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La guerra de la restauración

sábado, 15 de agosto de 2015

Publicado por prensalibrenagua.blogspot.com
Por Hediberto Francisco Pichardo Santos.MA
El 27 de febrero de 1844 fue proclamada la independencia nacional de la nación que pasaría a llamarse Republica Dominicana del dominio haitiano .El país vecino había invadido nuestro país en 1822 y mantuvo ese dominio por espacio de 22 años, culminando dicho dominio con la separación en 1844.
Tras la independencia nacional van a ocurrir una serie de batallas libradas por los dominicanos contra los haitianos para consolidar la independencia. Dos de esas batallas se celebraron en Marzo de 1844, una el día 19 en Azua y la otra el 30 en Santiago.
Luego del proceso de independencia se inicia un periodo de la historia dominicana llamada por los historiadores como el periodo de la primera republica, el cual va a comprender los años de 1844 hasta el 1861.Por lo que se puede afirmar que la primera independencia de nuestra nación duro apenas 17 años.
Durante el periodo de la primera republica, este país fue gobernado por los representantes del sector conservador y anexionista en desmedro de los liberales encabezados por Duarte y los trinitarios, los cuales no pudieron ascender al poder por diferentes razones.

Los conservadores encabezados por Pedro Santana y Buenaventura Báez se repartieron el poder durante el periodo de la primera republica. Ambos mandatarios, si bien es cierto contribuyeron con la separación de nuestro país del dominio haitiano, no creían que el recién creado Estado Dominicano fuera capaz de mantenerse sin el concurso o apoyo de una nación extranjera y por esta razón durante sus gestiones mantuvieron en sus cabezas la idea de anexar nuestro país a una potencia extranjera.
El primero de ellos en propugnar por la anexión del país o la búsqueda de un protectorado lo fue Buenaventura Báez, quien antes de proclamada la independencia hizo causa común con el denominado grupo de los afrancesados, quienes pretendían cederle a  Francia la bahía y península de Samana a cambio de un protectorado y de que ayudaran a los dominicanos a separarse de Haiti. Esta idea ha sido llamada como el plan Levasseur, debido a que el cónsul general de Francia en esta isla con asiento en Puerto Príncipe era Andrés Levasseur.
Pedro Santana durante sus tres gestiones al frente de la cosa pública se mostró muy hostil al pensamiento de Juan Pablo Duarte y estuvo muy interesado en anexar nuestro país al reino de España.
Los primeros 17 años de vida independiente de la nación dominicana evidenciaron un mal manejo de la administración pública en todos los aspectos, de los cuales el económico es el más importante. Constantemente el país atravesó por aguda crisis económica y los jefes de Estado recurrieron con frecuencia a la emisión de papel moneda sin respaldo, lo que afianzaba la precaria situación económica.
Por otro lado, el Estado dominicano tuvo que enfrentar las frecuentes invasiones haitianas al país y a la realización de campañas militares para enfrentar a los invasores en los años 1844, 1845,1849 y 1855.Toda esta situación contribuía a agudizar la crisis económica.
En 1858 retorno al poder por 3era vez Pedro Santana, luego de la caída de buenaventura Báez como consecuencia de la revolución cibaeña de 1857.Una vez en el poder retomo los planes de anexión a España. Con ese propósito envió en una primera oportunidad a Matías Ramón Mella, pero este al conocer los propósitos renuncio y se opuso, entonces Santana envió a Felipe Alfau, el traidor del movimiento trinitario, el cual pudo ejecutar un acuerdo con la monarca española de ese entonces, Isabel II.
El acuerdo de anexión se firmo el 18 de marzo de 1861, a partir de ese momento culmina la primera republica, el país pierde su soberanía, su independencia.
España aprovecho el hecho de que los Estados Unidos estaban sumidos en la llamada guerra de secesión que enfrento a los estados norteños y sureños por la propuesta de abolición de la esclavitud hecha por Abraham Lincoln. Pues no se debe olvidar que la gran potencia norteamericana había promulgado la doctrina de Monroe en 1823 por el cual se oponía a la ingerencia de una potencia extranjera en los asuntos internos de las naciones de América.
Por medio de la anexión, este país bajo de la categoría de republica a provincia española, esto fue lo único que se cumplió del acuerdo de anexión, pues los demás puntos fueron desconocidos por las autoridades española.
Inmediatamente proclamada la anexión a España, se dieron varios movimientos de protestas contra este macabro suceso para el país, entre los cuales pueden ser señalado: Cayetano Velásquez en Neiba, José Contreras en Moca, Francisco del Rosario Sánchez, en los pueblos fronterizos, pero todos ellos fueron sofocados por las autoridades españolas.
El gobierno español manejo muy mal la economía del país y le dio un mal trato al pueblo dominicano, pues recurrió a prácticas racistas y de desprecio frente a los nacionales. El propio Santana se dio cuenta de esta práctica y sintiéndose decepcionado opto por renunciar de su cargo de capitán general alegando problemas de salud.
El 16 de agosto de 1863 un grupo de dominicanos, entre los cuales estaban  Santiago Rodríguez, Benito Monción y José Cabrera, entre otros, quienes en un lugar llamado el cerro de Capotillo izaron la bandera dominicana en lo que se ha denominado el grito de Capotillo, con el cual quedo iniciada la guerra de la restauración.
Con el transcurrir del tiempo se fueron sumando varios pueblos y comunidades del país al movimiento restaurador. Los defensores del nacionalismo llegaron a desalojar a los españoles de santiago y desde allí establecieron el gobierno restaurador para dirigir la guerra contra España.
La guerra de la restauración pretendía expulsar a los ocupantes españoles del país y restaurar o recuperar la independencia nacional, ha sido considerada como la verdadera guerra de independencia del país. En ella participaron personas de diferentes estratos sociales.
Los dominicanos se alzaron con la victoria frente a los españoles, los cuales en julio de 1865 decidieron abandonar el país y de este modo el pueblo dominicano pudo recuperar su independencia y soberanía.
Permítanme concluir señalando algunos de los personajes que mas se destacaron durante la guerra de la restauración: Santiago Rodríguez, Benito Monción, José Cabrera, Gregorio Luperon, Matías Ramón Mella, José Antonio Salcedo, Gaspar Polanco, Pedro Antonio Pimentel, José María Cabral, Eusebio Manzueta, entre otros más.
El propio Juan Pablo Duarte, que se encontraba en Venezuela cuando estalla la guerra de la restauración regreso al país en 1864 y se puso a las ordenes del gobierno restaurador, pero las autoridades ante el celo que provocaba la figura del padre de la patria en suelo dominicano, decidieron nombrarlo como embajador ante el gobierno de Venezuela con la misión de conseguir ayuda económica para la guerra. Nunca mas volvería vivo a la patria nuestro insigne patriota.
Haití, nuestro vecino, ofreció ayuda económica y militar a los restauradores porque entendía que estando nuestro país en manos de una nación esclavista, su independencia corría peligro y además de que esa nación siempre ha pretendido dominar nuestro país.
En conclusión, la guerra de la restauración fue una guerra de independencia y sus héroes, muchos de los cuales han permanecido en el anonimato, debido a su baja clase social, deben ser considerados como padres de la patria y su memoria debe permanecer en nuestra historia, así como su ejemplo debe ser imitado precisamente en estos tiempos en que sobre el destino de nuestro país se ciernen proyectos oscuros que atentan contra nuestra soberanía.



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