estudiaba aquí era Filosofía y en el primer año me fui a México”.
Cuando Juan Bolívar regresó al país a finales del 1968, se
encontró con el balaguerismo en todo su esplendor: “Se me ocurrió ir a una
rueda de prensa que tenía el presidente Balaguer, donde había básicamente
periodistas extranjeros, invitados por la celebración del segundo aniversario
de su Gobierno. El se había manejado con mucha soltura y suavidad hasta que me
tocó hacer una pregunta que sacudió al
mandatario y a mi propia vida como periodista. Creo que me lanzó al estrellato.
“Le pregunté: señor Presidente, usted ganó hace dos años
y basó su gobierno en dos promesas fundamentales, la paz y que iba a
bajar el costo de la vida. Sin embargo, usted no ha logrado ninguno de los dos
objetivos. Entonces, la cuestión es si cree que en el tiempo que le queda podrá
usted cumplirlos”.
Relata Bolívar cómo se adueñó del lugar un silencio
ancestral, que el presidente Balaguer rompió con un puñetazo en la mesa,
mientras decía: “yo creo más bien que esa es una pregunta capciosa”.
Las consecuencias de ese desafío fueron más que evidentes:
“nunca me perdonó eso”, afirma y confiesa que estuvo de tal manera marcado por
el gobierno, que hasta le pusieron una bomba en el auto, el 19 de marzo de
1970, y otras amenazas personales que le hicieron abandonar el país, por la
presión de familiares y amigos.
Esos años…
Nadie como el maestro Juan Bolívar para recordar esos años
difíciles, en los cuales el ejercicio valiente y ético del periodismo provocó muertes y persecuciones.
Posteriormente, fue permitida la libertad de expresión,
sobre todo en la radio- apunta el entrevistado-, y añade que la televisión era
un circuito muy cerrado, sin programas contestatarios. En el caso de la prensa
escrita: El Nacional y el Sol tuvieron una conducta diferente a las del
Listín Diario y El Caribe, periódicos balagueristas.
“Se les prohibió hablar por esos medios de comunicación a
Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Casimiro Castro. Había cientos de
presos políticos y la policía se manejaba como una extensión de la justicia,
de hecho muchos jueces eran oficiales
policiales y militares, Balaguer controlaba todos los poderes del Estado, o sea
era una dictadura.
“Pero el periodismo jugó un papel de mucha
responsabilidad política y social en el
país en esos 12 años, que pesaba sobre los hombros de unos 10 periodistas, en
su mayoría de El Nacional, Radio Comercial y Radio Mil, entre otros”.
-Profesor, ¿cómo
valora estos tiempos?
“Viéndolo en retrospectiva siento un poco de nostalgia por
una época en la cual el periodismo tenía menos impurezas. Se llevaba a cabo el
oficio con un sentido de vocación muy profundo. Hoy vivimos una situación de
descomposición grande. El periodista se ha politizado excesivamente y en el peor sentido de la palabra.”
-Entonces, ¿qué
cambiaría?
“Muchas cosas desearía cambiar. Hay algunos que han hecho
fortunas, brindando un servicio verdaderamente penoso de incondicionalidad y ruin a la causa partidista. Existe
demasiada corrupción. Una de las cosas que no le perdonamos algunos al
presidente Fernández es haber instrumentado de esa manera la conciencia
periodística, aun cuando fue profesor de Comunicación junto conmigo en la universidad y abogado
honorífico del Colegio Dominicano de Periodistas, donde nunca falló a
una causa”.
-Entre tantos
intereses que se mueven, ¿cómo se mantiene la ética en estos días?
“Yo tengo cerca de 50 años en la profesión. Lo primero es
lo que enseñaron los maestros: uno va ganando espacios y lo otro es hacerse
respetar desde el primer día. El periodismo está en crisis en todo el mundo,
hay una serie de denuncias publicadas demostrativas de que la situación financiera ha arrastrado
consigo y propiciado la concentración de los medios.
“Aquí son ahora los jóvenes quienes deben rescatar el
Colegio Dominicano de Periodistas y si no se sienten representados por este,
crear círculos de estudios y
movilizarse”.
No obstante, quienes luchan fuerte durante toda su vida,
guardan la esperanza de no dejar morir los empeños. Quizás por eso, Juan Bolívar
Díaz entiende que su carrera de más de cuatro décadas en los medios no ha sido
en vano y espera que quienes ejerzan dignamente la profesión sepan distanciarse
de cualquier provocación del gobierno, o funcionarios de poder que intenten
sobornarlos.
Epílogo
Lo anterior trascendió durante un encuentro entre el
profesor Juan Bolívar Díaz y periodistas de este multimedios DominicanosHoy,
quienes habían solicitado un intercambio con quien sigue siendo paradigma del
oficio, sobre todo para aquel que se ha propuesto desarrollarlo en República
Dominicana y en cualquier parte del mundo, con
el respeto e integridad que corresponde a estos tiempos y siempre.


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