Cristóbal, hoy estoy triste porque recibí la desagradable noticia de tu muerte, porque ya no podrás darle servicio desinteresado como lo hacías a la gente de tu querido Nagua; hoy lloro tu partida entrañable alumno, hoy lloro tu ausencia distinguido amigo, lloro por la impotencia al saber que por la irresponsabilidad de autoridades y ciudadanos fuiste contagiado, tratando de salvar vidas como era tu costumbre.
Lloro, porque luchaste como un titán para devolverle
la salud a los demás. Hoy lloro porque ejerciste la medicina como un verdadero
filántropo especialmente en tu pueblo, Cristóbal hoy lloro porque fuiste un
ciudadano entregado a las mejores causas de tu pueblo, lloro porque vi en ti el
ejercicio de la medicina, como un sacerdocio a favor de todos, especialmente
los más necesitados, Cristóbal lloro tu partida porque los pueblos reconocen
sus grandes hombres, cuando son sus grandes difuntos, Cristóbal hoy lloro,
porque a partir de ahora nuestro querido Nagua, realmente va a reconocer el
servicio que le diste a su gente durante todos estos años.
Sabes, las personas nacemos, crecemos, nos
desarrollamos, servimos, disfrutamos, somos felices y finalmente morimos, sin
embargo tu caso es diferente querido Cristóbal, hombres como tú nunca mueren,
tu legado se mantendrá vivo por generaciones en nuestro querido Nagua, tu
dejaste un icono en nuestro pueblo, el Centro de la Diabetes, luchaste junto a
un grupo de ciudadanos integrados en el Club Rotario Nagua, para que se
construya el edificio, así lograste que los miembros del Patronato Nacional de
la Diabetes reconocieran nuestro Centro de la Diabetes de Nagua y recibiera
facilidades y ayudas para los enfermos diabéticos de toda nuestra región.
Cristóbal lloro, porque nuestro pueblo perdió sin
quererlo uno de sus mejores ciudadanos, te fuiste así como viviste, en
silencio, para no molestar, ni hacerle daño a nadie, que grande eres, mi
pequeño amigo, los nagueros perdimos un gran médico, un buen servidor, un
excelente ciudadano, pero Dios en el cielo consagró un ángel, disfruta tu nueva
morada para siempre, entrañable y admirado amigo; mi respeto y cariño para
siempre, ah! Cristóbal también quiero decirte finalmente, que trataremos de
inmortalizar tu nombre como un médico entregado a su pueblo.
La sociedad de Nagua debe solicitar al Club Rotario y
al Patronato de la Diabetes bautizar con el nombre de “HOSPITAL DIABÉTICO DR.
CRISTÓBAL CUELLO NIETO” al Centro de la Diabetes de Nagua.
“Hasta pronto Cristóbal”

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