Nicolás Maduro/Fuente de la imagen, Reuters
Ione Wells/Corresponsal
en Sudamérica de BBC News
Estados Unidos
no ha realizado una intervención tan directa en Latinoamérica desde que invadió
Panamá en 1989 para derrocar al entonces líder militar Manuel Noriega.
Si Maduro ha sido destituido por la fuerza de Venezuela, como afirma Trump, esto se considerará una gran victoria entre algunas de las figuras más belicistas de la Administración estadounidense, algunas de las cuales han apoyado abiertamente un cambio de régimen.
Estados Unidos
ha acusado a Maduro de liderar una organización criminal de narcotráfico, algo
que él niega.
Tampoco lo
reconoce como presidente legítimo de Venezuela después de que las elecciones de
2024 fueran ampliamente rechazadas por no ser ni libres ni justas.
Por su parte,
Venezuela ha acusado a Estados Unidos de querer robar sus lucrativas reservas
de petróleo, que se consideran las más grandes del mundo.
Lo que
realmente no está claro es qué pasará ahora en Venezuela si Maduro realmente se
va.
Los
partidarios de la intervención estadounidense han argumentado que allanaría el
camino para que la oposición venezolana tomara el poder, liderada por la
ganadora del Premio Nobel de la Paz María Corina Machado o el candidato
opositor de 2024, Edmundo González.
Sin embargo,
otros creen que no sería tan sencillo.
El ejército y
los paramilitares de Venezuela se han mantenido leales a Maduro, e incluso
algunos críticos de este temían que una intervención directa de Estados Unidos
pudiera provocar una mayor desestabilización del país.
Sin duda,
habrá otros aliados cercanos a él que teman por su propio futuro tras la
noticia de la captura de Maduro.

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