Por Hediberto Pichardo. MA
Al celebrarse hoy 9 de marzo del 2022 el 205 aniversario del natalicio de francisco del rosario Sánchez del rosario, a continuación, presentamos su biografía y aspectos mas relevantes fruto de una minuciosa lectura sobre la obra los padres de la patria, escrito por quien consideramos el mejor historiador dominicano Roberto Cassá.
Hijo de Olaya del Rosario de color mulato y de
Narciso Sánchez(negro). Nació el 9 de marzo de 1817 en Santo Domingo.
Cuando nació, sus padres vivían en unión libre, por
eso fue bautizado como Francisco del Rosario Sánchez, donde Rosario que era el
primer apellido de su madre figuraba como su primer apellido. Luego que su tía
María Trinidad Sánchez convenciera a su hermano Narciso de que se casara con
Olaya, entonces pasó a llamarse Francisco del Rosario Sánchez del Rosario, el
primer Rosario se convirtió en su segundo nombre, para de esta manera pasar
Sánchez, que era el primer apellido de su padre, a ser su primer apellido.
Era de origen humilde a diferencia de sus
compañeros fundadores de la trinitaria.
Fue de los pocos miembros fundadores de la
trinitaria que no era de piel blanca.
Formó parte del segundo grupo que se reunió junto a
Duarte en horas de la tarde para formar la sociedad secreta la trinitaria el 16
de julio de 1838.
Dentro de los méritos por lo que se considera un
padre de la patria están: acompañó a Duarte en la formación de la trinitaria,
quedó al frente de los trabajos conspirativos en 1843 cuando el líder tuvo que
abandonar el país y fue la figura clave en los preparativos de la proclamación
de la independencia de la Republica Dominicana el 27 de febrero de 1844.
También a esto podemos agregar que le correspondió iniciar la resistencia
frente a la anexión a España en 1861.
Se vinculó a Báez, de manera coyuntural, pero
siempre se opuso a este cuando de pisotear la independencia del país se tratara.
Parece ser que el interés de luchar por la libertad
la heredó de su padre, quien llegó a participar en la conspiración de los
Alcarrizos contra Boyer.
Dentro de su formación hay que destacar que
aprendió inglés y latín, fue autodidacta y llegó a ejercer la función de
abogado, además de barbero.
Él fue uno de los que encabezó el derrocamiento de
las autoridades haitianas en Santo Domingo en el 1843.
Cuando la persecución por parte de Herard en 1843,
no pudo salir del país como lo hicieron Duarte y otros miembros de la
trinitaria, pues cayó enfermo, se ocultó por un tiempo, participó en la
simulación de su muerte para despistar a los haitianos.
Tras la vuelta de Herard a Haití, Sánchez asumió la
dirección de la trinitaria. Consciente de que sin el apoyo de otros sectores
sería imposible la proclamación de la independencia fue uno de los artífices de
la alianza con el sector de los conservadores dirigidos por Bobadilla y Pedro
Santana.
Él fue el ideólogo del famoso manifiesto del 16 de
enero de 1844 donde se llamaba a los pueblos del país a independizarse de
Haití, en el mismo se señalaban las razones que hacían viable la separación del
país opresor. Aunque Bobadilla más tarde señaló que dicho manifiesto había sido
de su propia autoría, pruebas evidencian el rol principal de Sánchez en la
elaboración de este.
Ya hemos señalado que dirigió a los trinitarios la
noche de la proclamación de la independencia. Tras dicha proclamación se formó
una junta central gubernativa en la que él fue designado como presidente, pero
cedió esta posición a Tomás Bobadilla.
Presidió la segunda junta central gubernativa tras
el golpe de Estado dado a Bobadilla por su interés en ejecutar el plan
Levasseur en el que buscaba el protectorado francés a cambio de ceder la bahía
y península de Samaná.
Su mandato al frente de esta junta fue muy breve,
pues Pedro Santana dio un golpe de Estado y Sánchez junto a otros trinitarios
fue expulsado del país. Enviado a Irlanda, desde allí se trasladó a Estados
Unidos y de esta nación se desplazó a Curazao donde permaneció hasta poder
volver al país en 1848 gracias a la amnistía concedida por el presidente Manuel
Jiménez.
En Curazao, para poder sostenerse ejerció de
maestro de español y tuvo una hija.
Cuando regresó al país en 1848 fue nombrado por
Jiménez comandante en armas de Santo Domingo. Tras la caída de Jiménez por obra
de Pedro Santana se retiró de la vida política y se dedicó al ejercicio del
derecho. En 1849 no tuvo más remedio que aceptar ser designado por Santana como
procurador fiscal de Santo Domingo. Dentro de su ejercicio en dicha posición le
tocó ser acusador de Antonio Duvergé, este es uno de los episodios de su vida
que ha sido altamente cuestionado.
Otro hecho que hizo que muchos denotaran su figura
lo fue la publicación en 1853 de un artículo, amnistía, donde exaltaba la
figura de Santana.
Fue seguidor y colaborador de Báez, pues debemos
tener presente que Santana había ordenado fusilar a su hermano Andrés y a su
amada tía María Trinidad.
Su simpatía por Báez la inició en 1853 cuando
Santana deportó al primero. De hecho, participó en una conspiración en 1855
contra Santana y a favor del retorno de Báez.
En el segundo gobierno de Báez 1856-1858 fue
designado por este como gobernador y comandante de armas de la provincia de
Santo Domingo. Él fue uno de los que dirigió la defensa de Santo Domingo
durante la guerra civil de 1857, mal llamada revolución cibaeña, hecha contra
Báez por la estafa que este les había hecho a los comerciantes de tabaco del
Cibao.
Su lealtad al caudillo azuano desapareció cuando
tras la proclamación de la anexión, el decidió combatirla, mientras que Báez
permaneció indiferente y al final se identificó con los españoles.
Sintiendo que no podía ser indiferente a la anexión
a España, decide retornar al país, entrando por Haití con un grupo de
expedicionarios, que contaban en ese momento (1 de junio de 1863) con el apoyo
del presidente haitiano Fabrett Gefrard. Este mandatario haitiano rápidamente
les retiró el apoyo a los revolucionarios una vez que fue amenazado por barcos
españoles que pretendían atacar Puerto Príncipe.
Sánchez y su grupo fueron emboscados por Santiago
de Óleo, que antes lo había apoyado, en la loma Juan de la Cruz, cerca de Hondo
Valle. Fue capturado, pudo haber escapado en el ataque, pero prefirió no
abandonar a sus compañeros.
En una farsa de juicio sumario fue condenado a ser
fusilado el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario