Por Hediberto Pichardo. MA
La hermana nación de Haití surgió como resultado de las llamadas devastaciones de Osorio ocurridas entre los años de 1605-1606, aplicadas por España con el propósito de eliminar el contrabando que practicaban los pueblos de la parte oeste de la isla (Monte Cristi, Puerto Plata, Bayajá y Yaguana). Tras
las devastaciones el territorio de la parte oeste fue ocupado por los franceses, quienes llegaron a crear la colonia francesa de Saint Domingue.El 1 de enero
de 1804 la colonia de Saint Domingue proclamo su independencia dando paso a la
creación de la república de Haití.
Desde ese
momento, Haití se ha interesado por adueñarse de la parte este de la isla de
santo domingo (República Dominicana). No podemos olvidar lo que señala el
doctor Joaquín Balaguer en su obra La isla al revés: Haití y el destino
dominicano que en la constitución haitiana del 9 de mayo de 1801 votada bajo la
inspiración de Toussaint Louverture se estableció el principio de que la isla
es una e indivisible.
El mismo
Toussaint con el fin de aplicar su aspiración plasmada en la constitución antes
señalada invade la parte española y comete vituperables actos de violencia. Al
retirarse, se lleva el Batallón fijo de Santo Domingo y lo hace asesinar en las
cercanías de Port-au- Prince.
Tras la
independencia haitiana lograda en 1804, la parte que hoy se llama la República
Dominicana estaba ocupada por Francia, pues luego de la firma del tratado de
Basilea de 1795 España le había cedido este territorio a la nación gala.
Jacob
Desalines, que era a la sazón el presidente haitiano procedió a invadir la
parte oriental, pero al no traer artillería pesada no pudo ocuparla y se vio
obligado a retirarse a su nación.
Santo domingo
era gobernada por Louis Ferrand a nombre de Francia.
En 1822 como
saben la mayoría de los dominicanos, Haití, bajo el mando de jean Pierre Boyer
procedió a invadir y ocupar Santo Domingo. Esta ocupación se prolongó hasta
1844, cuando se proclamó la independencia nacional.
Los haitianos
no aceptaban que los dominicanos pudieran ser independientes y en su afán de
querer unificar la isla procedieron a invadirla en marzo de 1844, esta vez
dirigidos por Charles Herard, quien les había dado un golpe de estado a Boyer
en 1843. El valor de los dominicanos logró la derrota y expulsión de los
haitianos del suelo patrio.
En 1849
nuevamente Haití volvió a invadir la República Dominicana, esta vez dirigida
por el emperador Faustino Souloque. Este mandatario haitiano repitió dicha
invasión en 1855. En ambas ocasiones los dominicanos lograron salir airosos.
Todas esas
invasiones eran motivadas por el deseo de los haitianos en dominar toda la isla
y llevar a ejecución lo establecido en su constitución. Además, los vecinos
haitianos contaban con armas que habían heredados de los franceses y la
República Dominicana no contaba con un ejército y armamento que hiciera temer a
los haitianos.
Señala
Balaguer en su obra citada anteriormente que, tras el ascenso de Trujillo al
poder, este mandatario logró crear un ejercito temido y respetado por el pueblo
haitiano, además con suficiente armamento, lo que provoco que los haitianos
desistieran de invadir la nación dominicana.
En estos
tiempos las invasiones haitianas no se hacen de manera violenta sino de manera
pacífica, sin ningún tipo de control. Actualmente no se sabe cuantos haitianos
viven en el país. En su ingreso de manera ilegal cuentan con el apoyo de
autoridades y de empresarios que contratan su mano de obra para realizar
diferentes labores.
En conclusión,
Haití representa una amenaza para la republica dominicana. Es un estado fallido
sin autoridad competente y respetable, además de que la comunidad internacional
entiende que el problema haitiano es problema de los dominicanos.
Se requiere
una actuación con mayor energía, que organice el ingreso de manera legal de los
inmigrantes haitianos a suelo dominicano.

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