Por JULIE WATSON
SAN DIEGO (AP) — Los abogados de un universitario de San
Diego que quedó olvidado por cuatro días en una prisión federal sin comida,
agua ni acceso a un sanitario entablaron el miércoles una demanda judicial
contra la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Los abogados de Daniel Chong enviaron el miércoles una
demanda de cinco páginas al asesor legal del gobierno en Washington.
El documento indica que el trato a Chong constituye
tortura según la ley y pide una indemnización por daños, por el dolor y
sufrimiento causados, futuros tratamientos médico y psiquiátrico, y la pérdida
de futuros ingresos económicos.
La medida es un prerrequisito para entablar una demanda
judicial, y la suma de 20 millones de dólares es el límite que Chong y sus
abogados pueden pedir.
La DEA emitió una declaración el miércoles disculpándose
por la terrible experiencia que le tocó vivir a Chong tras una redada por
drogas. Le dijeron que lo iban a dejar en libertad antes de que se olvidaran de
él por cuatro días.
Sin comida, agua ni acceso a un sanitario, Chong debió
beber su propia orina para sobrevivir y comenzó a alucinar luego de tres días
debido a la falta de alimento, dijo su abogado.
"Casi se muere", dijo Eugene Iredale. "Si
se hubiese dejado ahí otras 12 o 24 horas, probablemente habría muerto".
El agente en jefe del Departamento Antidrogas
Estadounidense en San Diego William R. Sherman ofreció el miércoles "sus
disculpas más sentidas" por el trato dado a Chong y prometió una
investigación sobre cómo fue que sus agentes lo olvidaron.
El semanario U-T San Diego fue el primero en reportar el
caso de Chong.
Iredale dijo que Chong, un estudiante de ingeniería en la
Universidad de California en San Diego, fue a casa de un amigo el 20 de abril
para consumir estupefacientes. Cada 20 de abril, los fumadores de marihuana la
consumen como parte de un ritual que se realiza en diversas partes del país a
las 4.20 p.m.
Chong se quedó dormido y, a las 9 de la mañana del día
siguiente, cuenta Iredale, los agentes entraron en la casa para un operativo
que resultó en el decomiso de 18.000 píldoras de éxtasis, otras drogas y armas.
Nueve personas, entre ellas Chong, fueron detenidas.
Chong fue interrogado durante cuatro horas y luego le
dijeron que sería liberado, afirmó Iredale. Chong fue esposado y devuelto a la
celda, sin ventanas. La DEA dijo que hay cinco celdas en sus instalaciones.
El único lugar por el que se podía ver el exterior era una
mirilla de la puerta. Podía escuchar las voces apagadas de los agentes y el
sonido de la puerta de la celda contigua cuando se abría o cerraba, añadió
Iredale. Cuando las horas se hicieron días, comenzó a patear y a gritar tan
fuerte como podía.
En un momento dado, arrancó un jirón de su ropa y lo pasó
bajo la puerta con la esperanza de que alguien lo viera y lo liberara, contó el
abogado.
Chong bebió su propia orina para sobrevivir. Mordió sus
gafas para romperlas y trató de usar un fragmento de vidrio para escribir
"Perdón, mamá" en su brazo. Sólo escribió la primera letra, dijo el
abogado.
Luego las luces se apagaron. Se quedó en la obscuridad
hasta que la puerta finalmente se abrió el 25 de abril, contó Iredale.
Los paramédicos lo llevaron a un hospital donde fue
atendido por calambres, deshidratación, esófago perforado (por tragarse un
fragmento de vidrio) y falla renal, dijo su abogado.
Chong pasó tres días en terapia intensiva y cinco en total
en el hospital antes de ser dado de alta el domingo.
Alicia A. Caldwell en Washington y Amy Taxin en
California, contribuyeron a este despacho.
Fuente: http://voces.huffingtonpost.com

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