Hector Garcia Sr.
Junio 21, 2019.- Mientras tanto, las autoridades estadounidenses siguen tras el presunto autor intelectual del atentado: Víctor Hugo Gómez, un socio del mexicano cártel del Golfo y quien es buscado por cargos federales, entre ellos posesión de heroína y cocaína en un caso en Texas no relacionado con el ataque a Ortiz.
Desde
un principio, el intento de asesinato en el que resultó herido David Ortiz estuvo
caracterizado por muchos errores que iban desde el objetivo, que de acuerdo a
las autoridades era David Fernández, hasta el actuar de los sicarios una vez
cometido el ataque.
Por
AP y Hoy
Desde
un principio, el intento de asesinato en el que resultó herido David Ortiz
estuvo caracterizado por muchos errores que iban desde el objetivo, que de
acuerdo a las autoridades era David Fernández, hasta el actuar de los sicarios
una vez cometido el ataque.
Debido
a una serie de errores de novatos, la policía logró con prontitud la detención
de por lo menos 11 personas. Los asesinos contratados al parecer fueron
incapaces de hacer nada bien, desde matar al verdadero objetivo hasta cubrir
sus rastros
“Parece
que lo dejaron en manos de muchachos”, dijo Daniel Pou, asesor independiente en
seguridad pública. “En este caso, el de David Ortiz, indiscutiblemente,
cometieron una novatada”.
De
su lado, Francisco Domínguez Brito, exprocurador, dijo: “Cometieron muchos
errores”.
A
continuación AP y Hoy digital enumeran, uno a uno, estos errores.
Error
1: Sacar la foto al objetivo que no era.
Alberto
Rodríguez Mota tenía un encargo: sacar una fotografía al hombre al que los
demás integrantes del mismo grupo de sicarios debían matar a tiros en un
restaurante bar al aire libre, según las autoridades dominicanas. Pero la
iluminación no era buena. Y el objetivo, el dueño de un taller automotriz,
estaba sentado detrás de un enfriador de bebidas. En la fotografía enviada al
pistolero, la víctima se veía como una figura borrosa y oscura con pantalones
blancos, señalaron el jefe de la policía dominicana y el fiscal general.
Error
2: Confundir la víctima.
Mientras
Ortiz continúa con su recuperación en un hospital de Boston, las autoridades
descartan que haya sido víctima de alguna extraña conspiración dirigida contra
una querida figura deportiva y atribuyen lo sucedido a una cadena de errores de
criminales incompetentes que confundieron a la verdadera víctima con el
dominicano más famoso del mundo, una celebridad internacional reconocible al
instante de 1,88 metros (seis pies y tres pulgadas) de altura y 113,4
kilogramos (250 libras) de peso.
Según
la versión oficial, Mota se sentó en el restaurante bar en Santo Domingo,
ordenó una cerveza y esperó. Cuando llegó la noche se levantó con su celular en
la mano y salió de la zona de alcance de las cámaras, como se advierte en un
video que las autoridades compartieron con la prensa. En ese momento, según las
autoridades, Mota sacó la fotografía borrosa de Sixto David Fernández, quien
había llegado unas dos horas antes del ataque a tiros y pidió una mesa para él
y sus amigos que lo acompañarían pronto, entre ellos Ortiz.
Al
tiempo que Fernández esperaba, Rodríguez volvió a sentarse y envió la foto a un
traficante de drogas de poca monta apodado “Chuky” que se encontraba en una
hacinada prisión a más de 96 kilómetros (60 millas) de distancia. Cuando
“Chuky” (cuyo verdadero nombre es José Eduardo Ciprián) recibió la imagen en un
teléfono celular metido de contrabando en la prisión, la envió a su principal
contacto fuera del penal: Gabriel Pérez vizcaíno, alias “Bone”, quien después
la mostró a un pequeño grupo de sicarios —principalmente jóvenes, delgados y
tatuados— minutos antes del ataque, detallaron las autoridades.
Error
3: Confundir el vestuario.
En
la fotografía, Fernández aparece con una camiseta negra sentado a un lado del
enfriador blanco que impide verle las piernas. Las autoridades indicaron que
los sospechosos se equivocaron al suponer que llevaba pantalones blancos cuando
se reunieron en una gasolinera cercana. Para esa hora, Ortiz había llegado y se
había sentado de espaldas a la calle. Llevaba una camiseta negra, pantalones
blancos y gruesa joyería de oro.
Error
4: Disparar a la persona equivocada.
Horas
después en la noche del 9 de junio, el asesino se acercó a una figura
corpulenta que traía camiseta oscura y pantalones blancos, y le disparó una
sola vez por la espalda. En lugar de matar a quien se supone sería la verdadera
víctima, había herido de bala a David Ortiz, el superastro de Grandes Ligas
adorado casi por toda su natal República Dominicana y por gran parte del mundo
de los deportes.
Error
5: El motorista se puso nervioso, se cayó y lo atraparon.
Cuando
el extoletero de los Medias Blancas de Boston yacía en el piso del Dial Bar and
Lounge, el conductor de la motocicleta que transportó al sicario derrapó en
estado de pánico y fue capturado por enfurecidos aficionados, que le propinaron
una paliza antes de entregarlo ensangrentado a la policía. A la hora de haber
sido puesto en marcha, el complot comenzó a ser descifrado.
Luego
que, afirman las autoridades, el
presunto sicario asignado del asesinato, Rolfy Ferreyra, se acercó a Ortiz por
detrás, abrió fuego y huyó a bordo de una motocicleta conducida por Eddy Feliz
García. Minutos más tarde, el conductor derrapó y cayó de su vehículo y fue
abordado por varias personas, de acuerdo con los documentos obtenidos por The
Associated Press.
En
las siguientes horas, las demandas de pago de parte de los involucrados en el
crimen fueron rechazadas porque atacaron a la persona equivocada, dijo el
director de la policía nacional, el mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte.
En respuesta a la negativa de pago, los sospechosos retuvieron a Pérez, el
contrato de “Chuky” fuera de prisión. No lo liberaron hasta que “Chuky” les
hizo entrega de 50.000 pesos dominicanos —cerca de 1.000 dólares. Las
autoridades no han indicado cuándo fue secuestrado Pérez, pero en los
documentos obtenidos por la AP subrayaron que un día después del tiroteo, él
trató de deshacerse de evidencia al vender el iPhone 6 usado en el atentado.
Error
6: No supieron esconder el arma.
Las
autoridades también recuperaron el arma de fuego usada en el ataque, que había
sido enterrada en el jardín de la casa de uno de los sospechosos. Su madre fue
quien lo entregó la pistola, se sostuvo en documentos judiciales. Tres días
después del tiroteo, las autoridades ya habían detenido a 10 personas, a
quienes se les ha dictado un periodo de un año de prisión preventiva mientras
la pesquisa continúa en curso.
Mientras
tanto, las autoridades estadounidenses siguen tras el presunto autor
intelectual del atentado: Víctor Hugo Gómez, un socio del mexicano cártel del
Golfo y quien es buscado por cargos federales, entre ellos posesión de heroína
y cocaína en un caso en Texas no relacionado con el ataque a Ortiz.
Las
autoridades dominicanas aseguraron que fue Gómez quien ordenó el asesinato de
su primo, Fernández, porque creía que él lo había delatado con la policía en un
caso de 2011 relacionado con drogas y que llevó a su encarcelamiento, donde
conoció a un amigo del “Chuky” que también enfrenta cargos en el caso de
Ortiz. Vía: AP y Hoy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario