Años utilizando hookah y un desorden alimenticio lo pusieron al borde de la muerte. Fue en Estados Unidos, donde reside, que comenzó a sentir ese dolor de estómago intenso al que restaba importancia, pese a las constantes molestias.
Marta
Quéliz
Santo Domingo, RD.- El resultado de una sonografía asegura que José Luis Grullón Hernández, un joven de 23 años, tiene “fondo de úlcera y pólipo hiperplásico”. De esto él no entiende nada. Pero de lo que sí sabe es de los síntomas y del peligro que este diagnóstico ha representado para su salud.
“Usaba hookah todo el
tiempo”. Lo admite. Su vicio era más grande que tomar consciencia respecto al
daño que esto le hacía a su salud. Los consejos de sus padres y gente que lo
ama, tampoco tenían sentido para José, como cariñosamente se le conoce.
La vida ahora le pasa
factura por no detenerse a tiempo. Desde Estados Unidos fue traído al país para
tratarlo aquí. Llegó en muy mal estado, reconoce. “Allá solo me indicaron
Omeprazol y me mandaron a la casa, pero el dolor seguía y cada vez era peor. Al
llegar aquí, me internaron en la Clínica Cruz Jiminián. Fue ahí que me hicieron
todos los estudios y nos dijeron lo que me estaba pasando”. Lo cuenta y de
inmediato dice que si usaba hookah fue la primera pregunta que le hicieron. La
respuesta fue un sí, y solo quedaba “orar para que me salvara porque mi
estómago estaba destruido. Me salvaron las oraciones”.
Un proceso doloroso Jóse no
podía comer nada. Botaba sangre al escupir y el dolor no cedía con nada.
“Estaba quemado por dentro”. Es ahí en ese momento que decide compartir las imágenes con LISTÍN DIARIO. En ellas se ve a la perfección el daño causado por la hookah al estómago del joven que, en pocos meses ha perdido 35 libras.
Comer era tan doloroso como
el problema en sí. Sorbitos de sopa sin condimentos era lo indicado. Lo
toleraba poco a poco. Los sueros ayudaban a mantenerlo al menos con algo de
fuerza para luchar por su vida. Los días pasaban y su arrepentimiento aumentaba
porque no fue ni una ni dos veces que se le dijo que dejara ese vicio porque la
hookah no sólo daña el corazón, según han confirmado algunos médicos, sino que
causa otros estragos a la salud. El del estómago es otro y un médico internista
lo confirma a este medio.
“Es de conocimiento público
que la hookah daña la salud y hasta mata. ¿Estamos claros? Por lógica, los
jugos del tabaco que se usan en estos artefactos suelen irritar la boca, lo
cual por supuesto, aumenta el riesgo de desarrollar cánceres bucales y con esto
infecciones que se van derecho al estómago. Aunque hay que decir que, lo que
más afecta el estómago es que el ‘chiste’ de la hookah es compartir de boca a
boca. Ya usted sabe lo que esto genera... Hay bacterias que se van al estómago
y ahí comienza el problema”, explica claramente el doctor Julio Rodríguez
Núñez.
Cita que ha visto en
Internet muchos contenidos sobre los daños que causa la hookah. Refitió de
manera textual algo que leyó en una página y con lo que está de acuerdo: “Los
estudios de la shisha (pipa oriental) a base de tabaco y la ‘herbal’ demuestran
que el humo de ambas preparaciones contiene monóxido de carbono y otros agentes
tóxicos que aumentan los riesgos de cánceres asociados con el cigarrillo,
enfermedades cardíacas y pulmonares”. Aclara que cuando dicen ambas es haciendo
referencia al tabaco o a otros sabores de los que se usan en el citado objeto.
Le da el crédito a Florida Health.
AMARGA EXPERIENCIA
Pero el susto de verse al
borde de la muerte, Jóse no lo ha pasado solo. Su familia ha vivido en carne
propia la impotencia de ver hasta dónde llegó su pariente por no llevarse de
consejo. “Esto nos ha costado mucho sufrimiento, lágrimas y gastos. Hemos
tenido que hacer grandes sacrificios para lograr que él recupere su salud y
nosotros nuestra paz”. La cita es de su madre Grimaldy Hernández
Salud para su hijo Como
madre pensaba lo peor, pero como cristiana mantenía la fe puesta en el Señor
para que le devolviera la salud a su hijo y les ayudara a ellos a disponer de
los recursos necesarios para las atenciones médicas y comprar los medicamentos
que, según afirma, son muy costosos. Por la experiencia vivida, le pide a los
jóvenes que traten de alejarse de ese vicio, y a los padres que no se cansen de
orientar a sus hijos.
“Escuchen a sus padres” Jóse
se une a ese llamado, y hoy, a propósito de las fiestas de Navidad, en las que
quienes fuman hookah, puede que redoblen su uso, les manda un mensaje:
“Escuchen a sus padres, llévense de consejo, la hookah es el camino más fácil
hacia la muerte. Podemos disfrutar de la vida de una manera más sana”,
concluye.
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