SANTIAGO. – Con el entusiasmo de volver a su casa y la firme convicción de conquistar el título invernal, el lanzador Jonathan Hernández se integró a los entrenamientos de las Águilas Cibaeñas en el Estadio Cibao, tras culminar una destacada participación en el béisbol organizado de los Estados Unidos.
Apenas cinco
días después de haberse coronado campeón en Triple-A y tras aterrizar en el
país la noche anterior, el serpentinero dominicano se presentó de manera
sorpresiva y desde muy temprano al parque aguilucho.
"Llegué
anoche y dije 'me voy para el play'. Nadie sabía que venía, pero ya sentía que
era el momento de estar aquí", expresó Hernández, subrayando el profundo
compromiso que tiene con la franquicia amarilla, donde creció viendo jugar a su
padre, el exlanzador Fernando "El Cuchillo" Hernández.
La salud y el
ritmo de juego: su mayor victoria
Para el
relevista aguilucho, el aspecto físico representa su logro principal antes de
iniciar las acciones de la pelota invernal. Luego de superar duros procesos de
rehabilitación en años anteriores —incluyendo una cirugía que lo mantuvo 15
meses fuera del montículo—, Hernández enfatizó lo valioso de completar la
contienda en óptimas condiciones.
Este verano
estuvo dividido entre Triple-A y Grandes Ligas con las organizaciones de los
Phillies de Filadelfia y los Dodgers de Los Ángeles. En las filiales de
Triple-A (Lehigh Valley IronPigs y Oklahoma City Comets) combinó una marca de
2-0 con 3.94 de efectividad, ponchando a 33 bateadores en 29.2 entradas a lo
largo de 28 juegos.
Mientras
tanto, en la MLB registró 5.68 de promedio de carreras limpias sin decisión en
16 presentaciones de relevo con los Dodgers, recetando 22 ponches en 24.1
innings.
"Estar en
salud es lo más importante para mí porque he batallado mucho con las lesiones.
Este año me mantuve saludable de principio a fin, y solo con eso ya me siento
ganador", afirmó el diestro, quien logró un tramo dominante en la recta
final de su participación en EE. UU.
Su integración
fortalece a un cuerpo de pitcheo que conoce bien su capacidad de respuesta.
En la pasada
temporada con las Águilas, "El Cuchillito" tuvo 18 apariciones en la
serie regular, finalizando con récord de 1-0, efectividad de 3.45, dos
salvamentos y 13 ponches en 15.1 entradas. Su nivel se elevó aún más en el
Round Robin, donde registró un brillante desempeño al lanzar siete entradas de
apenas una carrera (1.29 de efectividad), sumando ocho ponches en ocho salidas.
En busca del
título ansiado
A pesar de
contar con un historial que incluye un anillo de Serie Mundial y coronas en la
Liga de Verano, Clase-A y Triple-A, Hernández dejó en claro cuál es el gran
objetivo que persigue en esta etapa de su carrera: coronarse campeón con las
Águilas Cibaeñas.
"Soy
campeón en todos lados, solo me falta ganar aquí. Para que mi carrera se sienta
completa, traer la corona número 23 a Santiago es la meta principal",
aseveró el jugador.
Asimismo, al
abordar la responsabilidad de llevar el legado de su padre en la organización,
remarcó que busca escribir su propia historia mientras da el máximo por la
fanaticada aguilucha.
"Mi papá
hizo lo suyo y logró ocho coronas aquí; yo soy otra persona y estoy eligiendo
mi propio camino. Sentir esta camiseta pesa, y vine a entregar el cien por
ciento para lograr esa meta", concluyó.
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