Consideran es la
organización con mayor vocación a la autodestrucción y descalificación de sus
dirigentes
Por: ARISTIDES
REYES/El Nacional
La lucha interna en el Partido Revolucionario Dominicano
(PRD) ha impedido su triunfo en tres de los
últimos cinco procesos electorales.
Ese desgarramiento fraticida del PRD correspondió a los
comicios del 2004, 2010 y 20012.
En las congresuales y municipales del 2006 hubo uno que
otro disgusto sin mayores consecuencias, a pesar de la derrota; tampoco en el
2008, cuando el ingeniero Miguel Vargas Maldonado ganó abrumadoramente la nominación
presidencial.
En las elecciones presidenciales del 2004 el PRD sufrió un
desprendimiento por la decisión del presidente
Hipólito Mejía de modificar la Constitución para repostularse.
El licenciado Hatuey De Camps Jiménez, uno de los
símbolos del PRD, fue expulsado por
oponerse a la repostulación de Mejía y mandar a votar en su contra.
La mayoría de los dirigentes ortodoxos del PRD no hicieron
campaña y Mejía fue aplastado por el
presidente Leonel Fernández.
Uno de los fundamentos esenciales de los estatutos del PRD
fue su lucha contra la reelección que la consideró como la causante de los
males de la República Dominicana
La reforma constitucional del 2004 que recortó en dos años
el mandato del expresidente Joaquín
Balaguer por el fraude en las elecciones de ese año prohibió la reelección. Esa
fue una lucha que ganó el líder del PRD,
doctor José Francisco Peña Gómez.
En las elecciones congresuales y municipales del 2010 los
seguidores de Vargas Maldonado acusaron
a los de Mejía de “sentarse” y
favorecer los candidatos del PLD.
Los miguelistas decían que el partido blanco iba a obtener
entre 10 y 12 senadores, mientras los de Mejía aseguraban que no obtendría
ninguno. Resultó lo que predijeron los seguidores de Mejía.
La historia de las
hostilidades internas del PRD se repitieron
en las recientes elecciones.
Vargas Maldonado nunca reconoció el triunfo de Mejía en la
convención del PRD.
Afirmaba que el PLD
mandó a votar por Mejía porque le resultaba más fácil derrotarlo.
Ese argumento fue rebatido por Mejía y sus seguidores,
señalando que Vargas Maldonado concentró
su trabajo en la clase media y alta y él con los pobres que es la principal
materia prima del partido blanco, porque se define como su redentor.
Mejía y Vargas
Maldonado no pudieron juntarse durante
el proceso para dejar a un lado sus diferencias y pensar más en las bases del
partido del jacho prendío.
UN APUNTE
Miguelistas apoyaron
PLD
Alcaldes, vicealcaldes, diputados y regidores del PRD de
la corriente del ingeniero Miguel Vargas Maldonado, abandonaron esa agrupación
y endosaron su respaldo al licenciado Danilo Medina. Algunos no lo hicieron
públicamente, pero permanecieron indiferentes.

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