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Profesor haitiano presenta en Chile primer diccionario Kreyol-español

viernes, 14 de julio de 2017

Publicado por prensalibrenagua.blogspot.com
Los haitianos, junto con colombianos, dominicanos y venezolanos, han desplazado a la inmigración tradicional de peruanos o bolivianos a Chile, uno de los países más desarrollados de la región.
SANTIAGO DE CHILE. Ante la avalancha de haitanos que ha llegado recientemente a Chile, el profesor Yvenet Dorsainvil ha elaborado el primer diccionario Kreyol-español destinado a mejorar la integración de sus paisanos en su país de acogida.
Además de los términos en idioma haitiano y su acepción en español y viceversa, Dorsainvil recoge expresiones que utilizan los jóvenes, el grueso de los migrantes de su país, “muy diferentes a las que utilizan los adultos”, y su equivalente en español.
Asimismo, el diccionario explica los comportamientos culturales de los locales a los nuevos llegados para que puedan aplicar el viejo adagio de ‘allá donde fueres haz lo que vieres’.
“Me he preocupado de tener un buen trabajo, de que las palabras sean una herramienta más adaptada a la sociedad chilena y a la integración en Chile”, explica a la AFP por teléfono.
El fin último es facilitar la “convivencia de los pueblos a través de un documento que parece ser un bloque de papeles, pero que es un documento que resume almas, culturas y costumbres de distintas naciones: el pueblo haitiano y el pueblo chileno”, dice Dorsainvil.
Se trata de dar pautas culturales y de comportamiento fundamentales para la integración ante la llegada masiva de extranjeros que están cambiando las fisonomías de las ciudades.

Por ejemplo, un chileno nunca bebe alcohol en la calle, lo que en cambio, los haitianos hacen sin problema en su país. Estos están acostumbrados a pagar el bus al final del trayecto y no al principio como se hace en Chile.
Los haitianos que llegan a Chile en busca de nuevas oportunidades, suelen tener estudios medios y superiores, y en su mayoría tiene conocimientos de español porque lo estudiaron en el instituto.
Pero el profesor de lenguaje de la Universidad de Chile, que llegó al país sudamericano hace ocho años también como inmigrante, explica que en sus clases de español, sus compatriotas le piden que les enseñe ‘chileno’, el idioma de la calle.
Idioma de la calle
“Los haitianos trabajan mayoritariamente en barrios donde no entienden” los chilenismos, como ‘cachar’ (entender), fome (aburrido), pega (trabajo), ‘estoy pal loly’ (estoy mal), ‘echar la foca’ (increpar), ‘irse al chancho’ (abusar, sobrepasarse), ‘sacar la cresta’ (golpear, pegar).
La pronunciación del español no le resulta fácil a un haitiano, dice el profesor, que asegura que de todas formas lo “que nos facilita el aprendizaje es la necesidad”.
Por eso su diccionario, el “primero como tal” de criollo-español, porque solo ha encontrado documentos que contienen palabras, frases o expresiones traducidas de un idioma al otro, puede ser una herramienta “que nos facilite un buen aprendizaje”.
Además, muchos chilenos también están interesados en aprender criollo haitiano, asegura.
Oleada migratoria
En los últimos treinta años ha aumentado sostenidamente el número de migrantes que llega a Chile, donde se estima que el 2,7% de la población es extranjera.
Hasta ahora, los haitianos no necesitaban visado para venir a Chile, pero las autoridades han anunciado su introducción para frenar la llegada de inmigrantes de Haití, mayoritariamente hombres.
Los haitianos, junto con colombianos, dominicanos y venezolanos, han desplazado a la inmigración tradicional de peruanos o bolivianos a Chile, uno de los países más desarrollados de la región.
“Los haitianos sufrimos muchas discriminaciones, aunque también hay mucha solidaridad de algunos sectores”, dice el profesor, que espera que su diccionario pueda servir en otros países con fuerte presencia de compatriotas.
De hecho, una editorial ya está interesada en hacer una segunda edición de este diccionario de 122 páginas, del que se han publicado 500 ejemplares, con el apoyo de la vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile.

por Ana FERNANDEZ

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