WASHINGTON (AP) — Unos quince millones de bebés prematuros
nacen cada año, más de uno de cada diez de todos los nacimientos en el mundo,
lo que constituye un problema mayor de lo que se suponía, según el primer
cálculo país por país de este problema.
Esto da como resultado una cifra alarmante de 1.100.000
niños muertos, e incluso quienes sobreviven pueden padecer discapacidad de por
vida.
La mayoría de los prematuros nacen en Africa y Asia, dice
el informe difundido el miércoles.
También es un problema en Estados Unidos, donde medio
millón de bebés nacen antes de tiempo. Eso representa uno de cada ocho
nacimientos en Estados Unidos, una tasa mayor que en Europa, Canadá, Australia
o Japón, e incluso que las de varios países menos desarrollados, según halló el
informe.
La mayor diferencia entre los países ricos y pobres es la
supervivencia.
"Nacer demasiado pronto es un asesino oculto",
comentó la Dra. Joy Lawn, de Save the Children, coautora del informe con March
of Dimes, la Organización Mundial de la Salud y una coalición de expertos
internacionales en la salud. "Y no está reconocido en los países donde se
podría tener un gran efecto para reducir esas muertes".
Un cuidado intensivo avanzado y costoso salva a la mayoría
de los bebés prematuros en Estados Unidos y otras naciones desarrolladas, aun
los más diminutos. El riesgo de muerte por nacimiento prematuro es por lo menos
doce veces mayor para un recién nacido africano que para un europeo, halló el
informe.
A nivel mundial, el nacimiento prematuro no es solo la
principal causa de la muerte en recién nacidos sino también la segunda causa de
muerte en niños menores de cinco años.
"Estos hechos deberían ser un llamado a la
acción", escribió el secretario general de las Naciones Unidas, Ban
Ki-moon, en una introducción al informe.
Tres cuartas partes de las muertes podrían prevenirse por
medio de algunos tratamientos sencillos y baratos en los países más
necesitados, afirma. Por ejemplo, las inyecciones de esteroides de un dólar
durante el parto prematuro refuerzan el desarrollo de los pulmones fetales
inmaduros. Son un tratamiento estándar en los países desarrollados, y su mayor
uso en países de bajos ingresos podría salvar 400.000 bebés por año.
También se necesitan antibióticos para combatir las
infecciones que suelen matar a los prematuros y crema antiséptica para prevenir
la infección del cordón umbilical.
Pero la supervivencia no es el único obstáculo. Nadie sabe
cuántos prematuros padecen incapacitaciones como parálisis cerebral, ceguera o
trastornos de aprendizaje.
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