● LLYC presenta The Hidden Drug (THD), estudio que, gracias al Big Data y la Inteligencia Artificial, analiza más de 600 millones de mensajes de Twitter con foco en 12 países de América y península Ibérica. El objetivo es medir el poder adictivo de división que genera temas sensibles en el debate público, un trabajo que tomó como base temáticas sensibles.
● La adicción a las redes, y en
especial a contenidos polarizantes, genera, tanto en las personas como en la
sociedad, síntomas similares a los de una droga tipo C con síntomas
perjudiciales para la salud.
● En la República Dominicana, los
temas de conversación de mayor polarización social en los últimos cinco años
son el aborto, el racismo y el feminismo.
Santo Domingo, 30 de noviembre de 2022.
El nivel de división en la conversación sobre temas de sensibilidad en
Iberoamérica ha crecido un 39% en los últimos cinco años, y cada año más
personas participan de conversaciones polarizantes en redes sociales. Esta es
la principal reflexión que nos deja “The Hidden Drug. Un estudio sobre el poder
adictivo de la polarización del debate público”.
Este trabajo, elaborado con la utilización de técnicas de Big Data e
Inteligencia Artificial, analiza la conversación de los últimos cinco años en
América y península Ibérica con relación a temáticas sensibles como: aborto,
cambio climático, derechos humanos, feminismo, inmigración, libertad de
expresión, pena de muerte, racismo, salario mínimo y sindicatos. En total, fueron procesados más de 600
millones de mensajes en Twitter provenientes de 12 países. Los datos analizados
abarcan entre el 1 de septiembre de 2017 y el 31 de agosto de 2022.
El estudio, realizado en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador,
Estados Unidos, España, México, Panamá, Perú, Portugal y República Dominicana,
tiene diversos datos relevantes. Identifica que, desde la llegada de la
pandemia, el nivel de involucramiento o engagement en conversaciones
polarizantes creció a niveles del 8% al año en Iberoamérica y hasta un 15% en
EE. UU.
En el informe se advierte, además, de un incremento progresivo de esta
“adicción”; esto es, el nivel de involucración o engagement de los usuarios de
uno y otro lado del espectro político en los territorios de conversación.
Iberoamérica crece un 11% el mes que se declara la pandemia y no para de crecer
desde entonces a ritmo de 8% anual.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo de cientistas de LLYC evaluó el
nivel de interconexión entre comunidades opuestas y, posteriormente, midió la
probabilidad y alcance que un mensaje pueda impactar en una comunidad opuesta.
A eso se suma el nivel de adicción a la conversación a partir del volumen de
engagement por perfil.
Claramente, esta adicción a las redes, y en especial a contenidos
polarizantes, genera, tanto en las personas como en la sociedad, síntomas
similares a los de una droga tipo C con síntomas que pueden ocasionar la
pérdida de control, la absorción a nivel mental o la alteración grave del
funcionamiento diario de la persona.
República Dominicana
Con relación a datos de la República Dominicana, el aborto es el tema que
más notoriedad tiene y más polariza a la ciudadanía dominicana. El racismo y el
feminismo son las siguientes temáticas identificadas. Adentrándonos más en los
temas que han registrado la mayor adicción, sobresale el racismo, con un
crecimiento de 4.4 veces en los últimos 5 años, y el aborto, con un incremento
de 3.3 en su volumen en el mismo periodo.
Ante esto, y con miras a crear conciencia sobre el creciente impacto
negativo de estos indicadores en nuestra sociedad, LLYC presenta la campaña
“The Hidden Drug”, activación que lleva el mismo nombre del estudio en
colaboración con expertos como Mariano Sigman, neurocientífico y autor de
"El poder de las palabras"; Patricia Fernández, psicóloga Clínica del
Hospital Ramón y Cajal; y Belén Carrasco, investigadora senior y directora
adjunta de Eyes on Russia, Centre for Information Resilience. Esta campaña,
cuyo elemento principal es una pieza audiovisual, busca llevar a la reflexión
acerca de cómo la adicción a las redes sociales, en determinados casos, alcanza
el rango de droga: una droga escondida tras la aparente normalidad del uso de
estas plataformas digitales.
Respecto a este trabajo, David González Natal, socio y director general de
la Región Norte de LLYC, comenta: “Vivimos en una sociedad adicta al conflicto,
una adicción que se ve potenciada por el uso de redes sociales que ayudan a
reforzar nuestras propias opiniones y prejuicios, alejándonos del consenso
general. Más allá de los datos, que son muy reveladores, el principal valor de
The Hidden Drug es invitarnos a todos a reflexionar y a encontrar espacios de
diálogo y conciliación con los otros”.
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