Ginebra, marzo de 2020.- Las nuevas
orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ayudarán a acelerar
los esfuerzos de los países para impedir que las personas infectadas por la
tuberculosis (TB) desarrollen la enfermedad, gracias a la administración de un
tratamiento preventivo.
Se
estima que una cuarta parte de la población mundial está infectada por el
bacilo de la TB. Estas personas no están enfermas ni son contagiosas. Sin
embargo, corren un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de la TB,
especialmente aquellas que tienen un sistema inmunitario debilitado. Ofrecerles
un tratamiento preventivo frente a la TB no solo servirá para protegerlas de la
enfermedad, sino que también reducirá el riesgo de transmisión comunitaria.
Al
celebrarse el Día Mundial de la Tuberculosis 2020, esta sigue siendo la
enfermedad infecciosa más mortífera del mundo. En 2018, 10 millones de personas
enfermaron de TB en todo el mundo y 1,5 millones de personas perdieron la vida
a causa de esta enfermedad.
«La
COVID-19 está demostrando hasta qué punto pueden ser vulnerables las personas
con enfermedades pulmonares y sistemas inmunitarios debilitados», dijo el Dr.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «El mundo se ha
comprometido a acabar con la TB para 2030; mejorar la prevención es la clave
para que esto ocurra. Es necesario que millones de personas puedan recibir
tratamiento preventivo contra la TB para detener la aparición de la enfermedad,
evitar sufrimientos y salvar vidas.»
El
Dr. Tedros destacó la importancia de dar continuidad a los esfuerzos
relacionados con problemas de salud de larga data, como la TB, durante brotes
de alcance mundial como el causado por la COVID-19. Al mismo tiempo, los
programas ya existentes para combatir la TB y otras enfermedades infecciosas
importantes pueden aprovecharse para mejorar la eficacia y la rapidez de la
respuesta a la COVID-19.
Aunque
se han realizado algunos avances hacia el logro de los objetivos que se fijaron
en la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la TB, celebrada en
2018, se ha prestado poca atención al tratamiento preventivo de la TB. Los
dirigentes mundiales se comprometieron a garantizar el acceso al tratamiento
preventivo de la TB, para el año 2022, a un mínimo de 24 millones de contactos
de personas con TB activa y a 6 millones de personas con VIH. Hasta la fecha
solo se ha alcanzado una mínima parte de esa meta: en 2018 los países habían
administrado el tratamiento preventivo de la TB a menos de 430 000 contactos
domésticos y a 1,8 millones de personas viviendo con VIH.*
La
TB sigue siendo la principal causa de muerte entre las personas con VIH. El
tratamiento preventivo de la TB actúa de forma sinérgica con la terapia
antirretroviral para prevenir la TB y salvar vidas. Gobiernos, servicios de
salud, asociados, donantes y sociedad civil deberán redoblar sus esfuerzos para
aumentar el acceso al tratamiento preventivo de la TB hasta los niveles
previstos.
Las
nuevas directrices unificadas recomiendan una serie de enfoques innovadores
para ampliar el acceso al tratamiento preventivo de la TB:
La
OMS recomienda ampliar la aplicación del tratamiento preventivo de la TB entre
las poblaciones de mayor riesgo, como los contactos domésticos de los pacientes
con TB, las personas con VIH y otras personas en situación de riesgo por tener
una inmunidad «reducida» o vivir en condiciones de hacinamiento.
La
OMS recomienda integrar los servicios de tratamiento preventivo de la TB en las
actividades actuales de detección de casos de TB activa. Se recomienda que
todos los contactos domésticos de los pacientes con TB y las personas con VIH
se sometan a pruebas de detección de la TB activa. Si se descarta la TB activa,
se debe iniciar el tratamiento preventivo de la TB.
La
OMS recomienda efectuar una prueba cutánea de la tuberculina o un análisis de
liberación de interferón gamma (IGRA, por sus siglas en inglés) para detectar
la infección por TB. Ambas pruebas son útiles para detectar a las personas que
tienen más probabilidades de beneficiarse del tratamiento preventivo de la TB,
pero no deben convertirse en una barrera para ampliar el acceso. La prueba de
la infección por TB no es necesaria antes de iniciar el tratamiento preventivo
de la TB en personas con VIH y en niños menores de cinco años que estén en contacto
con personas con TB activa.
La
OMS recomienda opciones nuevas y más cortas de tratamiento preventivo, además
de la muy utilizada profilaxis diaria con isoniazida durante seis meses. Las
alternativas más cortas que se recomiendan actualmente incluyen la
administración diaria de rifapentina en combinación con isoniazida durante un
mes; la administración semanal de rifapentina en combinación con isoniazida
durante tres meses; la administración diaria de rifampicina en combinación con
isoniazida durante tres meses; o la administración diaria de rifampicina
durante cuatro meses.
»Al
mismo tiempo que personas de todo el mundo se reúnen para conmemorar el Día
Mundial de la Tuberculosis, la OMS hace un llamamiento a los gobiernos, las
comunidades afectadas, las organizaciones de la sociedad civil, los proveedores
de atención sanitaria, los donantes, los asociados y la industria para que unan
sus fuerzas e intensifiquen la respuesta a la TB —especialmente en relación con
el tratamiento preventivo de la enfermedad— a fin de garantizar que nadie se
quede atrás», ha dicho la Dra. Tereza Kasaeva, Directora del Programa Mundial
contra la Tuberculosis de la OMS. «Las nuevas orientaciones de la OMS muestran
el camino a seguir para que millones de personas puedan acceder rápidamente a
nuevos instrumentos y a opciones más cortas y seguras para el tratamiento
preventivo. El momento de actuar es ahora.»
El
tratamiento preventivo de la TB es una intervención asequible que puede evitar
que las familias caigan en la pobreza y preservar de este modo la salud y la
economía de comunidades enteras. A medida que lleguen al mercado medicamentos
nuevos y más seguros, y a precios cada vez más bajos, la OMS prevé que se
convierta en una forma muy eficaz en relación con el costo de salvar millones
de vidas.
LABOR DE LA OMS Y SUS
ASOCIADOS
La
OMS colabora estrechamente con los Estados Miembros, y en particular con el
Gobierno de los Estados Unidos de América y con asociados técnicos y
financieros como Unitaid, con el fin de mejorar el acceso a opciones más cortas
de tratamiento preventivo de la TB. A la cabeza de esta labor se encuentran
proyectos apoyados por el Unitaid como IMPAACT4TB y Cap-TB, que la OMS promueve
con la ayuda de sus asociados en el Brasil, Camboya, el Camerún, Côte d'Ivoire,
Etiopía, Ghana, la India, Indonesia, Kenya, Lesotho, Malawi, Mozambique, la
República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzanía, Sudáfrica,
Uganda y Zimbabwe. Las nuevas alternativas de tratamiento son también más
asequibles ahora, gracias a la importante reducción del precio de la rifapentina
—un medicamento esencial— que han facilitado recientemente el Unitaid, el Fondo
Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria y la empresa
biofarmacéutica mundial Sanofi, en conjunción con los acuerdos que se están
negociando con los fabricantes de medicamentos genéricos.
MÁS INFORMACIÓN SOBRE
LAS DIRECTRICES
Las
nuevas directrices unificadas de la OMS vienen acompañadas de un manual
operacional para ayudar a orientar a los países paso a paso en el proceso de
ampliación del tratamiento preventivo de la TB. El manual incluye orientaciones
sobre la forma de establecer prioridades e inversiones en ámbitos como la
creación de demanda para la prevención de la TB o la supervisión y el
seguimiento del programa.
Las
directrices y el manual operativo van acompañados también de una innovadora
aplicación móvil —Prevent TB— que tiene por objeto ayudar a los trabajadores
sanitarios a gestionar el tratamiento preventivo de la TB en sus comunidades.
Su panel de información en línea permite a los administradores del programa
visualizar y supervisar los datos en tiempo real. Existe la posibilidad de
adaptar la aplicación a los países para ajustarla a sus entornos específicos, y
actualmente se está adoptando en Filipinas y la India.
DÍA MUNDIAL DE LA TUBERCULOSIS
Las
nuevas directrices e instrumentos se presentan justo antes del Día Mundial de
la Tuberculosis, que se celebra el 24 de marzo de cada año con el fin de
sensibilizar al público y mejorar su conocimiento sobre la enfermedad
infecciosa más mortífera del mundo, la TB, así como sobre el devastador impacto
sanitario, social y económico que tiene para personas de todo el mundo. Este
año el lema es «Ya es hora» y se pretende llamar la atención sobre la urgencia
de acelerar la respuesta a la TB para salvar vidas y evitar sufrimientos.
*
Fe de errata: un error en esta oración fue corregido el 25 de marzo de 2020.
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