Conozca sus héroes
Del muro se
Silvio Cabrera
Heberto Giordano Lalane José (Eladio), acribillado a balazos en 1973 por los soldados balagueristas en las lomas de San José de Ocaoa, tras el desembarco de Playa Caracoles, es uno de los muertos de mi felicidad de quien hablaremos hoy.
¿Quién fue?
Fue un
destacado militante y guerrillero dominicano, reconocido principalmente por su
participación en el frente armado que desembarcó en Playa Caracoles en 1973. De
firmes convicciones revolucionarias, Lalane José se integró desde joven a los
movimientos que buscaban transformar el panorama político de la República
Dominicana tras la caída de la dictadura de Trujillo y la posterior
intervención militar estadounidense de 1965.
A finales de
la década de 1960, se unió a los planes del coronel Francisco Alberto Caamaño
Deñó en Cuba, donde el grupo de combatientes recibió un riguroso entrenamiento
político y militar. Dentro de la estructura guerrillera, Lalane José adoptó el
seudónimo de "Eladio" y se convirtió en una de las figuras de mayor
confianza de Caamaño, destacándose por su disciplina, su capacidad organizativa
y su compromiso inquebrantable con la causa constitucionalista y de liberación
nacional.
El 2 de
febrero de 1973, "Eladio" formó parte del núcleo histórico de nueve
hombres que desembarcó en las costas de Azua, con el objetivo de iniciar un
foco guerrillero en la Cordillera Central y derrocar el régimen de los Doce
Años de Joaquín Balaguer. Su rol en las montañas fue el de un combatiente de
primera línea, enfrentando junto a sus compañeros las extremas condiciones
climáticas, la falta de suministros y el cerco implacable de las Fuerzas
Armadas dominicanas.
La travesía de
Heberto Giordano Lalane José concluyó trágicamente en la zona de Nizaito, San
José de Ocoa. Apenas unas semanas después del desembarco, cayó abatido en
combate a mediados de febrero de 1973, en el mismo enfrentamiento donde también
perdió la vida el comandante Caamaño y el guerrillero Mario Nelson Galán Durán
(Juan). Su sacrificio lo convirtió en uno de los símbolos de la resistencia
juvenil y revolucionaria de la historia contemporánea dominicana.
Loor por
siempre, y gracias por morir por mi felicidad (Nuestra felicidad).

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