La sexualidad, a la que muchos consideran una nueva
orientación sexual, está ganando terreno en el mundo. Son las personas que
eligen vivir sin tener sexo. Una mujer de 26 años relata cómo es vivir sin los
placeres de las relaciones sexuales.
Según un estudio británico sobre el tema, se estima que
entre el 1% y el 5% de la población de todo el mundo no practica el sexo. No
están enfermos, ni lo hacen por motivos morales o religiosos: ellos se definen
como asexuales y afirman que no sienten ninguna atracción sexual por otros
individuos ni de su mismo sexo ni hacia el género opuesto.
Las personas asexuales, cuando tienen pareja, crean un
lazo afectivo diferente hacia el otro y esto no implica tener sexo. Los
asexuales se involucran sentimentalmente con otras personas a través de
relaciones románticas que no difieren mucho de la amistad, porque está ausente
el componente sexual.
Vivir y amar sin
sexo
Johanna Villamil es una joven colombiana que se desempeña
como artista y gestora cultural. Se declara asexual y afirma: “Pienso que las
opciones a la hora de relacionarnos son muy limitadas, sólo puedes ser amigo o
tener una relación romántica. Porque si quieres una relación seria, importante
y estable debes tener relaciones sexuales”, declaró a elmundo.es.
Dice que este sentimiento se originó en ella a los 20
años, “Cuando estaba leyendo el libro “La filosofía de Andy Warhol” para una
clase de arte. Me sentí identificada con las reflexiones que hacía sobre el
sexo y el amor; me di cuenta de que había alguien que pensaba y sentía lo mismo
que yo, y esto me impulsó a buscar más personas. Así fue como llegué a la
asexualidad”, declaró.
El sitio oficial de
los asexuales
Los asexuales quieren hacerse oír y defender sus derechos,
por eso han creado un sitio en la red: Asexual Visibility and Education Network
(AVEN) una comunidad virtual que se está expandiendo en todo el mundo.
“La web tiene varios objetivos. Por un lado, queremos
tener un lugar de encuentro para nosotros, donde podamos conocer a más personas
y crecer como comunidad. El segundo es tener un espacio de educación para
nosotros y para quienes estén interesados. Actualmente, en la versión
hispanoamericana tenemos a 2,000 personas afiliadas y contamos con 300 visitas
diarias”, dice Johanna Villamil, una de las impulsoras del sitio.
“Estamos inmersos en una sociedad donde el amor, el sexo y
la intimidad son inseparables la una de la otra. Si no tienes sexo es difícil
imaginar cómo acceder al amor y, mucho menos, tener intimidad con alguien. En
nuestra comunidad -señala Johanna- pensamos que la intimidad es un factor
importante dentro de una relación, y afortunadamente, hay más vías para generar
intimidad aparte del sexo”.
La comunidad asexual cree que en un mundo cada vez más
sexualizado, el número de personas que disfrutan más de una intimidad no-sexual
está aumentando.
Existen pocos estudios científicos dedicados a la
asexualidad. El científico Anthony Bogaert, de la Universidad de Brock (Ontario,
Canadá) fue uno de los que más estudió el tema. El publicó en “The Journal of
Sex Research” el resultado de un estudio británico con 18,000 personas, donde
on¡bservó que el 1% de los encuestados manifestó que nunca había sentido
atracción sexual por otra persona.
Bogaert define a la asexualidad como el estado de no tener
ninguna atracción sexual por uno u otro sexo. Es decir, es la falta de una
verdadera orientación sexual, en el cual un individuo presenta poca o ninguna
atracción sexual hacia varones o hembras.
Según su orientación romántica, algunos asexuales se
definen a sí mismos como heterosexuales, homosexuales o bisexuales, pero esto
está relacionado con el concepto de orientación afectiva, no sexual.
El Kinsey Institute (fundado por Alfred Kinsey) realizó un
pequeño estudio sobre el tema de la asexualidad, donde concluyó que: “Los
asexuales parecen caracterizarse más por un escaso deseo y excitación sexual
que por niveles bajos de comportamiento sexual o niveles altos de represión
sexual.”
Asexualidad y
religión
Según las creencias cristianas, aunque la Biblia no
explica nada acerca de la vida sexual o privada, los ángeles serían asexuales,
ya que no mantendrían relaciones sexuales de ningún tipo.
La asexualidad es diferente que el celibato, los votos de
castidad que realizan monjas y sacerdotes. Aunque la creencia popular es que a
los asexuales les resultaría más fácil llevar a cabo el celibato, dada su
ausencia de atracción sexual.
Fuente Holadoctor.com

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