Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- Ante la proclama del gobierno dominicano de que durante el 2025 el país alcanzó cifras históricas en áreas clave de la vida nacional, el dirigente político y comunitario en esta ciudad, Luis Mayobanex Rodríguez, aseveró que nada se hace ni dice sobre los dominicanos en el exterior, los cuales siguen siendo los grandes olvidados.
«En materia de
derechos, los casi tres millones de dominicanos en ultramar no existen para el
actual Gobierno, no obstante, el valor económico que representan y que solo en
el ámbito de las remesas han aportado en los 5 años y 4 meses de la actual
administración 61 mil 100 millones de dólares para familiares y relacionados en
el país caribeño».
“Dichas
remesas siguen siendo cruciales para cientos de miles de hogares desventajados
y desprotegidos por el Estado, para el consumo en las provincias del país y la
inversión familiar con valor future”, señala Mayobanex Rodríguez, en documento
de prensa.
“Sin estas
remesas, hay que decirlo, en este o cualquier Gobierno se hubiese ido
pal’carajo”.
Aun así, no se
ha visto una iniciativa pública del presidente Luis Abinader que busque reducir
en al menos 3% los costos para el envío de las mismas, tal y como está
contemplado en el «Objetivo de Desarrollo Sostenible», lo cual resultará un
factor clave de empoderamiento para los migrantes y familiares.
Observemos que
en la actualidad las tarifas de envío se sitúan entre un 6 a un 7% y en el caso
dominicano el número de transferencias ronda los 40 millones al año.
Pero, el
Gobierno tampoco ha dicho nada sobre la aplicación, a partir de este 1 de enero
2026, del impuesto de 1% a las remesas que de aquí salgan, lo cual está
incluido en la ley de presupuesto de la nueva administración.
México
resultará el país más afectado por este impuesto y perderá cada año 1,500
millones de dólares. Además, países como Guatemala, El Salvador y RD sufrirán
negativamente su aplicación, indica el dirigente político.
El presidente
Abinader olvidó también su compromiso hecho público en septiembre de 2021 en el
Teatro United Palace, en el alto Manhattan, de revocar el decreto 430-18 que
obliga al dominicano a pagar 10 dólares como turista al visitar su propio país.
De ahí que, en
el 2024, de los más de 1.3 millones de dominicanos en ultramar que viajaron a
RD solo 11,894 lograron el reembolso del pago de la tarjeta de turista.
Vale recordar
también su compromiso con desmontar los múltiples y disfuncionales impuestos a
pagar en la compra de un boleto aéreo que hacen de este excesivamente caro.
Asimismo,
anular el cobro de 50 dólares por menores dominicanos por descendencias que
pasen más de 30 días en territorio nacional, y bajar los elevados precios de
los servicios consulares, entre otras demandas sentidas de nuestra comunidad en
el exterior, expresa Mayobanex Rodríguez.
Para confirmar
la debacle con los connacionales en el exterior, el presidente Abinader ni
siquiera los mencionó en su discurso de rendición de cuentas del 27 de febrero
del 2025, porque no hay realización significativa favorable a la diáspora,
sentencia.
El presidente
Abinader en sus cinco años de Gobierno ha sido de constante «promesas y
promesas» para los quisqueyanos residentes en el exterior, y a lo que más
llegan las autoridades dominicanas es a expresar lisonjas baratas ante el
inocultable hecho de que con sus remesas la diáspora representa, sino la
primera, una de las principales fuentes de divisas para el país, lo que es
fundamental para la cacareada estabilidad macroeconómica, concluye.

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