Por Narciso Isa
Conde/Ciudadoriental.com
Para mi no hay sorpresa. Esto lo vaticiné con suficiente
antelación. Danilo es- y lo exprese reiteradas veces- un conspicuo
representante de la partidocracia clientelista atrapado en las redes de la
recolonización neoliberal.
Su recurrencia al FMI
y su tendencia a ocultar y proteger a los principales responsables y
beneficiarios de la quiebra del Estado dominicano y las privatizaciones,
reconfirmó sus compromisos esenciales, más allá de sus reiteradas simulaciones.
En empaquete anunciado no hay visos de la prometida
“reforma fiscal integral no lesiva a las condiciones de vida del pueblo humilde
y los sectores medios de la sociedad”, como había prometido el nuevo presidente
de un régimen peledeista envejecido y desacreditado.
Paquetazo tributario
de la peor ralea
El paquete propuesto por el Presidente Medina y su equipo
de gobierno no es ni siquiera fiscal, sino simplemente tributario… puesto que
no incluye la debida racionalización y
reducción del gasto público, ni tampoco la reformulación de política respecto a
la pesada carga presupuestal de la deuda pública y al oneroso endeudamiento
externo en vía de profundización.
Es, en consecuencia, un paquetazo exclusivamente
tributario y sumamente perjudicial para el pueblo trabajador y las capas medias
profesionales y productivas del país.
Un conjunto de impuestos, incluido el aumento del ITEBIS
del 16 al 18% en los renglones ya gravados, su extensión a muchos otros
productos de amplio consumo (incluidos 270 alimentos), el lesivo aumento del 3%
del impuesto a lo combustibles y una reducción significativa del subsidio
eléctrico (que habrá de traducirse en abusivos incrementos de las tarifas
correspondientes), y el aumento de los impuestos selectivos a las bebidas y al
tabaco, son más bien sinónimo de carestía insoportable, y en consecuencia, de
un empobrecimiento mayor de la sociedad.
La mono-tributación (impuestos sobre la renta, ITEBIS
seguridad social fusionados), además de facilitar la operación, en el actual
contexto persigue imponerle a la gran población empobrecida inscrita en los
regímenes de seguridad social subsidiada y contributivo subsidiado el pago por un servicio social casi totalmente
incumplido.
Por otra parte, en la situación actual, el alza de los
impuestos a algunos sectores del empresariado y la supresión de ciertas
facilidades y exenciones a su favor -además de que ahora, como todos los nuevos
gravámenes anunciados, nutrirían exclusivamente un consumo dispendioso y
subvencionarían el oneroso costo de una descarada impunidad y de un robo en
gran escala a los contribuyentes- son fácilmente transferibles en términos de alza
de precios y desempleo a la población humilde y a las capas medias de la
sociedad.
El gobierno exige que se le tributen 532 mil millones de pesos anuales
para gastos excesivos e incontrolables, al tiempo de evadir las acciones
destinadas a recuperar los dineros robados y malversados por la administración
PLD-Leonel y sus empresarios favoritos, cuya suma solo este año ronda entre los
140 mil y los 170 mil millones pesos (déficit fiscal), más 1,200 millones de
dólares (y 600 millones de pesos) como
“deudas” de la CDEE con generadores y suplidores privados.
Este gobierno obvia su complicad en la corrupción
electoral y guarda silencio frente a los sueldos exorbitantes, pensiones
escandalosas, asesorías innecesarias y privilegiadas, distorsiones, hipertrofias
burocráticas y prácticas clientelistas en el aparato central del Estado y en
sus instituciones autómatas o descentralizadas, una parte de ellas reiteradas
por el nuevo ejecutivo.
Los 620 mil empleos estatales, entre los que se encuentran
un volumen escandaloso de botellas y botellones, permanecerán intactos haciendo
honor al clientelismo, que sencillamente en el 2013 será congelado en el punto mas alto de la
historia de la politiquería republicana.
Omisiones
significativas y la imposición en marcha.
Resaltan las mentiras y ficciones sobre el “extraordinario
crecimiento económico” generado por la política del Ladronel Fernández que el
propio Danilo Medina, dándole veracidad a esa especie durante su campaña,
prometió “distribuir” en favor de los/as más necesitados.
En verdad ni el
crecimiento ni el progreso fueron tales, si no que lo exageraron en demasías para vender fantasías
y robar desde las alturas; mientras que ahora, ante las evidencia de tal
estafa, se opta por admitirla solo para cargar autoritariamente el desastre
sobre las víctimas de ese engaño y ese latrocinio.
Resalta también la impunidad de los consorcios de la
mega-minería que exhiben una voracidad criminal refrendada por contratos
leoninos y ecocidas. El mutis del presidente nueva ve devela su subordinación a
los funesto designios de la burguesía transnacional que nos recoloniza y
destruye.
Y para colmo, aun así, el presupuesto del 2013 seguirá con
un déficit del 6%, lo que anuncia medidas agravantes en carpeta.
La reunión previa
del Presidente Medina con la legisladores del PLD devela su intención de “bajar
líneas” e imponer determinaciones, lo que aumenta la sospecha de farsa que
encierra lo relativo al pacto social vía Consejo Nacional de Desarrollo
Económico Social, ya atropellado por la discriminación de sus componentes más
incómodos para el quehacer del gobierno (Centro Montalvo y otros)
Todo eso nos convoca urgentemente a la democracia de
calle, a la expresión en grande de la
indignación en movilizaciones y paralizaciones nacionales, regionales,
locales…bien creativas; a convertir el descontento generalizado en fin, en
justa desobediencia civil y en contrapoder popular y ciudadano.
Por tanto el paquetazo tributario de Danilo es provocación
y desafío.

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