Apenas dejó la dirección ejecutiva del Washington Post, Martin Baron comenzó a trabajar en el libro que se publicará el 3 de octubre de 2023 (Grosby Group)
En “Collision of Power:
Trump, Bezos, and The Washington Post”, el legendario periodista que destapó
los abusos sexuales en la Arquidiócesis de Boston —una investigación que cuenta
“Spotlight”, película ganadora del Oscar— ofrecerá una mirada experta y
memoriosa sobre la tensión de poderes que hoy afecta a la democracia
Por
Gabriela Esquivada
“Salgo de la hibernación en Twitter para anunciar la publicación de mi libro Collision of Power: Trump, Bezos, and The Washington Post, el 3 de octubre”: así anunció el periodista Martin Baron la salida de su primer título. Porque aunque tiene una carrera larga y llena de hitos, será la primera vez que publique fuera de una redacción.
En
Colisión de poderes: Trump, Bezos y The Washington Post hablará tanto de sus
memorias personales en la profesión —fue quien reveló el encubrimiento de
abusos sexuales en la iglesia católica durante sus años en The Boston Globe—
como de su conocimiento directo de los conflictos entre las fuerzas que hoy
presionan la democracia: el poder político, el económico y el tecnológico y los
medios.
El
libro saldrá el 3 de octubre de 2023 en los Estados Unidos, publicado por
Flatiron Books (McMillan). Zachary Wagman, el editor de Flatiron, dijo en un
comunicado: “Baron ha tenido una carrera periodística sin par, en la que
supervisó algunas de las coberturas noticiosas más importantes de una
generación. En su libro no sólo adentrará a los lectores en una de las
redacciones con más historia de Estados Unidos —se desvió para aludir al caso
Watergate, revelado por el Post—, sino que también explorará la naturaleza del
poder en el siglo XXI”.
"Colisión de poderes: Trump, Bezos y The Washington Post", de Martin Barron, es uno de los libros más esperados del año
Baron
—resumió— “mostrará lo esencial que es una prensa intrépida e independiente,
especialmente cuando se enfrenta a la profunda perturbación de la política y la
tecnología”. En un punto de inflexión para los medios, por las transformaciones
que ya trae la inteligencia artificial generativa, el primer libro de este
veterano del periodismo hurgará “en la confluencia del poder político y
tecnológico y lo que eso presagia para la prensa”, además del modo en que las
Big Tech “ejercen su propio poder en la democracia estadounidense”.
Tras
45 años de carrera, a los 66 años, Baron se retiró el 26 de enero de 2021.
Exactamente 20 días después del episodio que le valió el premio Pulitzer número
11 al Post bajo su dirección: el asalto al Capitolio que realizaron fanáticos
del ex presidente republicano Donald Trump en un intento por impedir la
certificación del triunfo del demócrata Joe Biden.
Otros
temas por los que el periódico de Washington DC ganó Pulitzers durante los 13
años de gestión editorial de Baron fueron las investigaciones sobre la Agencia
de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) e irregularidades
financieras en la campaña presidencial trumpista.
Siete meses después de
que Martin Barron asumiera como director editorial de The Washington Post, el
diario fue vendido a Jeff Bezos
No
pasó mucho tiempo antes de que se sumergiera en este nuevo proyecto: ya en
febrero de 2021 Baron trabajaba en los borradores del libro que —se acaba de
anunciar— se llamará Collision of Power.
El periodista que
también es una gran historia
En
general los periodistas cuentan historias de otros, pero en el caso de Baron
sucedió algo especial: condujo una investigación de tal magnitud que mereció
una película, Spotlight, ganadora de un Oscar. En 2015, Liev Schreiber
interpretó a Baron cuando, a comienzos del siglo, encontró la manera de
comprobar los abusos sexuales contra menores en la Archidiócesis de Boston.
La
iglesia católica tiene gran poder en el noreste de los Estados Unidos donde se
encuentra la ciudad de Boston, Massachussetts. El expediente del sacerdote
retirado John Geoghan, denunciado por 25 víctimas de abuso sexual, había sido
cerrado gracias a los oficios de los onerosos abogados que facilitó el
Vaticano.
Baron
venía de trabajar en el estado de la Florida, en la dirección de The Miami
Herald, y no entendía por qué nadie en la redacción de The Boston Globe había
objetado la reserva de la documentación que permitió el cierre en el
expediente. Eso, en algunos estados, es práctica habitual. Y resultó que en
Massachussetts, sin bien no lo era, ciertamente estaba dentro de lo legal.
A partir del caso Geoghan el cardenal Bernard Law, arzobispo de Boston, fue acusado de encubrimiento por haber reubicado al sacerdote para evitar el escándalo, lo que facilitó que continuaran los abusos. También se denunció y se procesó a otros cuatro sacerdotes abusadores: John Hanlon, Paul Shanley, Robert Gale y James Talbot. Todos terminaron encarcelados en una historia que conmovió a los Estados Unidos —los casos se multiplicaron a escala nacional— y al mundo: Chile, Argentina, Canadá, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda hicieron sus propios procesos.
Ese
caso fue uno de los seis premios Pulitzer que el Globe tuvo durante la gestión
de Baron. Si se le suman el anterior para el Herald y los 11 que ganaría el
Post, Barron condujo 18 investigaciones reconocidas con la máxima distinción.
Un conocedor de la
política en tiempos de polarización
Baron
estuvo a cargo de redacciones —el Herald, el Globe y el Post, pero también
ocupó cargos de importancia en Los Angeles Times y The New York Times— en
momentos cruciales de la historia estadounidense. Por ejemplo, cuando las
elecciones presidenciales de 2000, que ganó el republicano George W. Bush,
debieron decidirse en la Corte Suprema. O poco después, cuando el ataque contra
las Torres Gemelas y el Pentágono cambió para siempre las ideas sobre seguridad
y privacidad. O cuando un equipo SWAT rescató al niño balsero Elián González de
sus familiares secundarios en Miami que no querían devolverlo al padre en Cuba.
Cuando estalló la burbuja de las hipotecas subprime y el efecto desencadenó la crisis financiera mundial de 2008. Cuando asumió el primer presidente negro en la historia estadounidense, Barack Obama. Cuando Edward Snowden reveló las acciones oscuras de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y popularizó el término whistleblower. Cuando un misterioso virus, el COVID-19, causó una pandemia que detuvo al planeta.
Según
cómo se lo mire, Baron tuvo muy buena o muy mala suerte cuando asumió como
director editorial de The Washington Post: apenas llevaba siete meses en su
despacho cuando la familia Graham, propietaria del periódico durante ocho
décadas, lo vendió a Jeff Bezos, en 2013, por USD 250 millones. Eran los años
de la caída de la edición en papel y la reconversión digital, y con el dueño de
Amazon las demandas se multiplicaron.
Poco
después, en 2016, dirigió la cobertura de una campaña presidencial polarizada y
el triunfo de un presidente que consideraba a la prensa “la forma más baja de
humanidad”. Ya en la Casa Blanca, Trump intensificó sus expresiones contra el
periódico —y el Times, y CNN, y una larga lista— y Baron comentó: “El
presidente puede llamarnos escoria o basura o fake news o enemigos del pueblo o
traidores a la patria. Puede insultarnos como guste”. Por primera vez, agregó
un eslogan bajo el isotipo del Post: “La democracia muere en la oscuridad”.
Su
libro unirá lo personal y lo público en “una obra monumental de no ficción que
ofrece un asiento de primera fila en la épica lucha de poder entre la política,
el dinero, los medios de comunicación y la tecnología”, prometió Flatiron
Books. “Con la tenacidad de un reportero y la mano segura de un editor
experimentado, el resultado es elegante y revelador: una exploración urgente de
la naturaleza del poder en el siglo XXI”.
Tomado
de INFOBAE


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