No se de las virtudes de la señora Irma, pero en cuanto al
Profesor Wellington Lewis son muchas las cualidades que puedo resaltar, su
cultura general, su buena dicción, su decencia, su vocación pedagógica, en fin,
su inteligencia en sentido general.
Aun habiéndome graduado en su Colegio, lamento no haber
aprovechado al máximo el tremendo potencial que hoy le reconozco.
Cuánto no diera por volver a tener la oportunidad de poder
disfrutar de sus tantos conocimientos en diferentes áreas.
Bien merecido el homenaje, para ambos, y creo que aun así
le queda corto para la gran figura que es y siempre será mi profesor,
Wellington Lewis.
Sus familiares, todos, deben estar orgullosos, porque
maestros como Wellington no se ven, ni creo que se verán, en mucho tiempo.
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