El beso de Singapur no se trata de un beso tradicional.
María Camila
Salas Valencia/El Tiempo
La intimidad cumple un rol fundamental en las relaciones y en la vida personal. Explorar nuevas prácticas puede enriquecer la experiencia compartida y fortalecer el vínculo.
El beso de
Singapur es una práctica sexual que se centra en la utilización consciente de
los músculos del suelo pélvico de la mujer para mejorar la experiencia sexual y
promover una buena salud sexual en general.
En qué
consiste el beso de Singapur
El beso de
Singapur es una práctica sexual que se centra en la utilización consciente de
los músculos del suelo pélvico de la mujer para mejorar la experiencia sexual y
promover una buena salud sexual en general.
Esta técnica
se basa en movimientos rítmicos y contracciones de los músculos del suelo
pélvico de la mujer, particularmente de los músculos pubocoxígeos, para imitar
como un efecto de succión del pene, similar al que la pareja podría hacer con
la boca.
Como ya hemos
dicho, el beso de Singapur también se conoce con el nombre de Pompoir y
Kabazza. ¿Existe alguna diferencia?
El Pompoir es
una práctica sexual originaria de La India e implica el uso consciente de los
músculos del suelo pélvico durante las relaciones sexuales para mejorar el
placer y la intimidad sexual. De La India se difundió más adelante a otros
países, como Japón o Tailandia. De ahí, que las geishas contemplaran en su
educación esta técnica.
Por su parte,
la Kabazza es una variante de los ejercicios Kegel y se refiere a una serie de
ejercicios específicos destinados a fortalecer los músculos del suelo pélvico
de la mujer, centrándose en contraer y relajar la musculatura para mejorar la
fuerza y la resistencia en esta zona. En concreto, lo que se ejercita es el
músculo pubocoxígeo, que es el encargado de estimular el pene durante la
penetración.
Pero ¿cómo
ejercitar el suelo pélvico y el músculo pubocoxígeo? ¡Te lo explicamos!
Cómo ejercitar
el músculo pubocoxígeo para el beso de Singapur
El músculo
pubocoxígeo también se conoce como músculo pubovisceral. Es un músculo del
suelo pélvico, que se encuentra ubicado en la parte inferior de la pelvis,
esencial para diversas funciones como: el control de la vejiga y del recto, y
el sostén de los órganos pélvicos.
Su debilidad
puede contribuir a problemas, como la incontinencia urinaria, prolapsos de
órganos pélvicos y otros trastornos relacionados con la función pélvica.
Este músculo
es muy fácil de identificar. Cuando estés orinando e interrumpas el flujo de
orina durante unos segundos, te darás cuenta de que el músculo pubocoxígeo es
el que te permite realizar esta acción y el que también te permite ejercer
presión en las paredes vaginales durante las relaciones sexuales para aumentar
el placer en la relación sexual.
Los ejercicios
Kegel, entre otros, son una forma ideal para fortalecer el músculo pubocoxígeo.
¡AQUÍ TE
EXPLICAMOS CÓMO PUEDES PRACTICAR LOS EJERCICIOS KEGEL!
Beso de
Singapur ejercitando el suelo pélvico
3 beneficios
del beso de Singapur
Como ya hemos
dicho, esta práctica sexual no solo resulta beneficiosa para incrementar el
placer de la pareja en las relaciones, sino que también tiene otros fines
terapéuticos, que son:
El beso de
Singapur permite tanto al hombre como a la mujer experimentar orgasmos más
intensos y un mayor tipo de orgasmos.
Practicar esta
técnica nos ayuda a conocer nuestro propio cuerpo y ejercitar la zona del suelo
pélvico, lo que repercute en un aumento de la libido y también resulta útil en
caso de eyaculación precoz o disfunción eréctil.
Fortalecer la
zona del suelo pélvico con estos ejercicios no solo contribuye a mejorar
nuestras relaciones sexuales, sino que también nos ayuda a prevenir o evitar el
riesgo de sufrir incontinencia urinaria.
Beso de
Singapur: cómo se hace paso a paso
Ya conoces qué
es exactamente el beso de Singapur, cuáles son sus beneficios y cómo podemos
fortalecer los músculos principales para desarrollar esta zona. ¡Ahora te
explicamos qué pasos debes seguir para ponerlo en práctica!
El hombre se
tumba boca arriba y la mujer se sienta a horcajadas sobre él. En esta técnica,
la mujer es la protagonista y quien marcará el ritmo y la intensidad. Lo ideal
es que, antes de la penetración, utilices un producto específico para lubricar
la zona y que el movimiento resulte más fácil y placentero.
La mujer
introduce el pene en su vagina y es mejor que durante unos segundos, los que
ella considere necesarios, no se mueva para incrementar la excitación.
En el momento
en que la mujer lo considere, ya puede empezar con los movimientos de arriba
hacia abajo y activar el músculo pubocoxígeo para realizar el beso de Singapur.
Lo ideal es
contraerlo de forma rítmica e intensa para que las contracciones presionen el
pene y den lugar al orgasmo.
Edurne Romo/Directora
Editorial. Periodista especializada en maternidad, infancia y crianza.

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