Honorable Señor
Presidente de la Asamblea Nacional
Reinaldo Pared Pérez,
Reinaldo Pared Pérez,
Señor Ex-Presidente
Dr. Leonel Fernández,
Excelentísimo Señor Presidente de la República de Honduras,
Don Porfirio Lobo Sosa;
Don Porfirio Lobo Sosa;
Excelentísimo Señor Presidente de la República de Haití,
Don Michel Martelly;
Don Michel Martelly;
Excelentísimo Señor Presidente de la República de Panamá,
Don Ricardo Martinelli;
Don Ricardo Martinelli;
Excelentísimo Señor Presidente de la República de Colombia,
Don Juan Manuel Santos;
Don Juan Manuel Santos;
Excelentísimo Señor Presidente de la República de Surinam,
Don Desire Delano Bouterse;
Don Desire Delano Bouterse;
Su Alteza Real Príncipe de Asturias,
Felipe de Borbón;
Felipe de Borbón;
Excelentísimo Señor Primer Ministro de la República de Haití
Don Laurent Lamothe
Don Laurent Lamothe
Excelentísimo Señor Primer Ministro de Curazao
Don Gerrit Francisco Schotte
Don Gerrit Francisco Schotte
Honorable Señor Vicepresidente de la República
Taiwán,
Dr. Wu Den Yih;
Dr. Wu Den Yih;
Honorable Señora Primera Vicepresidenta de la República de Perú,
Marisol Espinoza Cruz;
Marisol Espinoza Cruz;
Honorable Señor Vicepresidente de la República Costa
Rica,
Don Alfio Piva Mesén
Don Alfio Piva Mesén
Honorable Señor Vicepresidente del Consejo de
Estado de la República
de Cuba,
Don Esteban Lazo Hernández
Don Esteban Lazo Hernández
Honorable Señora Vice Primer Ministra de Georgia,
Eka Tkeshelashvili
Eka Tkeshelashvili
Honorable Señor Gobernador de Puerto Rico,
Don Luís Fortuño;
Don Luís Fortuño;
Excelentísimo Señor Secretario General de la Organización de
Estados Americanos,
Don José Miguel Insulza;
Don José Miguel Insulza;
Excelentísimo Señor Secretario General
Iberoamericano,
Don Enrique Iglesias;
Don Enrique Iglesias;
Honorable Señor Secretario General de la
Integración Centroamericana,
Dr. Juan Daniel Alemán;
Dr. Juan Daniel Alemán;
Su Excelencia Reverendísima Arzobispo Luigi
Blanco
Enviado Extraordinario en Misión Especial de Su Santidad Benedicto XVI;
Enviado Extraordinario en Misión Especial de Su Santidad Benedicto XVI;
Su Excelencia Reverendísima, Monseñor Joseph
Wenseslowsky;
Nuncio Apostólico de su Santidad;
Nuncio Apostólico de su Santidad;
Excelentísimos Señores y Señoras Jefes de las
Misiones Especiales y de Organismos Internacionales; Miembros del Cuerpo
Diplomático y Consular acreditados en el país.
Invitados
Especiales
Excelentísima Señora Vicepresidenta de la
República,
Dra. Margarita Cedeño de Fernández;
Dra. Margarita Cedeño de Fernández;
Su Eminencia Reverendísima Arzobispo
Metropolitano de Santo Domingo y Presidente de la Conferencia del
Episcopado Dominicano
Monseñor Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez;
Monseñor Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez;
Honorable Señor Presidente de la Suprema Corte de
Justicia,
Dr. Mariano Germán Mejía;
Dr. Mariano Germán Mejía;
Honorable Señor Presidente del Tribunal
Constitucional,
Dr. Milton Ray Guevara;
Dr. Milton Ray Guevara;
Honorable Señor Presidente de la Junta Central
Electoral,
Dr. Roberto Rosario Márquez;
Dr. Roberto Rosario Márquez;
Honorable Señor Presidente del Tribunal Superior
Electoral
Dr. Mariano Rodríguez
Dr. Mariano Rodríguez
Honorable Señora Presidenta de la Cámara de Cuentas,
Licelott Marte de Barrios;
Licelott Marte de Barrios;
Honorable Señor Presidente de la Cámara de Diputados
y Vicepresidente de la Asamblea Nacional,
Lic. Abel Martínez Durán
Lic. Abel Martínez Durán
Honorables Señores Senadores y Diputados,
Miembros dela
Asamblea Nacional.
Miembros de
Excelentísima Señora Primera Dama de la República,
Cándida Montilla de Medina;
Cándida Montilla de Medina;
Mi Padre, Don Juan Pablo Medina
Altos Funcionarios Civiles y Militares,
Señoras y
Señores:
Estoy aquí, de pie, ante Dios, ante mi pueblo, ante
los representantes de la democracia dominicana y ante la comunidad
internacional para decirles que no puedo imaginar un mayor honor que haber sido
elegido presidente de mi país.
Y para decirles, también, que no hay compromiso más
trascendente para un hombre público que el de jurar defender y dignificar su
patria y su gente, bajo cualquier circunstancia, ante cualquier desafío.
Por eso, con el corazón lleno de júbilo y el alma
llena de coraje y firmeza, que me comprometo a entregar lo mejor de mí para
lograr el mayor bienestar para mi pueblo y la mayor grandeza de mi Patria.
Hoy, más que nunca, dejo de pensar y sentir como un
individuo para pensar y sentir como un colectivo.
Hoy, cambio mi alma de individuo por el alma
colectiva de mi pueblo; hago de mi cuerpo una extensión del cuerpo de la República y siento en mi
sangre su energía vibrante, indivisible e indestructible.
Por eso es importante primero inclinarme
humildemente, agradecido ante Dios.
Pedirle que me mantenga siempre en el camino de la
justicia, del amor, de la humildad, de la compasión y del equilibrio.
Pedirle que nunca me deje llevar por la soberbia,
el odio, la frialdad, la insensibilidad, la vanidad, la arrogancia y la
prepotencia.
Agradecer, también, a mis padres, a mi esposa y mis
hijas, porque ellos supieron comprender y acompañar los sueños y las luchas de
este servidor.
Agradecer a mi partido, que creyó en mí, me
acompañó y trabajó sin descanso para que yo estuviera aquí.
Agradecer también a los partidos aliados y el
Sector Externo.
Y, por supuesto, mi agradecimiento es infinito
hacia mi pueblo querido, que creyó en mi mensaje, me acompañó por las calles y,
finalmente, me eligió como presidente de todos, absolutamente de todos los
dominicanos y dominicanas.
A todos les digo, bien alto y bien fuerte, para que
se escuche: Me entregaré por entero, trabajaré sin descanso, seré un presidente
de todas las horas, seré un servidor de ustedes en cuerpo y en alma.
Quiero que mis primeras palabras sean estas:
¡Lograremos, sin miedo y sin descanso, lo que soñamos!
Superaremos las dificultades que se presenten.
Haremos una República Dominicana más grande y más respetada en el mundo.
¡Seremos una nación más unida!
¡Entregaremos a nuestros hijos un país aún mejor
que el que nosotros hemos recibido!
El amor a la Patria , que late en todos nuestros corazones, lo
transformaremos en el amor de los Hechos.
Dominicanos y
Dominicanas:
¡Ha llegado el momento!
¡Manos a la obra!
¡Manos a la obra, sin descanso, sin mezquindades y
sin reservas!
Yo sé que este es el sueño íntimo e insobornable de
todos los dominicanos; tanto de los que me honraron con su voto, como de
aquellos que eligieron otras opciones.
Así que, compatriotas, tenemos el éxito asegurado
porque todos estaremos unidos en esta tarea.
Esta es una hora solemne, porque la transición
pacífica de un Presidente a otro, ambos electos por la voluntad popular
libremente expresada, es una conquista de nuestro pueblo.
Hoy renovamos esa conquista, reconocida por todos
los sectores de nuestra sociedad y por la comunidad internacional, ante la más
calificada representación de nuestra ciudadanía, reunida en esta Asamblea
Nacional.
Esto constituye una inequívoca manifestación de
la madurez democrática alcanzada y de nuestra convicción de que la
soberanía reside en el pueblo.
Solo la voluntad popular ha de instaurar regímenes
y gobernantes legítimos en el suelo de nuestra patria. Pero nada surge de la
nada.
Tenemos sólidas bases arraigadas en lo más profundo
de nuestra historia. El 16 de agosto del año 1863, con el acto que conocemos
como el Grito de Capotillo, patriotas constituidos en un ejército con limitados
medios, descrito como harapiento por Pedro Bonó dieron inicio a la épica
jornada de la Guerra
de La Restauración.
Una lucha, que el profesor Juan Bosch calificó como
“la página más notable de la historia dominicana”, y que culminó en 1865, con
el retiro de las autoridades coloniales de la isla, restableciendo nuestra
independencia. Ellos son los padres de nuestra democracia, porque sin
independencia y libertad no existe nada.
Sin independencia no hay Patria.
Hemos conocido el salvajismo de la tiranía y la
pesadilla de la represión.
Hemos mordido el fruto amargo de la opresión, que
nos privó de todos los derechos, de todos los bienes, de todas las ilusiones y
de todas las esperanzas.
Pero, cada vez que el porvenir de la República , o de nuestro
pueblo, se ha visto ensombrecido, el Grito de Capotillo ha vuelto a resucitar.
Gracias a Dios ya no tenemos más caudillos, ni
patrones, ni amos. Tenemos, una República Dominicana refundada sobre bases más
sólidas y un pueblo maduro, con líderes políticos que han sabido construir más
y más democracia.
En esta solemne ocasión, permítanme rendir algunos
homenajes de admiración y respeto:
Como no podía ser de otro modo, hoy quiero
pronunciar en alto el nombre de quien fue nuestro maestro: Juan Bosch.
Líder e inspiración fundamental de nuestra
democracia contemporánea, paradigma de liderazgo ético y moral, luchador
incansable por liberar a nuestra patria del atraso, la miseria y la desigualdad
social.
Don Juan: usted ya no es un nombre en la historia
dominicana. Es el aire, el agua y la tierra de la patria.
Quiero que sepa que sus esfuerzos no han sido en
vano y que este su discípulo será un gobernante digno de su memoria.
A través de Don Juan, reconozco y rindo homenaje
también a todos los líderes de nuestra historia, antigua y reciente, que han
aportado sus luchas, esfuerzos y sacrificios, para fortalecer la conciencia
ciudadana, la organización y participación social.
Aquellos, que con sacrificio han luchado por la
defensa de nuestra soberanía, y la conquista de los derechos y libertades
públicas, que hoy disfrutamos. La memoria y el ejemplo de los héroes y mártires
de nuestras conquistas democráticas, estarán siempre presentes en nuestros
actos de gobierno.
Y entre esos líderes, no puedo dejar de destacar,
especialmente, a nuestro Presidente saliente, Dr. Leonel Fernández.
Nosotros cosecharemos su siembra, porque grandes
han sido los avances alcanzados, compañero Leonel, bajo su mandato, grandes
reformas y transformaciones se han realizado. Sobre esas bases construiremos.
Ahora, nuestro deber es mirar hacia adelante,
encontrar nuevos caminos, fortalecer lo que nos deja de positivo su gestión,
enmendar lo que aún no está bien y, sobre todo, asumir con audacia los
desafíos, es decir, hacer lo que nunca se ha hecho.
Señoras y Señores,
Yo no hice una campaña electoral vacía, no vine
aquí movido por el ansia de poder, sino por el compromiso inquebrantable de
servirle a mí pueblo.
Por eso, aproveché la campaña electoral para poner
en el debate nacional los temas clave para el crecimiento del país.
Recorrí varias veces el territorio nacional para
transmitir mi propuesta programática, casa por casa, para decirles exactamente
lo que haría como Presidente. Ustedes abrieron de par en par las puertas de sus
casas para escucharme.
Los convoqué como candidato, y ahora los convoco
como presidente, para que luchemos por cosas muy concretas:
- Para disminuir, de forma contundente e irreversible,
la pobreza absoluta en nuestro país.
- Para acabar con el analfabetismo.
- Para disminuir la desigualdad entre las personas
y las regiones.
- Para implantar un nuevo modelo de desarrollo, que
tenga como base, más oportunidades, más innovación, menos burocracia y más
defensa ambiental.
- Para mejorar nuestra educación, nuestra salud y
nuestra seguridad ciudadana.
- Para construir un país más moderno, libre, justo
e independiente, con democracia plena, con instituciones sólidas, defensa de
los derechos humanos y absoluta libertad de expresión.
- Para construir un país ético y transparente,
basado en la meritocracia y en el combate implacable y vigoroso, a todas las
formas de impunidad.
Ese es el noble apretón de manos que compartí con
todos los dominicanos y dominicanas.
Ese es el compromiso que hoy juro solemnemente
honrar durante los próximos 4 años.
Se lo dije muchas veces: Juntos comenzamos a
construir este sueño que parecía imposible, y juntos, desde hoy y durante los
próximos cuatro años, vamos a hacerlo realidad.
Sepan, estén seguros hoy, en el solemne día en que
soy ungido presidente, que trabajaré incansablemente para cumplir y hacer
cumplir mi propuesta programática.
Aquello que les dije en las calles es lo que haré
desde mi primer día en el Palacio Nacional. Tienen mi palabra de que así será.
Dominicanos y Dominicanas; Honorables Miembros de la Asamblea Nacional ,
Al juramentarme como Presidente, soy consciente de
las dificultades y riesgos, que vive actualmente nuestro planeta. Sé que la
situación económica nacional e internacional amerita grandes esfuerzos de
cambio; que la ciudadanía está impaciente, por los beneficios que la
democracia, no siempre, ha sido capaz de hacerles conocer y disfrutar.
Pero también, sabemos del enorme potencial de
nuestro país. Conozco de lo que somos capaces. Sé bien, que no hay obstáculo
que no pueda ser superado cuando nos unimos y empujamos juntos una agenda
común. Podemos ser alegremente optimistas.
Hoy, como Presidente, les convoco a trabajar
juntos, todos y todas, sin exclusión alguna, de índole política, religiosa,
étnica o social, para sentar las bases de un nuevo modelo de desarrollo que nos
asegure que continuará creciendo la prosperidad, al mismo tiempo que se reducen
las desigualdades, la pobreza, la exclusión social y mejora de la calidad
de vida de toda la ciudadanía.
Los invito a trabajar juntos para continuar lo que
está bien, corregir lo que está mal, y sobre todo para atrevernos a hacer lo
que nunca se ha hecho.
Hoy tenemos los instrumentos para lograrlo:
Por un lado, la Constitución de la República , proclamada en
enero del 2010, un marco común, actualizado, que nos define como un Estado
Social y de Derecho.
Por el otro, la Estrategia Nacional
de Desarrollo, cuyo horizonte temporal es el año 2030.
En ella tenemos una perspectiva de mediano y largo
plazo para actuar en el presente. Con metas claras y consensuadas, con
lineamientos estratégicos, que enmarcan la gestión pública y privada.
Afirmo entonces que, arropado por nuestra Carta
Magna y por la
Estrategia Nacional de Desarrollo, nuestro Programa de
Gobierno será la hoja de ruta, que nos guiará por los próximos 4 años, que nos
encaminará a hacer realidad la visión de país que hemos consensuado y que fue
refrendada por el voto de nuestro pueblo.
Amigos y Amigas,
La experiencia contemporánea muestra que los países
cuya economía ha crecido de forma más rápida, justa y equilibrada, fueron
aquellos que probaron que la mejor política de desarrollo es el combate frontal
contra la pobreza, ampliando, fortaleciendo y defendiendo el nivel de vida de
las clases medias.
Nuestra principal prioridad será, por un lado,
disminuir considerablemente la pobreza absoluta en nuestro país. Y por otro,
disminuir la gran desigualdad social.
Y lo haremos. porque incorporar los más necesitados
a la economía y a las políticas públicas, como también, incrementar y defender
a las clases medias, no es solo algo moralmente correcto. Es, también,
políticamente indispensable y económicamente acertado.
En este solemne momento en que asumo mi
responsabilidad como Presidente de todos los dominicanos y dominicanas, llamo a
todos los sectores de nuestra sociedad a concertar un Gran Pacto Social para
que en los próximos 4 años logremos sacar de la pobreza a un millón y medio de
personas y engrosar las clases medias, para generar 400,000 nuevos puestos de
trabajo dignos y mantener un crecimiento del PIB de, por lo menos,
4.5% promedio anual.
Este Pacto Social deberá sustentarse, a su vez, en
por lo menos tres pactos específicos, dando cumplimiento a lo establecido en la Estrategia Nacional
de Desarrollo:
- En primer lugar, un Pacto fiscal.
- En segundo lugar, un Pacto por la educación, para
hacer posible un sistema educativo incluyente y con calidad.
-Y, en tercer lugar, un Pacto por la electricidad,
que facilite una reforma integral en el sector y la superación de la tragedia
de deficiencias, que afecta nuestra economía y la calidad de vida de nuestras
familias.
Amigos y Amigas,
Sin educación, no hay verdadera libertad.
Sin un servicio eléctrico continuo, eficiente y de
calidad no hay competitividad productiva y nuestras posibilidades de
crecimiento se ven seriamente comprometidas. Y sin un sistema tributario justo,
transparente y sostenible no podremos alcanzar nuestros planes de desarrollo y
justicia social.
Por tanto, pueden ustedes ver con claridad, que
hemos venido a tomar con decisión los temas fundamentales de nuestra querida
Patria.
A nombrarlos con todas las letras y a trabajar
decidida e incansablemente para resolverlos. ¡Tienen mi palabra de que así
será!
Me propongo a convocar, durante mis primeras
semanas de gobierno, a todos los sectores nacionales para que, juntos,
acordemos soluciones definitivas a los problemas que vienen deteriorando la
calidad de vida y limitando nuestro potencial de desarrollo e inclusión social.
Con este loable fin, reactivaremos el Consejo
Económico y Social y convocaremos a todos los sectores interesados de la
sociedad a participar activamente en este gran esfuerzo de concertación. Sin
embargo, no haremos una convocatoria como ésta, sin antes dar ejemplos ante
toda la sociedad.
Queremos entusiasmar, queremos motivar, queremos
comprometer a todos los sectores y eso sólo será posible si mostramos decisión
y voluntad de cambio sobre las prácticas del Estado.
En la familia, en las relaciones humanas y en la
política el ejemplo es el acta de fe fundamental.
Yo que siempre he sido un jefe de familia
amantísimo, pero exigente, seré un jefe de estado firme, austero, pero amoroso.
Amoroso con los buenos, los honestos y los
humildes.
Implacable con los deshonestos, los oportunistas, y
los soberbios.
Yo les aseguro, que desde la Presidencia de la República ,
garantizaremos la transparencia, elevaremos la calidad del gasto público y
avanzaremos firmemente, hacia una gestión pública austera, cada vez más
profesional y efectiva.
Pactaremos con la sociedad, una reforma fiscal
integral, que asegure elevar la calidad del gasto y, a la vez, garantice la
disponibilidad de recursos, para impulsar las tareas del desarrollo.
No hay misterios en estas cuestiones.
Vuelvo a repetir: el ejemplo organiza la energía
social y activa el compromiso de los ciudadanos. El ejemplo consolida la íntima
conciencia social y alerta a los deshonestos y venales de que no existen actos
sin consecuencias.
Nuestro gobierno será intolerante con actos de
deshonestidad o de despilfarro de los recursos. Fortaleceremos los instrumentos
institucionales para su prevención, corrección y sanción.
Desarrollaremos un sistema de consecuencias que
reconozca a quienes cumplan meritoriamente con sus deberes, pero que sancione
de manera ejemplar a quienes puedan traicionar la confianza de la ciudadanía en
el manejo de fondos públicos.
Aplicaremos un enfoque integral y aseguraremos una
gestión coherente y claramente direccionada, que articule las políticas
sociales y las económicas, con una gestión pública eficiente, transparente y
honesta.
Amigos y Amigas,
Lo dije durante la campaña:
Yo quiero cambiar el rostro de los dominicanos y dominicanas.
Yo quiero cambiar el rostro de los dominicanos y dominicanas.
Yo quiero pintar una sonrisa de felicidad, surgida
desde lo más profundo de sus corazones.
Por eso, voy a gobernar para nuestra gente, con el
oído siempre puesto en el corazón del pueblo, y colocando a las personas en el
centro de todas las políticas.
Porque solo así vamos a romper el círculo vicioso
entre pobreza y subdesarrollo.
Sólo así vamos a iniciar un círculo virtuoso, de
mayor desarrollo de las capacidades, de equidad social, de crecimiento
económico y sobre todo, y más importante, un círculo virtuoso de felicidad para
nuestro pueblo.
Para garantizar este objetivo reestructuremos el
Gabinete Social como espacio de Coordinación de todas las políticas y programas
sociales del gobierno, que serán una prioridad en nuestra gestión.
Por otra parte, reorganizaremos al conjunto de
dependencias públicas, que ejecutan iniciativas de protección y asistencia
social para reducir solapamientos y duplicaciones, y para asegurar un mayor
impacto y direccionalidad.
Bajo esta dirección, articularemos 3 poderosas
iniciativas, destinadas a lograr resultados de impacto:
En primer lugar, el Programa Solidaridad, de
transferencias condicionadas y focalizadas, será fortalecido. Incluiremos al
menos 200,000 nuevas familias en el Programa Solidaridad, en nuestro periodo de
gobierno.
A este programa, uniremos la exitosa estrategia
Progresando, desarrollada bajo el liderazgo de la ahora Vicepresidenta de la República , Dra.
Margarita Cedeño de Fernández, y ambas, las articularemos con las políticas
activas de empleo y con las estrategias y proyectos de desarrollo local.
Además, quiero anunciar aquí la creación de una
nueva iniciativa:
El programa Quisqueya sin Miseria, que inicialmente
pondrá especial énfasis en las poblaciones más vulnerables, con los propósitos
de reducir la pobreza y las desigualdades sociales, promover y defender la
economía familiar y contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional del
país.
El programa Quisqueya sin Miseria promoverá y
fortalecerá, tanto la organización en asociaciones y cooperativas, como las
alianzas con otros sectores de la economía; en particular, con el turismo y las
pequeñas y medianas empresas industriales; al mismo tiempo que fomentará la
defensa y conservación de la naturaleza.
Sus estrategias de trabajo se basarán en la
coordinación de esfuerzos de múltiples ministerios y órganos del Estado, con
iniciativas del sector privado empresarial y de organizaciones sociales.
Invito a todos y todas a impulsar el desarrollo de
una clase media del campo. Vamos a hacer de nuestro sector agropecuario, un
motor de desarrollo. Vamos a hacer de la Solidaridad , una gran fuerza productiva.
Así pues, la iniciativa Progresando, junto al
programa Solidaridad y el programa Quisqueya sin Miseria, conformarán tres ejes
fundamentales de nuestra estrategia, para reducir la pobreza y la desigualdad
social.
Son programas que, además de dotar a los
beneficiarios de subsidios de servicios de salud, de educación, de mejoras en
sus viviendas y en sus comunidades persiguen el desarrollo de capacidades para
salir del círculo vicioso de la pobreza.
Nuestro propósito es que las familias reciban la
solidaridad de la sociedad y del Estado y, de esa forma, desarrollen sus
potencialidades y aprovechen las oportunidades para incorporarse al mercado
laboral.
Señoras y Señores,
Una de nuestras primeras acciones de gobierno será
declarar la eliminación del analfabetismo como alta prioridad nacional.
Tenemos que sentir como una ofensa nacional, social
y personal, que existan hermanos y hermanas esclavizados por la ignorancia.
Estamos recibiendo el apoyo técnico de la UNESCO y de países
hermanos, que han realizado con éxito esfuerzos similares. El próximo 8 de
septiembre, Día Mundial por la alfabetización, presentaremos al país el Plan
para una gran movilización nacional, un esfuerzo conjunto del Estado y de la
sociedad, con el que queremos lograr que, en dos años, el 8 de septiembre del
2014, nuestro país pueda ser declarado y reconocido internacionalmente por la UNESCO , como territorio
libre de analfabetismo.
Desde este momento, invitamos a todos los dominicanos
y dominicanas de buena voluntad, a ser protagonistas de esta hermosa epopeya.
Organizaremos y capacitaremos legiones de
servidores públicos y de voluntarios, que llegarán al último rincón de la
patria para apoyar a nuestros hermanos y hermanas.
¡Vamos Compatriotas, que nadie se quede rezagado!
¡Llevemos el amor y la esperanza hechos letras a
más de 700,000 dominicanos y dominicanas, que nos están esperando! ¡Será una
victoria que recordaremos para siempre! ¡La educación es el nuevo nombre de la libertad!
La educación transmite, no solo conocimientos, sino
también, una cultura, una forma de pensar y de comprender al mundo. Es la
verdadera llave del desarrollo.
Por eso, haremos de la educación y de la generación
de puestos de trabajo dignos, los ejes fundamentales de las políticas sociales
y económicas del gobierno.
Hemos asumido y cumpliremos el compromiso de
destinar el 4% del PIB para la educación preuniversitaria. Será un
esfuerzo sin precedentes en nuestra historia, que conllevará necesariamente un
fuerte reordenamiento de las prioridades y la calidad del gasto público.
Que nadie abrigue la menor duda: Honraremos nuestro
compromiso.
A partir del 2013, la República Dominicana
invertirá anualmente el 4% del PIB, para construir un sistema educativo
incluyente, con calidad, orientado a la construcción de una ciudadanía
solidaria y a la creación de empleos, como lo ha demandado nuestra sociedad, y
como es necesario para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo.
Queremos y trabajaremos para construir una fuerte
alianza entre el Gobierno, el empresariado, y las organizaciones sociales, para
hacer realidad esta meta y desarrollar un nuevo modelo educativo, que nos
permita avanzar hacia una sociedad más equitativa y solidaria, una economía
próspera, y una vida en armonía con el resto de la naturaleza.
Hemos diseñado, antes de tomar posesión, los
lineamientos de inversión en el sistema educativo para los próximos 4 años, que
presentaremos a la sociedad en el marco de las conversaciones para el Pacto Social,
antes señalado.
Yo tengo fe en los niños y en los jóvenes de
República Dominicana. Ellos pueden aprender y crecer en el conocimiento. No
podemos condenar a generaciones futuras a la ignorancia, o a una pobre
formación. No me cansaré de repetirlo: La educación es el otro nombre de la
libertad.
Pero también, hay que decir su reverso, para que
suene con más crudeza y nos sacuda: La ignorancia es el otro nombre de la
servidumbre social y humana. Por eso digo, la educación es un llamado del
corazón.
La fuerza, el empuje y la determinación que da el
amor, es lo que hará que, todos unidos y solidarios, triunfemos en esta batalla
contra la ignorancia y la formación deficiente.
En las próximas semanas, iniciaremos la
reestructuración del Ministerio de Educación, para descentralizar
funciones, que no son el centro de su misión, tales como la construcción de
edificaciones, la alimentación y la protección social. Y para desconcentrar la
gestión, acercando las decisiones y los recursos hacia los centros escolares.
La adjudicación de las aulas escolares se hará con
total transparencia y estricto apego a la normativa, en materia de compras y
contrataciones. Se promoverá la participación de constructores establecidos en
los municipios, provincias y regiones, donde se construyan estas obras.
Igualmente, propiciaremos, siempre que sea posible,
la participación de la pequeña y mediana producción local, en los programas de
alimentación escolar, y en el suministro de bienes a los centros escolares,
para que aporten al fortalecimiento del desarrollo local.
Estamos comprometidos a avanzar, desde hoy, en el
cumplimiento y ampliación de la jornada escolar.
En el primer año de gobierno, construiremos 10,000
nuevas aulas, y en 4 años, llegaremos al menos a 18,000.
Desde el año escolar que está por comenzar,
ampliaremos el número de escuelas con jornada extendida y, para el 2016, por lo
menos el 80% de nuestros estudiantes de ciclo inicial y básico, estarán
incorporados en jornadas de 8 horas, con un currículo enriquecido, maestros más
calificados y ambientes educativos dignos y con los recursos necesarios para un
buen aprendizaje.
Iniciaremos a partir de las experiencias
preliminares, los procesos de certificación de los educadores, a fin de
fortalecer la carrera docente y para elevar la valoración social de nuestro
magisterio.
Queridas Dominicanas,
Ustedes, mujeres de nuestra Patria, saben bien que
tengo un inmenso agradecimiento en mi corazón y un compromiso inquebrantable.
Lo saben, especialmente aquellas dominicanas, que más necesitan del apoyo del
Estado, las madres solteras, las desempleadas, las que menos tienen. Ese
compromiso, pueden estar seguras, será cumplido.
Y por eso, a partir del año escolar que se inicia
ampliaremos la cobertura de la educación inicial, y desarrollaremos un sistema
de estancias infantiles institucionales y comunitarias con escuelas para padres
y madres, destinadas a promover su formación e incorporación en el mercado de
trabajo.
Nuestras madres solteras no estarán solas, nuestras
familias más humildes, no estarán desamparadas. Y nuestras próximas
generaciones romperán la cadena de la pobreza, gracias a la educación.
En las próximas semanas, daremos inicio a la
reestructuración y al desarrollo de un Sistema Nacional de Formación Técnico
Profesional, para fortalecer la empleabilidad, con especial énfasis en los
jóvenes y las mujeres.
Queremos que nuestro sistema educativo, sea un
nivelador social, no un reproductor de las desigualdades. Ese, será el eje
central de la transformación económica y social, que necesitamos y lograremos
en los próximos 4 años.
Señoras y Señores,
Otro eje central de nuestra política será
garantizar el derecho a la salud de calidad para todos los dominicanos y
dominicanas. No podemos permitir que este derecho constitucional siga siendo un
lujo para muchas familias. No vamos a tolerar que la salud sea una cuestión de
poder adquisitivo.
Por eso, pondremos en marcha un paquete de medidas
destinadas a eliminar toda desigualdad en este ámbito.
En primer lugar, vamos a redoblar los esfuerzos por
el desarrollo del Sistema de Seguridad Social.
Garantizamos que toda familia empobrecida, será
incorporada al Seguro Familiar de Salud, antes de concluir el 2015.
Esto significa incorporar un millón trescientos mil
(1,300,000) dominicanos y dominicanas de escasos recursos al régimen subsidiado
de la seguridad social.
Vamos a eliminar todas las barreras que sean
necesarias, hasta lograr el acceso universal y gratuito a la salud. Y debemos
hacerlo juntos, como una decisión responsable y solidaria, conscientes de que
solo garantizando los derechos fundamentales de toda la población, lograremos
construir el país próspero que deseamos.
Desde ahora anunciamos que progresivamente se
eliminarán los cobros directos a los pacientes en los hospitales públicos.
Nuestro horizonte es que ninguna persona se vea privada de atención en los
servicios públicos, por carecer de recursos.
Al iniciar el año 2013 crearemos un Fondo para
Gastos Catastróficos en Salud, que contribuya a disminuir el impacto negativo
de los gastos no cubiertos por el Seguro Familiar de Salud.
Vamos a erradicar la escena cruel de una familia
arruinada por la enfermedad de uno de sus miembros, o la de un familiar que no
puede recibir tratamiento por falta de recursos.
Además, impulsaremos un programa de acceso
universal a medicamentos de calidad, con tres componentes:
Las Farmacias del pueblo, El programa para enfermos
crónicos, y un Programa de alianzas público-privadas.
Durante el año 2013 pondremos en funcionamiento las
nuevas Farmacias del Pueblo que sean requeridas para alcanzar la meta de tener,
al menos, una en cada municipio.
Desarrollaremos la Red Única de Servicios Públicos de Salud, para
fortalecer la oferta de servicios y eliminar duplicidades y costos
administrativos.
Impulsaremos un agresivo programa de calidad en
nuestros hospitales, e impulsaremos la descentralización. Además, la red de
Atención Primaria, será transformada progresivamente en un modelo de Salud
Familiar y Comunitaria, con mayor capacidad de resolución.
También hemos definido como prioridad el desarrollo
de un sistema de urgencias de salud que será parte, a su vez, de un sistema
integral de respuesta ante emergencias, en el que también trabajarán de forma
coordinada los cuerpos de seguridad y el órgano judicial, entre otras
instancias.
Honorables Asambleístas e Invitados,
La mortalidad materna y la mortalidad infantil, no
obstante los grandes esfuerzos y logros de la administración anterior, por los
cuales merecen nuestro reconocimiento, continúan siendo un reto nacional.
Desde hoy anuncio mi firme decisión de hacer frente
a esta situación y de convertirla en una prioridad fundamental para nuestro
sistema de salud.
Nos comprometemos a lograr que en 2015, la tasa de
mortalidad materna haya descendido por lo menos a 50 por cada 100,000 nacidos
vivos, y nuestra mortalidad en menores de un año será menor de 15 por mil
nacidos vivos.
De la misma forma, impulsaremos el desarrollo y
transformación de nuestro sistema de pensiones, con el objetivo de garantizar
un retiro digno a nuestros mayores.
Y lo vamos a hacer, porque creo firmemente que es
en acciones como ésta que una sociedad muestra sus verdaderos valores
humanistas. Una sociedad con valores, una sociedad que ama y respeta a
cada hombre y mujer de esta Patria no puede condenar a la indigencia y al
desamparo, a sus envejecientes. No lo permitiremos, tienen mi compromiso de que
así será.
Daremos inicio a las pensiones solidarias,
aplicaremos un nuevo marco legal para las pensiones de reparto y propiciaremos
la adecuada inversión de los Fondos de Pensiones, para beneficio de sus
afiliados y de toda la sociedad.
Queridas Dominicanas,
Vuelvo a dirigirme ahora a todas ustedes para
reafirmar las palabras que dije tantas veces durante mi campaña: Las mujeres
tendrán un papel muy relevante en mi gobierno, el papel que les corresponde por
derecho y que considero una obligación moral garantizarles. La equidad de
género será un eje transversal presente en todas nuestras políticas.
Pero además estoy decidido a poner en marcha una
serie de medidas dirigidas, específicamente, a mejorar las condiciones de vida
de las mujeres y el respeto a sus derechos.
Paralelamente, vamos a desarrollar esfuerzos por la
equidad de género y por la conciliación familiar, para facilitar el acceso de
las mujeres a la vida laboral, sin renunciar a la crianza de los hijos.
Igualmente, asumimos la responsabilidad de
desarrollar un esfuerzo integral para erradicar esa horrible lacra que nos
avergüenza, que es la violencia familiar y de género.
Nuestra respuesta ante estos abusos es muy clara:
Tolerancia Cero. Y ya hemos delineado planes integrales destinados a combatir
este flagelo.
Implementaremos una respuesta coordinada del Estado
en contra de la violencia de género y de la delincuencia juvenil: El programa
“Vive mujer” instalará unidades de atención a las víctimas incluyendo
guarderías para niños/as y adolescentes.
Además, se creará un cuerpo especializado para la
protección y seguimiento de las víctimas. Reforzaremos las acciones de
represión y sanción de los delitos de agresión, así como los sistemas de
información que permitan monitorear y evaluar las intervenciones, además de
reforzar las políticas y estrategias.
Ampliaremos los hogares, los centros de acogida y
los programas de consejería para hombres agresores. Promoveremos la vida
solidaria y la hombría responsable en el sistema educativo y propiciaremos el
involucramiento comunitario en la prevención de la violencia familiar.
Amigas y Amigos,
No puedo dejar de hablarles de uno de los asuntos
que más preocupa a nuestra población y que, sin duda, será tratado con la
máxima responsabilidad y dedicación, por nuestro gobierno desde el primer día.
Me refiero a la Seguridad Ciudadana.
En este acto solemne quiero reiterar una vez más mi
firme compromiso con la vida y la seguridad de nuestros hombres y mujeres.
No quiero un pueblo con miedo de salir a las
calles, no quiero más jóvenes que pierdan la vida, ni más hogares destruidos
por la violencia.
Y para lograrlo, en primer lugar, impulsaremos la Reforma Integral
de la Policía
Nacional , bajo el liderazgo del Ministerio de Interior y
Policía.
Quiero una nueva policía para nuestro país, una
policía moderna, en la que se respete el escalafón y el mérito.
Mejoraremos los salarios y los servicios de
seguridad social a nuestros agentes, tal como les prometí durante la campaña.
Les dotaremos de mejor equipamiento y transformaremos la academia, con
formación continua y especializada, que permita a nuestros cuerpos de policía,
dar una mejor respuesta a los ciudadanos.
Respaldaremos el recién creado Observatorio de
Seguridad Ciudadana, como centro de recepción de información, para construir un
mapa de la criminalidad en el país, y asumir acciones preventivas.
Desarrollaremos el programa “Vivir tranquilo”, para
fortalecer los mecanismos de vigilancia policial en barrios de altos índices de
conflictividad.
Este programa será acompañado de iniciativas de
desarrollo local específico en materia de urbanismo, deporte, generación de
empleos, asistencia social y educación, porque nuestro objetivo es hacer frente
a la inseguridad desde un enfoque integral.
En los próximos meses, estaremos anunciando al país
los detalles del funcionamiento del sistema integral de emergencias 911
destinado a proteger y asistir de manera efectiva a la población en todo tipo
de situaciones de emergencia, ya sea por actos criminales, problemas de salud,
incendios u otras causas.
Crearemos una central que atienda de forma rápida y
efectiva cualquier emergencia. Vamos a darle a la población el servicio y la atención
que merecen y, de esa forma, lograremos restablecer su confianza en las
instituciones públicas.
Estoy decidido a ponerle fin a la impunidad en
nuestro país, mediante la lucha decidida contra la criminalidad y la
corrupción.
Respeto profundamente la autonomía del poder
judicial.
Y desde ese respeto, promoveré en todas las
instancias la cultura de la legalidad y la transparencia.
Vamos a fortalecer las capacidades del Ministerio
Público en todo el territorio, tecnificando la investigación penal y la persecución
del delito.
Además, en los próximos días pondremos en marcha la Dirección Nacional
de Ética e Integridad Gubernamental, que sustituirá a la Comisión Nacional
de Ética y Combate a la
Corrupción.
Será el órgano responsable de fomentar los
comportamientos éticos e íntegros en la Administración Pública.
Tendrá potestad para investigar las denuncias de corrupción por el solo rumor
público, citar, interrogar, requerir informaciones a entidades públicas y
privadas y aplicar sanciones disciplinarias, sin perjuicio de las que
correspondan al Régimen Ético y Disciplinario de la Función Pública
y a la Cámara
de Cuentas.
Además, esta instancia supervisará que los órganos
con competencias en las acciones investigadas actúen con rapidez.
Hoy, quiero hacer especial énfasis en este anuncio,
ponemos también en vigencia el Código de Pautas Éticas, que contribuirá a
desarrollar y fortalecer el gobierno ético y moral que he prometido.
Un Código de Ética que suscribirán todos los
servidores públicos al momento de ser designados en altos cargos, donde
cada designado o designada asumirá un compromiso ante mí y ante la Sociedad Dominicana ,
a través del cual se establecen las normas
básicas de comportamiento que aceptarán cumplir por el
solo hecho de ser designados.
El primero en suscribir este Código seré yo,
como muestra de mi firme compromiso con el pueblo dominicano.
Señoras y Señores,
Vamos a generar al menos 400,000 nuevos puestos de
trabajo digno en los próximos 4 años, porque la generación de empleo digno será
un eje fundamental del nuevo modelo de desarrollo.
Esa es una meta clave para avanzar hacia una nueva
era de crecimiento económico y calidad de vida. Haremos de nuestra economía una
máquina para generar puestos de trabajo dignos. Tecnología,
financiamiento y mercados son las principales estrategias que aplicaremos,
junto al fortalecimiento del clima de negocios.
Hemos diseñado estrategias que combinan el
fortalecimiento de nuestro aparato productivo, el fortalecimiento de las
capacidades de asociación y la creación de poderosos estímulos al
emprendimiento y autoempleo.
Defenderemos la calidad de vida de las clases
medias, manteniendo contenida la inflación y el costo de la vida y
desarrollaremos servicios básicos de calidad, facilitando así la adquisición de
viviendas en condiciones accesibles de financiamiento.
Las familias de clase media, deben saber que el
Gobierno será su aliado, que respaldaremos sus esfuerzos por mejorar su
calidad de vida y defenderemos su capacidad de producción y de consumo.
Quiero ahora dirigirme especialmente a los jóvenes,
a aquellos que también unieron sus esperanzas a las mías y me eligieron como
Presidente y a los muchos que prefirieron no votar y que desconfían de toda la
clase política.
A esa juventud que siente y vibra por su país, que
mira con indignación y frustración su título universitario, sin conseguir un
empleo, que deambula hasta la fatiga, sin conseguir quien confíe en su buena
idea de negocio y esté dispuesto a financiarla.
A ti, joven, que con razón te irritas ante la falta
de oportunidades y que día a día te planteas la necesidad de un país más justo
y de una institucionalidad pública más transparente y comprometida con
servir al país.
A ti te digo, que es hora de movilizarse, de hacer
de esa indignación una fuerza positiva.
De darle una oportunidad a tus ideas y a tus
esperanzas porque, a partir de hoy, el gobierno será aliado de tus
emprendimientos e iniciativas, el gobierno estará de tu lado, para acompañarte
y apoyarte. Los invito a ser protagonistas, actores principales de la emoción
de empujar nuestro país, hacia un nivel mayor y mejor de desarrollo.
Joven, nuestro país te va a ofrecer oportunidades
para conseguir un puesto de trabajo, una trinchera desde donde puedes pelear
con tus mejores energías, a favor de todas tus ideas. Te invito a renovar la
esperanza. Joven dominicano, tu futuro está en nuestro país.
Mi compromiso es ofrecerte la oportunidad de
comenzar y avanzar en la vida con seguridad, libertad, trabajo y realización
personal. Vamos a construir juntos un país de oportunidades.
Dominicanos y Dominicanas,
Estoy decidido a que este gobierno haga historia
por ser el gobierno que transformó e impulsó la mayor fuerza creadora de empleo
de nuestro país, que no es otra que las micros, pequeñas y medianas
empresas. En ese sentido, presentaremos en lo inmediato ante las Cámaras
Legislativas el anteproyecto de ley que transformará el Ministerio de Industria
y Comercio en un Ministerio de Industria, Comercio y Pymes.
Como parte del nuevo Ministerio se creará también la Dirección Nacional
de PYMES, con el único propósito de implementar, en los próximos días, el
Programa Integral de apoyo a las PYMES (MASPYMES) para el cual nos disponemos
asignar, con el apoyo de la
Unión Europea , mil millones de pesos (RD$1,000,000,000) de
forma gradual.
Este programa tendrá presencia nacional, a través
de una ventanilla virtual en la
Red , pero además, presencia física en las 7 regiones
productivas del país.
Así, pretendemos dar apoyo integral a todas las
pymes nacionales.
El programa contempla asistir a más de 15 mil
pequeños y medianos empresarios en los próximos 36 meses, apoyándolos con ayuda
técnica y asesoramiento en materia de acceso a la información, mejora de la
productividad, calidad, ahorro energético, mejora de procesos, innovación,
exportación y uso de tecnología.
Además, en las próximas semanas iniciaremos un
programa nacional masivo para simplificar la formalización legal de las micro y
pequeñas empresas, basado en un sistema de ventanilla única que centralice todos
los procedimientos requeridos en un solo paso y a bajos costos.
Crearemos las condiciones necesarias, para que las
Pymes se aprovechen de los beneficios que les ofrece la Ley de Compras y
Contrataciones Públicas, para que éstas, sean suplidoras importantes del Estado
y de las grandes empresas. Para ello, en los próximos días, estaremos
promulgando un decreto que modifica el reglamento de compras y contrataciones.
Estas iniciativas, por supuesto, irán acompañadas
también por medidas destinadas a garantizar el financiamiento de este sector,
que ha sido siempre su gran talón de Aquiles.
Para dar respuesta a esta necesidad, el Banco de
Reservas pondrá en marcha diferentes instrumentos financieros.
En primer lugar, destinará cuatro mil millones de
pesos (RD$4,000 millones) a las PYMES, con una cartera inicial de RD$1,000
millones, que será incrementada conforme a la evolución de la demanda de
créditos.
Por otra parte, se creará un Fondo de asistencia
Financiera a las Microfinanzas, en el que Banreservas aportará RD$300 millones
y el Gobierno aportará la misma cantidad.
Con esta suma se concederán inicialmente 45,000
operaciones crediticias, tomando en cuenta que el monto promedio de
microcrédito en República Dominicana oscila los RD$15,000.
Paralelamente, iniciaremos el programa Banca
Solidaria dentro de corto tiempo, con recursos frescos para destinarlos a las
familias pobres, especialmente a las mujeres jefas de hogar, con bajas tasas de
interés.
Este programa persigue afianzar la inclusión
financiera y al sistema productivo, que provocará una democratización del
derecho al crédito, y la creación de capital social utilizando la metodología
de grupos solidarios.
El banco iniciará con un capital de mil
millones de pesos (RD$1,000,000,000), y en su primer año de operación se
proyecta beneficiar a 75 mil personas.
Señoras y Señores,
Como sostuve siempre, el turismo será la locomotora
del desarrollo nacional.
La meta de 10 millones de turistas al año es el
objetivo principal que debemos alcanzar en la próxima década, mediante la
ejecución de los programas y proyectos que hemos considerado prioritarios.
La legislación existente será adaptada a la
realidad de los planes de desarrollo del gobierno y a la competencia regional.
Crearemos las facilidades para atraer una nueva oleada de inversiones en el
sector, al tiempo que canalizaremos nuevas opciones de financiamiento
para estimular la inversión privada en la industria turística.
Más allá de la oferta de sol y playa tomaremos
decisiones firmes para desarrollar en la práctica el concepto de multi-destino
con amplia diversidad, incluyendo turismo comunitario, ecológico, de aventura,
cultural, y otros, para lo cual, los ministerios de Turismo, Medio Ambiente y
Cultura, entre otros, desarrollarán políticas conjuntas, articuladas con
proyectos de desarrollo local.
Además, seguiremos desarrollando nuestra marca
país, con un agresivo plan de mercadeo y, paralelamente, reforzaremos los
mecanismos de seguridad en el sector.
Incentivaremos la Industria de Cruceros,
desarrollando los proyectos que atraerán este mercado, con la finalidad de
convertir a la
República Dominicana en una opción de Puerto Madre (Home
Port) del Caribe.
Dominicanos y Dominicanas que viven en el campo,
También nuestro sector agropecuario vivirá un
renacer, porque estamos decididos a resolver problemas estructurales que les
afectan, como el financiamiento, los seguros agrícolas y la propiedad de la
tierra.
En primer lugar, impulsaremos el programa más
ambicioso de titulación de tierras de la Historia de nuestro país, porque sabemos que ese
es el mejor estímulo a la producción que podemos darle a nuestros campesinos.
Para lograrlo, anuncio hoy la introducción al
Congreso Nacional del proyecto de ley que establece la Estrategia Nacional
de Titulación de Inmuebles y crea la Oficina Nacional
de Registro Inmobiliario.
Así, habilitaremos nuevas figuras para que los
particulares puedan acceder al título con seguridad y mayor facilidad, de modo
que la titulación definitiva de la vivienda y de la propiedad rural, sea un
hecho en la
República Dominicana.
Nuestra meta es alcanzar 150,000 nuevos inmuebles
titulados en 4 años, para anular el fenómeno de la extralegalidad en 12 años.
Paralelamente, apoyaremos a nuestro sector
agropecuario garantizando el acceso al crédito, facilitando fondos a través de
la banca privada y de un Banco Agrícola renovado y fortalecido.
En cumplimiento de nuestra promesa de campaña,
gestionaremos un aval del equivalente en pesos de mil millones de dólares
(US$1,000,000,000) para asegurar el financiamiento al sector agropecuario, a
través del sistema financiero formal e impulsar la reconversión productiva en
las áreas que sean requeridas.
Además, reforzaremos el Fondo Especial para el
Desarrollo Agropecuario (FEDA) con el fin de canalizar crédito solidario blando
para las pequeñas y medianas empresas familiares de origen agropecuario.
Esto nos permitirá fortalecer la economía familiar
campesina, así como asegurar el autoconsumo y la generación de ingresos a las
familias más vulnerables de la zona rural.
Adicionalmente, pondremos en vigencia la ley que
crea el Sistema de Seguro Agropecuario de forma inmediata, mediante un aporte
inicial del Estado de cien millones (RD$100,000,000).
Señoras y Señores,
Estoy decidido a hacer de la inversión pública un
pilar del desarrollo, además de un ejemplo de transparencia y eficiencia.
Y para lograrlo priorizaremos, como nunca antes,
aquellas inversiones que contribuyan a impulsar el desarrollo en las zonas más
deprimidas del país. Me refiero a áreas como la electrificación rural,
proyectos de agua y saneamiento o infraestructuras vinculadas a proyectos de
desarrollo local.
Iniciativas que, además de permitir llevar el
progreso a todos los rincones de nuestra geografía, nos permitirán crear miles
de puestos de trabajo.
Nos proponemos concluir la construcción de todas
las escuelas y establecimientos hospitalarios que están aún sin terminar, con
el propósito de entregarlos a las comunidades. Y, además, dotaremos a todas las
escuelas del Estado que sean posibles de un comedor para nuestros niños.
De la misma forma, daremos un impulso sin
precedentes a la construcción de viviendas populares. Vamos a hacer todos los
esfuerzos necesarios para reducir el déficit habitacional, que aún sufre
nuestro país.
Quiero que las grandes mayorías populares de
nuestro país tengan acceso a un hogar digno en el que puedan vivir felices y
ver crecer a sus hijos.
En forma determinante, iniciaremos el mejoramiento
y dignificación de las áreas más vulnerables a nivel nacional y, paralelamente,
facilitaremos el acceso a la vivienda a las clases con ingresos bajos,
medios bajos y medios. Asimismo, crearemos programas especiales de
viviendas en beneficio de los servidores públicos.
Y si hablamos de infraestructuras, por supuesto, no
puedo dejar de lado un tema crucial para nuestro país, que ya mencioné
anteriormente y que necesita de una solución definitiva.
Me refiero al sector eléctrico.
Sin electricidad no hay desarrollo, es así de
sencillo.
Parece mentira, que en la segunda década del siglo XXI
tengamos que decirlo, y lo cierto es que no podemos esperar más para encarar
con voluntad definitiva este problema.
Por eso, he decidido declarar al sector eléctrico
de “Alta y Estratégica Prioridad para el Desarrollo Económico Nacional”.
Este gobierno tiene la determinación de trabajar en
tres frentes fundamentales que requieren de una solución definitiva para poner
fin ha la siempre y eterna crisis eléctrica:
En primer lugar, las altas pérdidas en las empresas
distribuidoras, en segundo, la generación de bajo costo y por último, pero no
menos importante, la regulación e institucionalidad del sector.
Nos proponemos firmar un pacto de largo plazo y
cambiar radicalmente el esquema actual del subsidio.
En los sectores de menores ingresos crearemos
cooperativas eléctricas para la comercialización de la electricidad y
mantendremos el subsidio del Bonoluz focalizado solo para los estratos más
desposeídos y hasta un máximo de 100 kWh/mes, utilizando para ello medidores
prepago, para que los usuarios puedan comprar, al igual que lo hacen con el
celular, la cantidad de energía que requieran.
En una segunda etapa de reformas, y siempre
preservando el Estado la propiedad de las Empresas Distribuidoras, cuando se
estime necesario, concesionaremos al sector privado la actividad de
comercialización y subcontrataremos la instalación de contadores tele-medidos
y un sistema de control, que permita detectar con precisión donde se
producen las pérdidas.
Esta opción, ya está funcionando actualmente con
bastante éxito en seis circuitos con un total de 30,000 usuarios, tanto en
Edenorte como en Edesur.
Paralelamente, seguiremos mejorando las redes de
distribución, dando prioridad a aquellas que se encuentran en condiciones de
alto riesgo para la población.
Seguiremos modificando la matriz energética con el
ingreso al sistema en el mediano plazo de 1,000 a 1,500 megavatios
nuevos de bajo costo y de menor impacto ambiental, reduciendo la dependencia de
combustibles altamente contaminantes y con precios sumamente volátiles.
Es tal la importancia estratégica que adjudicamos a
esta área, que crearemos el Ministerio de Energía y Minas, como órgano
encargado de la formulación, evaluación y control de las políticas estratégicas
del sector energético de nuestro país.
Comenzaremos así a resolver nuestro tema eléctrico,
con la firme decisión de sentar bases duraderas para solucionarlo
definitivamente.
El siglo XXI no se detendrá por nosotros. Así que:
compatriotas, ¡manos a la obra!
En materia de medio ambiente y recursos naturales,
la meta principal será lograr que el agua sea clave para el crecimiento
sostenible y el combate a la pobreza, y que sea fuente de vida y prosperidad.
Para esto, utilizaremos el sistema de Gestión de
Cuencas Hidrográficas como eje central en el manejo sostenible de las tierras.
La política ambiental estará cimentada en los
siguientes programas: Agua, Biodiversidad, Bosque, Calidad de Vida Urbana,
Adaptación al Cambio Climático y Producción Más Limpia, Mercados Verdes, y
Sostenibilidad de los Procesos Productivos.
Pero también propiciaremos, a través del Congreso,
la aprobación de los anteproyectos de leyes de agua, saneamiento, recursos
forestales, biodiversidad, seguridad de la biotecnología y pago o compensación
por servicios ambientales.
Quisiera ahora, aquí en este momento, frente a
nuestros ilustres invitados, dignatarios y representantes de países hermanos, a
quienes agradezco una vez más su presencia, hablar brevemente sobre nuestras
prioridades en materia de política exterior.
Ante ellos reafirmamos nuestro compromiso con el
fortalecimiento de relaciones internacionales de respeto y beneficio mutuo.
Somos amantes de la paz y promovemos la solidaridad, la tolerancia y el respeto
a la diversidad, así como el derecho de todo pueblo a elegir y conducir su propio
destino.
Valoramos y acompañaremos los esfuerzos de
integración de América Latina, así como las alianzas y Pactos inter-regionales,
que no significan simples acuerdos económicos, sino un verdadero esfuerzo de
integración cultural y política.
Ya la historia nos está enseñando con claridad que
integración es la palabra de los tiempos presentes y futuros. Por eso también,
asumiremos y respetaremos los compromisos internacionales de nuestro país y
agradecemos la cooperación solidaria que nos brindan.
Esta etapa global de la historia humana exige que
nosotros superemos nuestra insularidad con una firme voluntad política y
sigamos, por tanto, consolidando nuestra política exterior como herramienta
clave para el desarrollo.
Nuestra política comercial, nuestra política de
atracción de inversiones turística y cultural se sentirá en todo el
mundo.
Como prometimos en la campaña, nuestros recursos
humanos en el servicio exterior habrán de convertirse en agentes de
oportunidades para todas las áreas enunciadas.
Esto conlleva una reestructuración del Ministerio
de Relaciones Exteriores que incluya la institucionalización,
profesionalización y racionalización del servicio exterior dominicano.
Merece especial atención para nosotros la relación
armoniosa con nuestro vecino país Haití, con quien trabajaremos de inmediato en
el inicio de la propuesta para la firma de un acuerdo de libre comercio.
No podemos olvidar que se trata de nuestro segundo
socio comercial más importante.
En un sólo día de actividad comercial binacional,
en la frontera de República Dominicana y Haití, se movilizan más mercancías que
en todo un año de exportaciones a Centroamérica.
Por tanto, es necesario eliminar las condiciones
anárquicas de este intercambio comercial entre nuestros países, creando puntos
fronterizos modernos, seguros, y confiables.
No tengo dudas de que esta política traerá muchos
beneficios para nuestros micros, pequeños y medianos empresarios, así
como también a los trabajadores y trabajadoras haitianos y dominicanos.
En definitiva, servirá al progreso de toda nuestra querida isla.
Paralelamente, me comprometo a crear una política
migratoria clara y transparente, respetuosa de los Convenios Internacionales
suscritos por la
República Dominicana en materia de Derechos Humanos y Derechos
de los migrantes y sus familiares.
Implementaremos la reglamentación de la Ley de Migración, aprobada en
el año 2012, y el Plan Nacional contra la Trata de Personas y el Tráfico ilícito de
Migrantes.
Perseguiremos sin descanso los hechos de corrupción
de funcionarios y militares responsables de aplicar las medidas migratorias y
aplicaremos todo el peso de la ley a quienes sean encontrados responsables de
trata y tráfico de personas.
Hermanos dominicanos que viven en el exterior,
pueden estar seguros, yo también seré su Presidente y velaré por sus
necesidades.
Crearemos el Instituto de los Dominicanos en el
Exterior, tal como lo prometí en campaña, para estar más cerca de las
necesidades de nuestros compatriotas residentes fuera de nuestro territorio.
Honorables asambleístas, distinguidos invitados,
pueblo dominicano,
Hemos delineado las líneas maestras de la que será
nuestra gestión de gobierno.
El grito de Capotillo resuena nuevamente llamando a
una ciudadanía activa y protagónica a la construcción de una sociedad más justa
y mejor.
No queda más que decir. Solamente invitarlos al
esfuerzo compartido que hoy iniciamos.
¡Manos a la obra, compatriotas!
Vamos a fortalecer la institucionalidad
democrática.
Vamos, juntos, a pensar a nuestro país en grande,
del tamaño de nuestros sueños como pueblo, del tamaño de la esperanza, del
tamaño de nuestras potencialidades y de nuestras capacidades.
Que el pueblo dominicano diga conmigo: ¡Manos a la
obra!
Que lo expresen los grandes, medianos y pequeños
empresarios, los obreros, los profesionales, los chiriperos, los
motoconchistas, las madres y padres de familia, que lo digan los agricultores,
los jóvenes, las mujeres, todos y todas, hasta los niños, cuya tarea es
estudiar, jugar y ser felices.
¡Pongámonos todos juntos manos a la obra!
Sepan que tendrán en nosotros a un Presidente, que
pondrá en marcha las políticas de Estado que ustedes, dominicanos y
dominicanas, están esperando.
No vengo a administrar simplemente el país, vengo a
darle otro nuevo y fuerte impulso al progreso y la inclusión social.
No voy a negociar con la mediocridad, no voy a
negociar con los deshonestos, no voy a negociar con el desgano.
El pueblo dominicano me ha dado una gran
responsabilidad.
La responsabilidad de dar respuesta al deseo de
cambio y de renovación, que late en sus corazones.
Yo no traicionaré esa aspiración. Yo, hoy más que
nunca se lo digo, en la solemnidad de este acto de juramentación, vengo a hacer
lo que nunca se ha hecho.
Dios es testigo de mi sinceridad.
Mi guía será aquella frase del Evangelio: “Por sus
frutos los conoceréis”.
Por eso, desde ahora, hablarán los hechos.
Hoy comienza el lenguaje de las transformaciones
tan esperadas y de las realizaciones concretas. Pongamos lo mejor de nosotros
para concretar los sueños y aspiraciones, no sólo de las generaciones
presentes, sino también, de las que vienen detrás.
¡Que viva la República Dominicana !
¡Que vivan los Padres de la Patria !
¡Que vivan los Restauradores!
Que la Divina Providencia
nos ilumine.
¡Muchas gracias!

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