En Puerto Rico. Acuestan en minutos al muerto sentado

sábado, 23 de julio de 2011

Publicado por prensalibrenagua.blogspot.com

Decenas de curiosos se acercaron hasta el ataúd con los restos del “muerto sentao” momentos antes de que fuera trasladados hasta el Cementerio Nacional. 
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora
En su velorio se escuchó salsa de la gorda, mientras decenas de curiosos llegaban para ver y, en muchas ocasiones, retratarse con el muerto sentao, vestido como el legendario revolucionario cubano Che Guevara. Pero, ayer, el panorama se transformó drásticamente para el entierro de Carlos “Che” Cabrera Mercado, a quien sepultaron con todos los honores de un veterano de las Fuerzas Armadas.
El escenario cambió del festín y el jolgorio a lo solemne y silencioso.
Antes de que el cadáver del hombre fuera trasladado al Cementerio Nacional de Bayamón, personal de la Funeraria Marín despejó la cancha bajo techo de la barriada San José, en Hato Rey -donde se llevó a cabo el velatorio a son de música cocola y durante toda la madrugada del viernes- para colocar al occiso en un ataúd.
“Será un proceso fácil... lo haremos aquí mismo”, dijo Víctor Díaz, embalsamador que trabaja en la Funeraria Marín, la misma empresa que tuvo a su cargo el velorio del muerto en la motora y del muerto en la ambulancia.
Enseguida, la expectativa de cómo se colocaría dentro de una caja mortuoria a un hombre que estaba sentado en posición de indio (con sus piernas entrelazadas) causó cuchicheo entre los presentes.
El jueves, Elsie Rodríguez, portavoz de la funeraria, aseguró que el proceso se llevaría a cabo sin que se fracturara algún hueso o se hiciera algún procedimiento ilegal.
“Siempre he dicho que esto es un trabajo en equipo y legal”, dijo la mujer que fue investigada por el Departamento de Justicia. Sin embargo, no han surgido acusaciones oficiales.
“Ay virgen, cómo harán eso... dicen que se le puede partir los huesos”, se escuchó decir a una doñita que llegó a la cancha porque quería ver al famoso muerto sentao.
Unos toldos colocados a los laterales de la carpa que protegía el muro donde se colocó el cadáver sentado protegían la escena para que nadie pudiera ver el truco que se utilizó para poder poner al muerto en la singular pose. Fue entonces cuando, casi en un abrir y cerrar de ojos, unos cinco empleados de la funeraria lograron sacar al Che Cabrera del lugar donde estaba atado y cuya silueta parecía una silla.
En menos de cinco minutos, el cadáver estaba acostado dentro del ataúd verde en el que fue sepultado.
“No hay recetas especiales el embalsamamiento es el mismo y se hace bajo ley”, agregó Díaz al indicar que, en el caso del muerto sentao, el cadáver se llevó en una camilla y se preparó (sentó) en el lugar del velatorio.
El momento de depositar el cuerpo dentro del ataúd fue un poco desgarrador para la familia del Che Cabrera, en especial para su mamá, Iris Esther Mercado, quien hasta ese instante se había mostrado con mucha fortaleza, pues, como ella misma había indicado, verlo sentado le daba la impresión de que “estuviera vivo”.
ceremonia militar
Contrario al ambiente festivo que predominó en el velorio, el entierro del muerto sentao -quien fue militar durante 16 años- estuvo cargado de mucha solemnidad.
Tres soldados con sus uniformes de gala recibieron el cuerpo con todos los honores.
Enseguida, se escuchó en el camposanto la corneta que se toca como respeto y símbolo de agradecimiento para un soldado que le sirvió a la nación.
El ataúd fue arropado con la bandera de Estados Unidos.



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