El aumento de este tipo de cáncer entre jóvenes alerta a los científicos.
André Biernath,
BBC News
Brasil, 1 mayo 2024.- Para algunos es "alarmante" e "inquietante". Otros lo consideran un "problema mundial” o una “alerta global”. Científicos consultados por la BBC advierten sobre el aumento de los casos de cáncer colorrectal en la población menor de 50 años.
Este tumor,
que afecta al intestino grueso (colon) y al recto, es uno de los que genera
mayor impacto en la salud y la calidad de vida de los pacientes. Y en las
últimas décadas, una tendencia llama la atención de los expertos.
En algunas
partes del mundo, los casos de cáncer colorrectal se han mantenido
relativamente estables entre las personas mayores, que proporcionalmente siguen
representando la mayoría de los afectados por esta enfermedad.
Pero en otros
lugares los casos comenzaron a aumentar rápidamente entre los pacientes menores
de 50 años.
“Si se
comparan las cifras actuales con la tasa que teníamos hace 30 años, algunos
estudios apuntan incluso a un aumento del 70% en la incidencia del cáncer
colorrectal en pacientes jóvenes”, dice el oncólogo clínico Paulo Hoff,
presidente de Oncología D'Or, una red de cuidados oncológicos en Brasil.
Estas
estadísticas ya han provocado algunos cambios en las políticas públicas de
salud: en Estados Unidos, uno de los primeros países en identificar el
fenómeno, se rebajó la edad mínima para hacer exámenes de detección temprana de
los tumores colorrectales de 50 a 45 años.
Ilustración de un tumor en el intestino.
¿Qué dicen los
números?
El cáncer
colorrectal es el tercero más común a nivel mundial entre los hombres y el
segundo entre las mujeres, explica la Organización Panamericana de la Salud
(OPS).
En el
continente americano es el cuarto cáncer más común, donde cada año se registran
aproximadamente 246.000 nuevos casos y alrededor de 112.000 muertes, indica el
informe de la OPS titulado “Tamizaje de cáncer colorrectal en las Américas”.
El estudio
señala que la incidencia del cáncer colorrectal ha crecido en América Latina y
el Caribe en las últimas décadas, principalmente debido a “cambios demográficos
como el incremento en la esperanza de vida, los cambios de estilos de vida y
patrones alimentarios y otros factores”.
El
Observatorio Global del Cáncer de Naciones Unidas (Globocan) ha detectado un
incremento en las tasas de incidencia y mortalidad del cáncer colorrectal en
pacientes menores de 50 años desde la década de 1990 en 9 países
latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba,
Ecuador, México y Uruguay.
“Pasamos de la
era de las enfermedades infecciosas a la de las enfermedades crónicas y mucho
tiene que ver con el estilo de vida de las personas”, explica a BBC Mundo el
doctor Mauricio Maza, asesor regional en prevención y control del cáncer de la
OPS.
El experto
asegura que “las tendencias de obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol y tipo
de alimentación están cambiando” y afectan la incidencia de este tipo de
cáncer, con un incremento sostenido durante los últimos años que se repite en
todos los países de la región.
El año pasado,
una investigación presentada en el Congreso Argentino de Gastroenterología y
Endoscopia Digestiva reveló que las tasas de mortalidad por cáncer colorrectal
en personas de 20 a 54 años aumentaron en forma constante en Argentina, con un
incremento del 25% entre 1997 y 2020.
Mientras, en
EE.UU. un informe de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS, por sus siglas
en inglés), publicado a principios de 2023, estimó que el 20% de los
diagnósticos de tumores colorrectales en 2019 se realizaron en pacientes
menores de 55 años.
Esta tasa
duplica la observada en 1995. Los autores de la investigación calculan que las
tasas de detección de esta enfermedad en fase avanzada han crecido alrededor de
3% cada año entre las personas que aún no han cumplido los 50 años.
El informe
estadístico sobre el cáncer de la ACS publicado en enero señalaba que para 2024
se espera que entre las personas menores de 50 años el cáncer colorrectal sea
la causa número uno de muerte por cáncer entre los hombres y la número dos
entre las mujeres.
Mientras, un
estudio global publicado en 2022 en la revista Nature Reviews Clinical Oncology
que analizó datos de 44 países, señalaba que desde la década de 1990 el aumento
anual promedio de los casos de cáncer colorrectal en adultos jóvenes fue de
alrededor del 2% en Estados Unidos, Australia, Canadá, Francia y Japón. En
Reino Unido llegó al 3% anual mientras que en Corea y Ecuador fue
aproximadamente el 5% anual.
La Organización Mundial de la Salud advierte que el consumo de alimentos procesados puede aumentar el riesgo de padecer cáncer colorrectal.
¿Qué explica
el fenómeno?
Datos como
estos representan una "alerta global" para el oncólogo brasileño
Samuel Aguiar Jr., líder del Centro de Referencia de Tumores Colorrectales del
Centro Oncológico A.C. Camargo en Sao Paulo.
"Vemos
esta realidad en nuestra vida diaria y es alarmante. Se ha vuelto normal ver a
jóvenes de 35 o 40 años llegar a la consulta con un diagnóstico de este
tumor", cuenta.
El
especialista recomienda estar atentos a los síntomas de que algo no va bien en
el intestino, sin importar la edad.
"Si
tienes sangre en las heces, algún cambio en tu ritmo intestinal, sufres de
calambres abdominales o cualquier otra molestia en tu sistema digestivo, es
importante acudir al médico e investigar".
"Estos
síntomas nunca deben pasarse por alto, incluso si eres joven".
Por su parte,
el oncólogo Alexandre Jácome asegura que el incremento de estos casos en
menores de 50 años es "preocupante, ya que el impacto del cáncer
colorrectal en una persona joven es muy grande".
"Estamos
hablando de personas que están en edad de estabilizarse en el empleo, de
casarse, de tener su primer hijo. En otras palabras, hay una serie de sueños
que aún no se han realizado", dice Jácome, quien es miembro del Comité de
Tumores Gastrointestinales Inferiores de la Sociedad Brasileña de Oncología
Clínica (Sboc).
¿Qué explica
este escenario? ¿Por qué los tumores colorrectales están aumentando tanto entre
los jóvenes, hasta el punto de llamar la atención de expertos de todo el mundo?
“Existen
algunas hipótesis y teorías, pero ninguna de ellas ha sido confirmada hasta el
momento”, asegura el especialista Paulo Hoff.
"El
primero de ellos está relacionado con el cambio dramático ocurrido en las
últimas décadas, tras pasar de una civilización agraria y rural a una sociedad
predominantemente urbana", explica el doctor. "Esto ha alterado
varios aspectos de la vida, con el avance de una alimentación basada en
productos ultraprocesados, con menor presencia de alimentos naturales y más
sedentarismo”.
"De
confirmarse esta hipótesis, estaríamos ante una situación preocupante, ya que
los productos industriales se han convertido en la base de la alimentación
moderna, incluidos los almuerzos escolares de los niños", comenta Aguiar
Jr.
Además de los
aspectos relacionados con el estilo de vida, los investigadores también tienen
otras sospechas.
“Tampoco
podemos descartar el impacto de algunas prácticas, como el uso indiscriminado
de antibióticos, ya sea directamente para tratar a personas o en la producción
ganadera, en aves y ganado vacuno”, destaca Jácome.
La obesidad, el sedentarismo y el consumo de alimentos ultraprocesados pueden estar detrás del aumento de tumores colorrectales.
¿Qué hacer?
En el caso de
este tumor, existen dos pruebas principales que se pueden utilizar: la prueba
de sangre oculta en heces y la colonoscopia.
La primera
opción revela si hay sangre en las heces de un individuo. Aunque la presencia
de líquido rojo no es un signo directo de cáncer (podría ser indicativo de una
úlcera más simple, por ejemplo), levanta una bandera amarilla para un mayor
análisis.
La
colonoscopia, por su parte, implica insertar una cánula con una cámara a través
del ano. Este abordaje permite al especialista ver el interior del intestino en
tiempo real y detectar cualquier anomalía en las paredes del órgano.
Durante este
procedimiento también es posible extirpar pólipos, lesiones que pueden
desarrollarse y convertirse en cáncer en el futuro.
¿Pero qué
prueba es mejor? Depende del punto de vista.
“La
colonoscopia es la mejor prueba porque tiene mayor sensibilidad, es decir, una
capacidad superior para detectar lesiones con precisión”, apunta Jácome
“Además, es
capaz de eliminar inmediatamente algunas de estas lesiones”, añade.
Pero en muchos
países hay algunos problemas como la poca disponibilidad de equipos y
profesionales capaces de realizar este procedimiento. Además, hay que tener en
cuenta que esta prueba requiere una gran preparación, dado que el individuo
permanece sedado durante unas horas.
"Es
prácticamente imposible que cualquier país del mundo implemente un programa de
detección del cáncer colorrectal basado únicamente en la colonoscopia",
argumenta Hoff.
"La
prueba de sangre oculta en heces es muy barata, fácil de realizar y, si se hace
una vez al año, puede detectar signos tempranos de la enfermedad, como
sangrado", dice el oncólogo.
"Incluso
en los grandes programas de cribado poblacional en Europa, que ofrecen
colonoscopia gratuita, la adherencia de la gente es muy baja. Menos del 20% de
la población se somete a este examen regularmente", calcula Aguiar Jr.
Siguiendo esta
línea de razonamiento, los expertos proponen un esquema de embudo: la prueba de
sangre oculta en heces debería recomendarse a todas las personas mayores de 45
años, como una especie de cribado.
Los que no
presentan cambios son dados de alta y regresan para un nuevo control un año
después. En cambio, las personas que tienen sangre en las heces deben ser
remitidas para una evaluación más profunda, con una colonoscopia.
“En promedio
5% de la población tendrá un hallazgo en la prueba de sangre oculta en heces y
necesitará una colonoscopia, es decir, esta estrategia es capaz de posponer
este segundo examen para el 95% restante”, estima Aguiar Jr.
Y seamos
claros: el hallazgo de sangre en las heces no significa que ese 5% tenga
cáncer. Según los expertos, esto sólo indica la necesidad de una evaluación más
profunda.
A juicio de
los médicos, esta sería una forma de ahorrar recursos y hacer pruebas más caras
sólo para los pacientes que lo necesiten.
La colonoscopia es una de las herramientas para detectar el cáncer colorrectal.
Un escenario
más optimista
A pesar de la
preocupación relacionada con el aumento de casos entre personas más jóvenes, la
buena noticia es que el pronóstico del cáncer colorrectal ha mejorado.
Esto sólo fue
posible gracias a los avances en las técnicas quirúrgicas, que son la primera
opción de tratamiento en los casos iniciales. También se han lanzado al mercado
medicamentos que ayudan a afrontar la enfermedad en casos más avanzados, como
algunos fármacos que pertenecen a la clase de la quimioterapia y la
inmunoterapia.
“Cuando este
tumor se detecta a tiempo, las posibilidades de curación superan el 95%”,
afirma Hoff.
En los casos
más graves, en los que la enfermedad ya se ha extendido a otras partes del
cuerpo en un proceso conocido como metástasis, la tasa de éxito disminuye, pero
ha mejorado considerablemente en las últimas décadas.
“Incluso
cuando no es posible buscar una cura, la esperanza de vida de los pacientes con
este tumor es de tres a cuatro veces mayor que la que teníamos hace 20 años”,
afirma Hoff.
"En la
década de 1990, ser diagnosticado con cáncer colorrectal metastásico era
prácticamente una sentencia de muerte. Hoy tenemos un número considerable de
pacientes que se han curado. Hay un cambio total de perspectiva", dice el
médico.
Por su parte,
el doctor Mauricio Maza recuerda que para prevenir el riesgo de padecer este y
otros tipos de cáncer, la OPS recomienda mantener una dieta saludable y vigilar
el peso corporal, hacer ejercicio, evitar el cigarrillo y someterse a pruebas
de diagnóstico temprano.
*Con
reportería adicional de Valentina Oropeza.





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