lunes, 16 de febrero de 2026

Patadas, balazos, trompadas, culatazos, cárceles


Fue lo que sufrimos los dominicanos un febrero del 1973

Con la esperanzadora noticia del desembarco Guerrillero por Playas Caracoles dirigido por el Coronel De Abril.

Se militarizo el país completo.

Las fiestas de carnaval fueron vedadas en todo el territorio nacional 

No explotaron los feotes del lechón.

No sentimos el olor a orina de vacas de nuestras vejigas.

Se esfumaron las nalgas y los senos del Robalagallina.

No corrió un tiznado detrás de unos centavos.

Se enmudecieron los tintínales del sonido de nuestros cascabeles.

Se lanzaron los perros guardias y militares a reprimir al pueblo

Nos prohibieron otra vez más el juego universal de las fiestas de carnestolendas.

No fue la primera ni la sido la última vez que fuimos ultrajado por los genocidas uniformados.

Nos robaron la alegría Balaguer y sus sicarios uniformados ese febrero.

¿Qué culpa teníamos niños y jóvenes del asunto político y de esa guerrilla libertadora?

De que sirvió tantos maltratos a niños y jóvenes inocentes,  con sed de disfrutar nuestras fiestas febrerinas?

Escribo estas locas notas. Para que los jóvenes de hoy,  puedan crear conciencia de los sacrificios sangrientos que ha costado preservar estas celebraciones.

Soñamos que estos sucesos de abusos nunca se puedan volver a repetir. Aunque soñamos con otro 24 de abril y varios Caracoles.

Por Isaias Amaro

 


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