PRENSA LIBRE NAGUA
La República Dominicana, conocida internacionalmente por sus costas paradisíacas y su calidez cultural, enfrenta hoy una realidad interna mucho más sombría. Debajo de la superficie turística, late una crisis de seguridad ciudadana que se manifiesta en desapariciones
misteriosas, una ola de feminicidios y una alarmante vulnerabilidad de la niñez, todo bajo el manto de una autoridad que parece haber perdido el control de las calles.La Epidemia de
las Ausencias: Desaparecidos y Niños Perdidos
El fenómeno de
las desapariciones ha pasado de ser un evento fortuito a una tragedia
cotidiana. Familias dominicanas viven en un vilo constante, recorriendo
destacamentos y hospitales con fotografías en mano, ante la mirada, a veces
indiferente, de las instituciones.
El drama
infantil
El extravío de
menores de edad es quizás la faceta más dolorosa. La falta de una respuesta
tecnológica inmediata, como sistemas de geolocalización vinculados a cámaras de
vigilancia, permite que el rastro de un niño se pierda en cuestión de minutos,
alimentando el temor a redes de trata o explotación.
Protocolos
obsoletos
Tenemos unos
protocolos muy obsoletos, la creencia popular de que hay que esperar 24 o 48
horas para denunciar una desaparición sigue costando vidas, y la ausencia de
una unidad élite dedicada exclusivamente al rastreo de personas deja a los
civiles la labor de investigación.
Feminicidios y
cuando el Hogar es el Escenario del Crimen
La violencia
de género en el país no es un problema de pasión, sino de poder y falta de
protección. A pesar de las leyes existentes, el conteo de mujeres asesinadas a
manos de sus parejas o exparejas no se detiene.
"El
sistema falla cada vez que una mujer con una orden de alejamiento termina en la
morgue." Esta frase resume la frustración de una sociedad donde las
medidas cautelares son, a menudo, simples papeles que no detienen las balas ni
los cuchillos.
El Crimen
Organizado y la Delincuencia Común
El aumento de
los crímenes violentos, asaltos a plena luz del día y ejecuciones vinculadas al
sicariato han alterado el estilo de vida del dominicano. La percepción de
inseguridad ha llevado al "auto-toque de queda", donde los ciudadanos
evitan ciertos sectores o horarios por temor a convertirse en una estadística
más de la criminalidad desenfrenada.
La Crisis de
Autoridad está entre la ineficiencia y la desconfianza
El problema de
fondo en la República Dominicana no es solo el crimen, sino la erosión de la
autoridad. La percepción pública sobre la Policía Nacional y el Ministerio
Público oscila entre la ineficacia y la sospecha de complicidad.
Y para nadie
es un secreto que la institución del orden esta falta de equipamiento, porque es
común ver patrullas sin combustible, destacamentos en condiciones deplorables y
una carencia de herramientas forenses avanzadas que permitan resolver crímenes
complejos.
Además,
tenemos una Justicia Retrasada, con un sistema judicial lento y burocrático
esto fomenta la impunidad, entonces cuando los criminales son arrestados y
liberados en poco tiempo, el mensaje enviado a la sociedad es que el delito
"paga".
Saber a la vez
que tenemos ausencia de Prevención, la autoridad se ha vuelto reactiva. Se
patrulla después del crimen, pero no se trabaja en la raíz social que genera la
delincuencia.
Un Llamado a
la Acción Institucional
Para que el
país no se deslice hacia un estado de caos irreversible, es imperativo que la
reforma policial deje de ser un discurso político y se convierta en una
realidad operativa.
Se necesita tecnificación,
implementación de bases de datos de ADN y reconocimiento facial. Mas protección
para la Mujer, refugios seguros y monitoreo electrónico real para los agresores.
Necesitamos
una unidad de búsqueda más eficiente, más equipada y con más personal, y así Crear
una fuerza de respuesta rápida para desapariciones, con enfoque especial en
menores.
La seguridad
no es un lujo, es un derecho fundamental. República Dominicana no puede
permitirse seguir perdiendo a sus hijos e hijas ante la mirada ausente de
quienes juraron protegerlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario