Titulo

Ni Balaguer pudo con la luz ni Trujillo con los haitianos

sábado, 25 de abril de 2015

Publicado por prensalibrenagua.blogspot.com
Por Stanislaw Peña
En uno de mis cuentos inéditos un personaje expresa: “Ni Balaguer pudo con la luz ni Trujillo con los haitianos”. (Donde dice luz entiéndase energía eléctrica). Muchos creen que la matanza de 1937 ordenada por Trujillo resolvió la problemática de la inmigración haitiana, y realmente no fue así.  Para 1936, más de cincuenta mil haitianos poblaban la República Dominicana, la mayoría de ellos establecidos en la región Norte, manteniendo sus propios medios de producción y su propia base económica. Tanto así, que la moneda haitiana llegó a circular por varias zonas del territorio dominicano. Ese tipo de independencia económica jamás sería permitida por la megalomanía de Trujillo, quien había convertido a la nación de Duarte en un exclusivo feudo personal. Trujillo tenía un control absoluto en todas las dependencias estatales. A eso había que agregarle ciertas “sugerencias” de sus asesores racistas, quienes recomendaron “blanquear la raza” en la República Dominicana. Fue en ese contexto que, encontrándose en la hacienda de doña Isabel Mayer, Trujillo ordena la dantesca matanza de unos quince mil haitianos. El genocidio comenzó a finales de septiembre y duró casi dos semanas. Concluida la matanza fueron confiscadas las propiedades de los asesinados. Hamilton Fish, un reputado funcionario norteamericano, propuso a su gobierno que rompiera las relaciones diplomáticas con la República Dominicana si Trujillo no remediaba el problema fronterizo. El problema, al parecer se resolvió en el momento, pero no por mucho tiempo, la inmigración haitiana, como todos sabemos, continuaría gradualmente al paso de los años.

No fue por patriotismo que Trujillo ordenó la matanza de 1937, ni por principios verdaderamente políticos, fue por un recelo feudal, fue por una situación que atentaba contra su sus intereses personales. Un hecho similar ocurrió en la Alemania nazi. Cuando Hitler tomó el poder en 1933 no se hicieron esperar las medidas radicales y dictatoriales planificadas previamente por el Canciller. Se tomó un control absoluto de los medios de comunicación y de las actividades culturales. Sólo se aceptó un partido político: el Nacionalsocialista. Y basado en ese nacionalismo, como trasfondo, tomando el control de la economía, fue que las autoridades alemanas planificaron el devastador exterminio contra los judíos, precisamente porque al Hitler llegar al poder los judíos manejaban una considerable parte de la economía alemana. Tanto la matanza perpetrada por Trujillo en 1937, como el exterminio judío ideado por Adolfo Hitler, tienen sus consecuencias en el aspecto económico, aunque no se pueda descartar la implicación de elementos racistas y/o nacionalistas. 
Ante la problemática de la inmigración haitiana en la República Dominicana, a veces se escucha por ahí: “Aquí hace falta Trujillo pa que saque eto haitiano”, y lo dicen, en un tono como si Trujillo hubiese planificado la matanza de 1937 por un móvil patriótico; y resulta, como ya hemos expuesto, que tanto Trujillo como Hitler fueron los ideólogos de dos grandes exterminio movidos por razones más que económicas por trasfondos racistas y políticos. En conclusión, Trujillo no resolvió el problema fronterizo con Haití. La matanza de 1937 sólo fue un momento histórico que pareció ser la solución, por el lapso que duraron los nacionales haitianos para volver a penetrar masivamente a territorio dominicano.
En la historia de las naciones siempre están presentes las paradojas y los hechos cargados de contrasentidos, resulta que, Trujillo receloso con su feudo, liquida y expulsa a los haitianos en 1937, considerando que atentaban contra la Economía del país, de hecho, contra su Economía. Hoy, los gobiernos y los emporios privados de la República Dominicana (y otros de menor envergadura), se abastecen a gran escala de la mano de obra haitiana para impulsar sus economías, poniendo en juego el futuro, tal vez no tan lejano, de la soberanía, de la paz y de la convivencia nacional.

(Continuará).  

No hay comentarios: