Por Julio Díaz. Corrección y adaptación: Stanislaw Peña
El origen de las Fiestas Patronales de Nagua se encuentra enmarcado en nuestra cultura religiosa heredada de nuestros ancestros. Fue la señora Ostalia Taveras Reyes (Doña Negra), quien encendió la chispa de esta hoguera que jamás se ha apagado. Es en el año 1935 y residiendo
en Las Gordas que doña Negra, encontrándose sufriendo quebrantos de salud, hace una promesa a la Virgen de La Altagracia, consistentes en nueve días de vela o novenario de atabales (palos), con el fin de que la Virgen le devolviera la salud. Un año más tarde, el 12 de enero, doña Negra da inicio a su compromiso religioso celebrando su primer novenario, encendiendo así la antorcha histórica de las Fiestas Patronales. Doña Negra no residió largo tiempo en Las Gordas, y tres años después se traslada a Boca de Nagua, hoy municipio de Nagua, a realizar quehaceres domésticos sin que esto afectara el cumplimiento a su promesa.En su nueva
residencia, sus fiestas de atabales son bien acogidas por los parroquianos,
quienes les brindaron un apoyo total, pese a que se celebraban otras velas de
la misma índole en toda la región. El tiempo transcurría y junto a él las
celebraciones de los novenarios organizados por la iglesia, así como los
organizados por doña Negra en su humilde residencia de la calle Independencia,
que culminaba con una solemne procesión exhibiendo la imagen de la Virgen de La
Altagracia por las principales calles de la población, entonando cánticos y
plenarias religiosas, improvisadas por hombre, mujeres y niños.
Así como todos
los pueblos de nuestro país celebran sus patronales de una forma
institucionalizada, Nagua, ya hecha madre provincial en enero del año 1961,
comienza a hacerlo en el 1973. Las autoridades municipales a la sazón deciden
organizar las Fiestas Patronales, y para tal fin se efectuó una reunión en la
casa del ingeniero Lafayette en la calle Independencia # 49, presidida por el
entonces Síndico Municipal señor Manuel R. Martínez Quiñones (Chichí). En la
que además estuvieron presentes el doctor Antonio quiñones, Milagros Quezada,
María Flores, entre otros. Este equipo, dándole un reconocimiento especial a la
labor realizada por más de tres décadas por doña Negra, decidió elegirla como
la primera reina de las Fiestas Patronales, y como virreina a la señora María
Concepción Martínez (Concha).
Para darle más
lucidez al evento se hizo un grandioso desfile partiendo de la residencia de la
flamante reina hasta llegar a los salones del Club Casino de la Costa. Este
desfile fue encabezado por la propia reina, la cual contaba con 78 años de
edad. En el año 1976, se dicta la resolución # 1-76, dándole institucionalidad
a las Fiestas Patronales y a la celebración del Nagüero Ausente. El Síndico
Municipal lo era el señor Aníbal José Namis y los regidores: José de la Cruz,
Benjamín Gautreaux, Víctor Otero, Lidia López de Pérez y Víctor Manuel
González.

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